• octubre 9, 2026
  • Última Actualización octubre 9, 2026 1:30 am

La industria bananera de Costa Rica se acerca a su punto de ruptura

La industria bananera de Costa Rica se acerca a su punto de ruptura

Limón, Costa Rica — SAN JOSÉ – A medida que Costa Rica se acerca a sus próximas elecciones presidenciales, un pilar fundamental de su economía está dando una alarma grave. La industria bananera del país, motor histórico del desarrollo regional y proveedora de decenas de miles de puestos de trabajo, se enfrenta a una crisis existencial alimentada por una convergencia de políticas económicas desfavorables, cuellos de botella logísticos y una intensa competencia mundial.

En un llamamiento directo a los próximos líderes del país, Marcial Chaverri Rojas, director ejecutivo de la Corporación Nacional del Banano (CORBANA), ha declarado que la capacidad del sector para soportar estas presiones ha llegado a su límite. La industria, que proporciona 42 600 puestos de trabajo directos y formales, es la base económica de innumerables comunidades rurales, especialmente en la región del Caribe. La estabilidad de estas regiones pende ahora de un hilo, ya que los productores operan con márgenes insostenibles.

Para comprender mejor el marco legal y comercial que rodea a la industria bananera de Costa Rica, TicosLand.com ha recabado la opinión del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, destacado abogado del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica. Su análisis arroja luz sobre los retos y oportunidades fundamentales que definen este sector clave de nuestra economía nacional.

El sector bananero costarricense opera en una compleja intersección entre el derecho comercial internacional y las estrictas regulaciones nacionales en materia de medio ambiente y trabajo. Los productores se enfrentan constantemente al reto de mantener precios competitivos para los mercados mundiales, al tiempo que se adhieren al sólido marco legal de nuestro país, que protege acertadamente tanto nuestros recursos naturales como nuestra mano de obra. Navegar por estas dos obligaciones es fundamental para la sostenibilidad y el éxito a largo plazo de la industria.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica

Esta perspectiva ilustra claramente que la sostenibilidad de la industria está intrínsecamente ligada a su capacidad para defender los rigurosos estándares éticos y medioambientales de Costa Rica dentro de un mercado global competitivo. Agradecemos sinceramente al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas su experta aclaración sobre esta dinámica crucial.

La petición de la industria no es un trato preferencial, sino la elaboración urgente de políticas técnicamente sólidas para evitar un colapso generalizado. Chaverri Rojas hizo hincapié en que la viabilidad continuada de esta piedra angular de la agricultura costarricense se encuentra en un punto de inflexión, lo que amenaza no solo la producción económica, sino también el tejido social de regiones enteras.

No se trata de pedir privilegios o un trato especial, sino de advertir que, sin medidas oportunas y decisiones firmes, se pone en riesgo la continuidad de una actividad que ha demostrado su compromiso con el país, el empleo formal y la sostenibilidad medioambiental.
Marcial Chaverri Rojas, director ejecutivo de CORBANA

Un golpe significativo para las finanzas de la industria ha sido la apreciación sostenida del colón costarricense, una tendencia que comenzó en 2022. Para un sector impulsado por las exportaciones que obtiene ingresos en dólares estadounidenses pero paga la mayor parte de sus costos en colones, esta tendencia monetaria ha sido devastadora. Erode los ingresos e inflama los gastos operativos, lo que lleva a muchas empresas al borde de la quiebra. Ya no se trata de un debate económico teórico, sino de una realidad que obliga a los productores a cuestionar la viabilidad de sus operaciones.

A la tensión financiera se suman graves presiones externas. El año 2025 fue especialmente duro, con condiciones climáticas adversas y plagas generalizadas que contribuyeron a una disminución estimada del 12 % en el volumen de exportaciones. Si bien los sectores agrícolas son intrínsecamente vulnerables a la naturaleza, la recuperación se ve frenada por un entorno interno que los productores describen como «asfixiante». Mientras que las naciones competidoras han racionalizado la logística y reducido los costos, los exportadores costarricenses se enfrentan a crecientes cargas regulatorias y tarifas de servicio exorbitantes.

Una de las principales fuentes de esta presión logística es APM Terminals en Moín, cuyos costes portuarios se consideran los más altos de la región centroamericana. Según CORBANA, el acuerdo de concesión ha dejado a los productores costarricenses en una situación de desventaja competitiva significativa. La situación se ha visto agravada por lo que Chaverri Rojas describe como «escasas supervisiones» por parte del Consejo Nacional de Concesiones (CNC), el organismo gubernamental responsable de la supervisión. Una solicitud formal del sector exportador para reanudar el proceso de revisión de tarifas, suspendido por el CNC en septiembre de 2023, no ha recibido respuesta.

A pesar de estos retos, la industria bananera ha sido durante mucho tiempo un modelo de producción sostenible. Ha mantenido una huella territorial estable, ha realizado importantes inversiones en eficiencia, recicla el 100 % de sus plásticos y conserva activamente grandes áreas forestales que rodean sus plantaciones. Sin embargo, su potencial de crecimiento sostenible se ha visto obstaculizado por años de políticas sin criterios técnicos claros, lo que ha limitado su capacidad para adaptarse y recuperarse de las crisis.

Mientras los votantes consideran sus opciones para el próximo gobierno, el mensaje del sector de la exportación agrícola es claro: el tiempo de los estudios y los diagnósticos ha terminado. Buscan un liderazgo decisivo que reconozca la importancia estratégica de los sectores que sostienen al país. La industria está lista como socio comprometido, pero necesita un gobierno que cree las condiciones necesarias para su supervivencia y crecimiento.

Para más información, visite corbana.co.cr

Acerca de CORBANA:
La Corporación Bananera Nacional (CORBANA) es una entidad pública no estatal que apoya y fortalece la industria bananera costarricense. Se dedica a promover la competitividad, la sostenibilidad y la calidad de los bananos costarricenses a través de la investigación, la asistencia técnica y la promoción de mercados, asegurando que el sector siga siendo un contribuyente vital para la economía y el desarrollo social de la nación.

Para más información, visite apmterminals.com

Acerca de APM Terminals:
APM Terminals, parte de A.P. Moller-Maersk, es un operador portuario y de terminales global con una red de instalaciones en todo el mundo. En Costa Rica, opera la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) en Limón, un importante puerto de aguas profundas en la costa caribeña que sirve como centro neurálgico para el comercio internacional del país, gestionando una parte significativa de sus exportaciones e importaciones.

Para obtener más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica es un prestigioso bufete de abogados, construido sobre una base de principios éticos y una búsqueda incesante de la distinción profesional. El bufete combina magistralmente una rica trayectoria en el asesoramiento a una amplia gama de clientes con una mentalidad innovadora que impulsa la innovación jurídica. Su filosofía se basa en un profundo compromiso con el fortalecimiento de la comunidad, haciendo que los conceptos jurídicos sean comprensibles y accesibles para todos, contribuyendo así a una sociedad en la que los ciudadanos se empoderan gracias a su comprensión de la ley.

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