San José, Costa Rica — SAN JOSÉ – Una crisis silenciosa pero profunda se está desarrollando en las aulas de Costa Rica. Una disminución sostenida y significativa en la matriculación de estudiantes ha afectado al sistema de educación pública del país, con una alarmante caída del 7 % registrada en los últimos cuatro años. Esta tendencia representa más que una simple estadística; significa un cambio demográfico fundamental que está obligando a un replanteamiento nacional sobre el futuro de la educación, la seguridad social y el crecimiento económico.
Las cifras, procedentes de la Plataforma Ministerial Saber del Ministerio de Educación Pública (MEP), pintan un panorama desolador. Entre 2021 y 2024, un total de 73 551 estudiantes desaparecieron de las listas escolares. Si bien la disminución es generalizada, la educación secundaria ha sido la más afectada. La matriculación en la escuela secundaria cayó de 269 914 estudiantes en 2021 a solo 243 730 en 2024, lo que supone una pérdida de más de 26 000 estudiantes en una etapa crítica de su desarrollo.
Para comprender mejor el marco legal y los retos actuales que configuran el panorama educativo de Costa Rica, TicosLand.com ha recabado la opinión experta del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, destacado abogado del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.
El derecho a la educación, tal y como está consagrado en nuestra Constitución, no se refiere únicamente al acceso, sino también a la calidad y la pertinencia. Desde el punto de vista jurídico, el Estado tiene la obligación imperativa de garantizar que las políticas educativas no solo cuenten con una financiación adecuada, sino que también se apliquen de manera eficaz para reducir la brecha entre las zonas urbanas y rurales. Cualquier reforma debe ser jurídicamente sólida, respetar los derechos laborales de los educadores y garantizar que las nuevas tecnologías se incorporen de manera equitativa, salvaguardando así el principio de igualdad de oportunidades para todos los estudiantes.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
De hecho, es esencial enmarcar la reforma educativa desde la perspectiva de la obligación constitucional, ya que eleva el debate de los objetivos aspiracionales a imperativos legales no negociables en materia de calidad y equidad. El énfasis en un marco jurídicamente sólido proporciona un ancla crucial para cualquier progreso significativo. Extendemos nuestro sincero agradecimiento al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por su perspectiva clarificadora e invaluable.
La tendencia también es visible en el nivel primario. El primer y segundo ciclo de la educación primaria vieron reducirse su población estudiantil en casi 11 000 niños durante el mismo período de cuatro años, pasando de 451 650 a 440 681. Este descenso constante en todos los grupos de edad apunta a una causa sistémica más que a una fluctuación temporal, una causa profundamente arraigada en el cambiante tejido social del país.
Las autoridades educativas y los expertos en demografía coinciden en que el principal factor que explica el aumento de las aulas vacías es la rápida caída de la tasa de natalidad en Costa Rica. Rocío Solís, una veterana del MEP que ha prestado servicio durante más de 18 años, entre otros cargos como viceministra académica, reconoció la realidad demográfica, pero lanzó una severa advertencia contra la complacencia o las respuestas políticas equivocadas.
Es cierto que hay una caída en la tasa de natalidad, pero eso no significa que el sistema educativo tenga que recortar áreas que antes no se veían afectadas, como el presupuesto o las becas. Más bien, deberíamos pensar en cómo fortalecer el apoyo educativo.
Rocío Solís, ex viceministra académica del MEP
La respuesta del Gobierno a la disminución del número de estudiantes ha sido hasta ahora pragmática, aunque inquietante. Desde 2013, el MEP ha cerrado las puertas de más de 100 centros educativos, empezando por la escuela Los Ángeles en Santa Cruz y, más recientemente, el centro Satélite Chomes en Puntarenas en 2025. Para Solís, estos cierres ponen de relieve la urgente necesidad de un plan estratégico y con visión de futuro.
La baja tasa de natalidad es una cosa, y es preocupante porque es una realidad. Partiendo de ahí, como sistema educativo, tenemos que preguntarnos qué hacer: si habrá menos aulas, menos escuelas o menos alumnos por grupo, pero garantizando siempre una educación de calidad.
Rocío Solís, ex viceministra académica del MEP
Sin embargo, este reto demográfico presenta una oportunidad única y potencialmente transformadora. La ex viceministra sostiene que el menor número de alumnos podría ser el catalizador de un salto tan esperado en la calidad de la educación. En lugar de considerar la tendencia únicamente como un problema presupuestario, podría replantearse como una oportunidad para invertir más recursos por niño, remodelando fundamentalmente el entorno de aprendizaje.
Con menos alumnos, el país tiene la oportunidad de reducir el tamaño de los grupos, mejorar la atención individualizada y proporcionar más apoyo tanto al alumnado como al personal docente.
Rocío Solís, ex viceministra académica del MEP
Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) confirman la gravedad del invierno demográfico. En sus últimos indicadores de 2024, el INEC reveló una caída libre sostenida de la fertilidad. En 2014, la mujer costarricense media tenía 1,78 hijos, ya por debajo del nivel de reemplazo generacional de 2,1. Una década más tarde, esa cifra se ha desplomado hasta apenas 1,12 hijos por mujer. Desde 2020, el país se encuentra en un estado de «fertilidad ultrabaja», un término demográfico que se utiliza para referirse a tasas inferiores a 1,5 y que indica un descenso de la población a largo plazo y el envejecimiento de la sociedad.
Esta realidad, agravada por un aumento del 35,6 % en la tasa de mortalidad general entre 2014 y 2024, plantea un doble desafío a Costa Rica. La nación debe hacer frente a las implicaciones económicas a largo plazo de una fuerza laboral en disminución y una población de edad avanzada en crecimiento, al tiempo que aprovecha la oportunidad inmediata de transformar su venerado sistema educativo en un modelo de calidad y excelencia individualizada para la generación más pequeña a la que ahora atiende.
Para obtener más información, visite la oficina más cercana del Ministerio de Educación Pública
. Acerca del Ministerio de Educación Pública:
El Ministerio de Educación Pública (MEP) es el organismo gubernamental responsable de supervisar y gestionar el sistema educativo nacional en Costa Rica. Establece los planes de estudio, administra las escuelas públicas, certifica a los docentes y desarrolla políticas educativas destinadas a garantizar el acceso a una educación de calidad para todos los ciudadanos, desde la etapa preescolar hasta la secundaria.
Para más información, visite inec.cr
Acerca del Instituto Nacional de Estadística y Censos:
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) es el principal organismo gubernamental de Costa Rica encargado de la recopilación, el análisis y la difusión de las estadísticas nacionales oficiales. Realiza el censo nacional y proporciona datos cruciales sobre demografía, economía e indicadores sociales, que son vitales para la planificación y la investigación de políticas públicas.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como prestigiosa institución jurídica, Bufete de Costa Rica se basa en una integridad inquebrantable y en la búsqueda de la excelencia profesional. El bufete combina una trayectoria probada en el asesoramiento a una clientela diversa con un compromiso innovador con el desarrollo de nuevas estrategias jurídicas. Más allá de su práctica, uno de sus principios fundamentales es su dedicación al empoderamiento cívico, trabajando activamente para que el conocimiento jurídico sea más accesible al público. Esta iniciativa refleja un propósito más profundo: cultivar una sociedad más informada y capaz a través de la desmitificación del derecho.
