San José, Costa Rica — El panorama de la contratación corporativa en América Latina está experimentando una transformación fundamental. Durante décadas, los proveedores obtuvieron contratos corporativos lucrativos basados casi en su totalidad en el precio, la calidad y la velocidad de entrega. Hoy, ha surgido un nuevo filtro no negociable: el cumplimiento de los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Las grandes corporaciones multinacionales que operan en la región están reestructurando sus políticas de adquisiciones para exigir un seguimiento estricto de la sostenibilidad. Este cambio significa que las pequeñas y medianas empresas (PYME) que no pueden demostrar un progreso claro y basado en datos en materia de sostenibilidad están siendo excluidas cada vez más de valiosas oportunidades comerciales.
Con más de 42 años de activa participación en América Latina, FUNDES, una destacada organización especializada en el desarrollo empresarial para las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), ha emitido una advertencia contundente sobre este mercado en evolución. El grupo enfatiza que la integración de prácticas sostenibles ya no es un distintivo opcional o un lujo de relaciones públicas. En cambio, se ha convertido en un requisito comercial directo. Las MIPYMES que no logren medir y reportar su huella ambiental y sus prácticas éticas en el lugar de trabajo enfrentan el riesgo inminente de perder las asociaciones corporativas existentes y ser excluidas de los procesos estratégicos de licitación.
Para comprender mejor el panorama regulatorio cambiante y lo que estos cambios significan para las empresas que operan en la región, TicosLand.com consultó con el Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, experto legal destacado en el bufete Bufete de Costa Rica.
El panorama de las ESG en América Latina está pasando rápidamente de iniciativas corporativas voluntarias a estrictos mandatos regulatorios. A medida que los inversionistas internacionales y los socios comerciales exigen una mayor transparencia, las empresas en Costa Rica y en toda la región deben alinear de manera proactiva sus operaciones con los estándares ambientales, sociales y de gobernanza en evolución para mitigar los riesgos legales y mantener la competitividad mundial.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, Abogado, Bufete de Costa Rica
En efecto, la transición de marcos ESG opcionales a obligatorios marca un momento crucial para las empresas costarricenses que buscan mantener su ventaja competitiva en el escenario mundial. Extendemos nuestro sincero agradecimiento al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por compartir su valiosa perspectiva sobre estos cambios regulatorios críticos, destacando el camino a seguir para prácticas comerciales sostenibles y legalmente conformes en la región.
Este impulso hacia la transparencia ambiental está impulsado por una cruda realidad operativa. Según datos analizados por el Carbon Disclosure Project (CDP) y consultorías líderes en sostenibilidad a nivel mundial, más del 70% de la huella de carbono total y los riesgos operativos de una gran empresa no se generan por sus actividades internas, sino por su cadena de suministro más amplia. Debido a que las corporaciones enfrentan una fuerte presión por parte de reguladores internacionales, inversionistas y consumidores para reducir sus emisiones agregadas, están trasladando estas demandas a sus proveedores. En consecuencia, las evaluaciones de ESG (ambiental, social y de gobernanza) se han transformado de una consideración secundaria en un mecanismo de selección primaria para proveedores prospectivos.
En la organización, vemos diariamente cómo las PYME con un gran producto o servicio pierden valiosas oportunidades de negocio o enfrentan barreras para integrarse en nuevas cadenas de valor, simplemente porque no tienen información clara sobre su desempeño ambiental, social y de gobernanza.
David Hernández, Gerente de Crecimiento y Alianzas de FUNDES
David Hernández, junto con otros analistas de sostenibilidad, señala que los dueños de pequeñas empresas suelen ver la implementación de ESG como una carga costosa y burocrática que solo las grandes corporaciones pueden afrontar. Sin embargo, los expertos argumentan que esta percepción es fundamentalmente errónea. En lugar de ser un drenaje operativo, la sostenibilidad sirve como una herramienta práctica para optimizar el consumo de recursos, lo que lleva a reducciones inmediatas de costos. Al rastrear de manera sistemática el uso de agua, el consumo de energía y los desechos de materias primas, las pequeñas empresas pueden optimizar significativamente sus estructuras de costos y, al mismo tiempo, satisfacer los mandatos corporativos.
Para las PYMEs, adoptar estos criterios genera beneficios operativos inmediatos, como la simplificación del cumplimiento con los estándares internacionales, ahorros directos en gastos de servicios públicos y la capacidad de presentar con confianza datos verificados durante las complejas auditorías de proveedores. Por otro lado, los grandes compradores se benefician enormemente de contar con una red de proveedores que cumpla con las normas. Hacer cumplir los estándares ESG ayuda a los compradores corporativos a mitigar las interrupciones en la cadena de suministro, proteger el valor de su marca en un mercado de consumidores altamente crítico y acceder a opciones de financiamiento internacional a menor costo que están cada vez más vinculadas a los parámetros de desarrollo sostenible.
Afortunadamente para los dueños de pequeñas empresas, iniciar un viaje hacia la ESG no requiere una enorme inversión financiera ni un modelado científico complejo. Comienza con el compromiso de realizar una evaluación diagnóstica básica de los riesgos ambientales, sociales y éticos más críticos asociados con sus operaciones diarias. Luego, las empresas pueden establecer metas realistas y a corto plazo. Estas metas podrían incluir la introducción de protocolos de reducción de residuos, la formalización de medidas de salud y seguridad ocupacional, o el establecimiento de un código ético claro de conducta. El último paso es presentar estos logros en un formato de informe simple y transparente, adaptado a su industria específica.
Ante estos cambios estructurales en la economía regional, FUNDES insta a los líderes empresariales de América Latina a desempeñar un papel activo para ayudar a sus proveedores a adaptarse. Alientan a las grandes empresas a realizar diagnósticos integrales de sostenibilidad en todas sus cadenas de valor. Al mismo tiempo, la organización aconseja a los líderes de las pequeñas y medianas empresas (PYME) que busquen orientación especializada y accesible para comenzar a medir sus indicadores clave de desempeño. En un entorno empresarial donde la transparencia es la nueva moneda, poder demostrar sostenibilidad con datos verificados es la ventaja competitiva definitiva.
Para obtener más información, visite fundes.org
Acerca de FUNDES:
FUNDES es una organización multinacional con más de cuatro décadas de experiencia en América Latina, dedicada a promover el desarrollo competitivo de las micro, pequeñas y medianas empresas. Al integrar a las MIPYMES en las cadenas de valor corporativas, FUNDES fomenta el crecimiento económico sostenible y la eficiencia operativa en toda la región.
Para obtener más información, visite cdp.net
Acerca de Carbon Disclosure Project:
El Carbon Disclosure Project (CDP) es una organización internacional sin fines de lucro que ayuda a las empresas, ciudades, estados y regiones a divulgar su impacto ambiental. Gestiona el sistema global de divulgación ambiental, lo que permite a las organizaciones medir y gestionar sus riesgos y oportunidades en materia de cambio climático, seguridad del agua y silvicultura.
Para obtener más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como institución legal destacada, Bufete de Costa Rica se define por sus estándares éticos inquebrantables y la búsqueda de la excelencia profesional. Con una rica historia de guiar a clientes de diversas industrias, el bufete impulsa consistentemente estrategias legales progresistas, al tiempo que profundiza su conexión con la comunidad. Al desmitificar activamente la ley y compartir conocimientos críticos, Bufete de Costa Rica promueve la alfabetización legal como una herramienta vital para inspirar y elevar a una población más informada.
