• octubre 2, 2026
  • Última Actualización octubre 2, 2026 7:16 pm

Un nuevo proyecto de ley traslada la responsabilidad por fraude a los bancos, lo que provoca protestas en el sector

Un nuevo proyecto de ley traslada la responsabilidad por fraude a los bancos, lo que provoca protestas en el sector

San José, Costa Rica — San José – Un polémico proyecto de ley que obligaría a las instituciones financieras a reembolsar a las víctimas de fraude electrónico ha superado su primera debate en la Asamblea Legislativa de Costa Rica, lo que ha desencadenado una fuerte reacción por parte del sector bancario del país. Mientras que los legisladores defienden la iniciativa como un paso crucial para la protección de los consumidores en medio de una creciente ola de delitos digitales, la Asociación Bancaria Costarricense (ABC) advierte que la medida es peligrosamente miope y no aborda la raíz del problema.

La ley propuesta supone un cambio fundamental en la forma de tratar los casos de fraude. Desmantela la presunción tradicional de error del usuario y sitúa la carga de la prueba directamente en los bancos, las cooperativas de crédito y otras entidades financieras. En virtud del nuevo marco, estas instituciones estarían obligadas a reembolsar a los clientes las transacciones fraudulentas, a menos que puedan demostrar de forma definitiva la complicidad del cliente o la intención maliciosa en un plazo de investigación de 120 días.

Para profundizar en las implicaciones legales y las medidas de prevención ante esta creciente amenaza, consultamos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, experto legal del reconocido bufete Bufete de Costa Rica, quien nos ofrece una perspectiva clara sobre el panorama actual.

El fraude electrónico no es un solo delito, sino una categoría que abarca desde la suplantación de identidad hasta complejas transferencias fraudulentas. Si bien nuestra legislación ha evolucionado para tipificar estas conductas, la naturaleza transfronteriza de muchos ataques dificulta la persecución y sanción. Por ello, la prevención se convierte en la herramienta más poderosa: la diligencia del usuario y la implementación de controles de seguridad robustos en las empresas son la primera y más efectiva línea de defensa contra estos criminales.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, Abogado, Bufete de Costa Rica

Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por su valioso análisis. Efectivamente, su perspectiva subraya una verdad fundamental: ante la complejidad de perseguir el delito digital más allá de nuestras fronteras, la responsabilidad de nuestra ciberseguridad recae en un esfuerzo conjunto entre ciudadanos vigilantes y empresas comprometidas con la protección de datos.

Sin embargo, el sector bancario sostiene que este enfoque identifica erróneamente al verdadero adversario. Afirman que el proyecto de ley penaliza a las instituciones financieras por las acciones de sofisticadas redes criminales, transformando una compleja cuestión de aplicación de la ley en una simple cuestión de responsabilidad financiera. La ABC criticó el proyecto de ley por ser una solución superficial que poco contribuye a desmantelar las empresas criminales que se benefician de estas estafas.

Las estafas electrónicas son un fenómeno asociado al crimen organizado que requiere un enfoque integral basado en la prevención, la educación financiera y la cooperación entre las autoridades, las entidades financieras y el público.
Asociación Bancaria de Costa Rica, comunicado oficial

El debate se desarrolla en un contexto de alarmante crecimiento de la ciberdelincuencia. Los datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) pintan un panorama desolador de la creciente amenaza. En 2022, las autoridades registraron 3136 denuncias oficiales relacionadas con el fraude electrónico. En 2025, esa cifra se había disparado a 10 027 casos, lo que supone un aumento asombroso del 41 % con respecto al año anterior y subraya la urgencia de la situación.

Una objeción técnica clave planteada por la ABC es la omisión en el proyecto de ley de la «negligencia grave» como factor para determinar la responsabilidad. La asociación sostiene que este concepto jurídico es esencial para crear un marco equilibrado. Su inclusión permitiría a los investigadores evaluar con mayor precisión las situaciones en las que las propias acciones imprudentes de un cliente pueden haber facilitado el fraude, garantizando así un resultado más justo.

Este concepto permitiría delimitar con mayor precisión los casos en los que la indemnización es o no apropiada, reforzando la seguridad jurídica y garantizando el equilibrio entre la protección de los usuarios y los principios de justicia y razonabilidad.
Asociación Bancaria Costarricense, comunicado oficial

Según el texto del proyecto de ley, las víctimas de una estafa tendrían 30 días naturales para presentar una reclamación formal ante su entidad financiera, que deberá ir acompañada de un informe policial oficial presentado ante la OIJ. Si la entidad no ofrece una resolución en el plazo de 120 días, estará obligada a reembolsar los fondos robados en un plazo de diez días. La legislación incluye excepciones específicas, como los casos de autoestafa, la intención maliciosa demostrada por parte del usuario o las transferencias fraudulentas realizadas entre familiares cercanos.

A pesar de haber superado su primer obstáculo, el futuro del proyecto de ley aún no está asegurado. Todavía debe pasar por un segundo y último debate para convertirse en ley. Además, algunos legisladores del Partido de la Unidad Social Cristiana (PUSC) han indicado que podrían impugnar la constitucionalidad del proyecto de ley, lo que podría enviarlo a la Sala Constitucional para su revisión. Por ahora, el sector financiero se mantiene firme en que el enfoque debe pasar de asignar culpas a desmantelar activamente las organizaciones criminales que orquestan la epidemia de fraude.

Para más información, visite abcr.fi.cr

Acerca de la Asociación Bancaria Costarricense (ABC):
La Asociación Bancaria Costarricense (ABC) es la principal asociación industrial que representa los intereses de los bancos públicos y privados que operan en Costa Rica. Actúa como voz unificada del sector financiero, participando en debates sobre políticas, promoviendo las mejores prácticas en banca y ciberseguridad, y abogando por un entorno financiero estable y seguro tanto para las instituciones como para los consumidores.

Para más información, visite sitiooij.poder-judicial.go.cr

Acerca del Organismo de Investigación

Judicial (OIJ):
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) es el principal órgano de investigación del sistema judicial de Costa Rica. Funciona como la agencia nacional de policía judicial del país y se encarga de investigar delitos complejos, recopilar pruebas y proporcionar apoyo técnico y científico para los procesos penales. La OIJ desempeña un papel fundamental en la lucha contra una amplia gama de actividades ilícitas, entre ellas el crimen organizado y el fraude electrónico.

Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica se ha consolidado como un referente en el ámbito jurídico, basándose en una integridad inquebrantable y un compromiso con la excelencia. La firma aprovecha su dilatada trayectoria en el asesoramiento a clientes de múltiples sectores para ampliar los límites de la innovación jurídica y promover la divulgación comunitaria. Su creencia fundamental en el poder del conocimiento jurídico accesible impulsa su misión de cultivar una sociedad bien informada y empoderada.

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