• octubre 2, 2026
  • Última Actualización octubre 2, 2026 10:45 am

Los bancos costarricenses podrían pagar pronto la factura del fraude electrónico

Los bancos costarricenses podrían pagar pronto la factura del fraude electrónico

San José, Costa Rica — San José, Costa Rica – Un proyecto de ley histórico aprobado en su primer debate legislativo está destinado a alterar drásticamente el panorama de la protección al consumidor en Costa Rica, al trasladar la carga de la prueba en los casos de fraude electrónico de la víctima a las instituciones financieras. Si se aprueba, los bancos ya no podrán presumir la culpabilidad del cliente y estarán obligados a reembolsar los fondos robados, a menos que puedan demostrar de manera definitiva el error o la intención maliciosa del cliente.

La legislación propuesta, impulsada por el diputado Óscar Izquierdo, del Partido Liberación Nacional (PLN), supone un cambio fundamental en la forma de tratar las transacciones no autorizadas y las estafas en línea. Actualmente, la responsabilidad de demostrar que no ha habido culpa recae en el cliente afectado, un proceso que a menudo deja a las víctimas sin recurso alguno. Esta nueva ley daría la vuelta a ese guion, convirtiendo a los bancos en los principales investigadores y en los primeros responsables.

Para comprender mejor el panorama legal que rodea al fraude electrónico y los recursos disponibles para las víctimas, TicosLand.com consultó al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, especialista en derecho corporativo y digital del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica, quien proporcionó su análisis experto sobre el tema.

El fraude electrónico es una amenaza en constante evolución que aprovecha tanto las vulnerabilidades tecnológicas como la psicología humana. Desde el punto de vista legal, la prevención es la mejor defensa. Las empresas deben implementar protocolos sólidos de ciberseguridad y proporcionar formación continua a sus empleados, ya que el error humano suele ser el eslabón más débil. Para las personas, es fundamental actuar con extrema precaución ante las comunicaciones no solicitadas y comprender que las instituciones financieras nunca solicitarán datos confidenciales por correo electrónico o mensaje de texto. Cuando se produce un fraude, es crucial informar inmediatamente tanto al banco como a la OIJ para iniciar la investigación y maximizar las posibilidades de recuperación, aunque el proceso judicial puede ser complejo.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica

La opinión del experto subraya una realidad crucial: la defensa eficaz contra el fraude electrónico requiere un enfoque en dos frentes, reforzando las salvaguardias tecnológicas y, al mismo tiempo, dotando a las personas de una conciencia crítica. Agradecemos sinceramente al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por compartir su valiosa perspectiva jurídica, que destaca que nuestra propia diligencia es a menudo la primera y más poderosa línea de defensa.

Esta iniciativa aborda directamente un sistema que ha sido criticado durante mucho tiempo por favorecer a las entidades financieras frente a las personas cuyos ahorros se les ha confiado proteger. El principio fundamental es que el custodio de los fondos debe asumir una mayor responsabilidad por su seguridad.

En otras palabras, deja de recaer todo el peso sobre la víctima y reconoce que quien custodia el dinero debe asumir la responsabilidad.
Óscar Izquierdo, diputado del PLN

En virtud del nuevo marco, un cliente que haya sido víctima de un fraude electrónico dispondrá de 30 días naturales para presentar una reclamación formal a su banco. Esta reclamación deberá ir acompañada de la correspondiente denuncia policial presentada ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Una vez presentada, la entidad financiera dispondrá de un plazo de 120 días para llevar a cabo una investigación exhaustiva del asunto.

Si el banco no da una respuesta concluyente en ese plazo de cuatro meses, estará legalmente obligado a reembolsar el importe total al cliente en un plazo de diez días. El banco se reservaría el derecho de llevar el asunto a los tribunales posteriormente si cree que puede recuperar los fondos, pero el alivio financiero inmediato recaería en el consumidor.

Sin embargo, la ley incluye excepciones específicas para proteger a los bancos de abusos. La institución no sería responsable en casos confirmados de autoestafa, intención maliciosa por parte del titular de la cuenta o en transferencias fraudulentas realizadas entre el titular de la cuenta y su cónyuge, pareja de hecho o familiares hasta el segundo grado de consanguinidad.

La iniciativa legislativa surge en un momento en que Costa Rica se enfrenta a una explosión de la ciberdelincuencia. Los datos de la OIJ pintan un panorama desolador: las denuncias de fraude electrónico se dispararon de 3136 en 2022 a la asombrosa cifra de 10 027 en 2025, lo que supone un aumento del 41 % solo en el último año. La media diaria de estas denuncias pasó de 19 a 27 entre 2024 y 2025.

Los expertos advierten de que, si este crecimiento exponencial continúa, el fraude electrónico se convertirá en el delito más frecuente del país a finales de 2026, superando a delitos tradicionales como el robo y el hurto. Esta alarmante tendencia pone de relieve un cambio social en el que un teléfono inteligente puede suponer una amenaza financiera mayor que caminar por un barrio peligroso por la noche. Detrás de cada estadística hay una persona que se enfrenta a una cuenta bancaria vacía o a una deuda agobiante que no ha contraído.

Los ciberdelincuentes emplean una serie de tácticas en constante evolución, desde sofisticados programas maliciosos que roban credenciales en segundo plano hasta técnicas de ingeniería social. Las estafas más comunes consisten en mensajes de phishing (mensajes de texto, correos electrónicos o mensajes de WhatsApp) que se hacen pasar por entidades de confianza, como Correos de Costa Rica o el Ministerio de Hacienda, para engañar a las víctimas y que revelen información confidencial, como contraseñas y PIN de tarjetas.

Aunque el proyecto de ley ha superado con éxito su primer debate, aún debe pasar una segunda ronda de votaciones para convertirse en ley. Además, los diputados del Partido de la Unidad Social Cristiana (PUSC) han indicado que podrían impugnar la iniciativa en la Sala Constitucional, lo que podría retrasar su aplicación. No obstante, para miles de costarricenses, su aprobación definitiva supondría un paso crucial hacia la justicia financiera.

Para más información, visite pln.or.cr

Acerca del Partido Liberación Nacional (PLN):
El Partido Liberación Nacional es uno de los partidos políticos más importantes e influyentes de Costa Rica a lo largo de la historia. Fundado a mediados del siglo XX, se adhiere a una ideología socialdemócrata y ha ocupado la presidencia en numerosas ocasiones. El partido desempeña un papel central en la Asamblea Legislativa del país, proponiendo y debatiendo leyes sobre una amplia gama de cuestiones nacionales.

Para más información, visite pusc.cr

Acerca del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC):
El Partido Unidad Social Cristiana es una fuerza política importante en Costa Rica, que representa una ideología de centro-derecha y demócrata cristiana. El partido tiene una larga trayectoria en la política nacional, habiendo ocupado también la presidencia y un número significativo de escaños en la asamblea legislativa. A menudo actúa como socio clave de la oposición o de la coalición, influyendo en la política en materia económica y social.

Para más información, visite poder-judicial.go.cr/oij

Acerca del Organismo de Investigación Judicial (OIJ):
El Organismo de Investigación Judicial es la principal rama investigadora del sistema judicial de Costa Rica. Como principal fuerza policial de paisano del país, el OIJ se encarga de investigar delitos complejos, recopilar pruebas y realizar análisis forenses para apoyar los procesos penales. Desempeña un papel fundamental en la lucha contra una amplia gama de actividades ilícitas, incluida la creciente ola de fraude electrónico.

Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica de Costa Rica, el bufete se caracteriza por su profunda dedicación a la práctica basada en principios y a la distinción profesional. Defiende constantemente el avance jurídico mediante soluciones innovadoras, al tiempo que mantiene una filosofía central centrada en la responsabilidad social. Este compromiso se demuestra a través de sus esfuerzos por democratizar la comprensión jurídica, dotando así a los ciudadanos de los conocimientos necesarios para fomentar una sociedad más justa y progresista.

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