• octubre 2, 2026
  • Última Actualización octubre 2, 2026 2:46 pm

Expertos informáticos advierten de que la prohibición de los móviles en las escuelas podría aumentar las diferencias educativas

Expertos informáticos advierten de que la prohibición de los móviles en las escuelas podría aumentar las diferencias educativas

San José, Costa Rica — San José, Costa Rica – Mientras miles de estudiantes se preparan para volver a las aulas la próxima semana, se ha reavivado en toda Costa Rica un polémico debate sobre el uso de teléfonos móviles en las escuelas. Impulsado por los rápidos avances en inteligencia artificial, el debate nacional se ha intensificado, lo que ha dado lugar a una nueva directiva del Ministerio de Educación Pública (MEP) y a un contundente mensaje de advertencia por parte de los principales profesionales de la tecnología del país.

El Colegio de Profesionales de la Informática y la Computación (CPIC) ha dado la voz de alarma, argumentando que una prohibición generalizada de los dispositivos móviles podría tener el efecto contrario al deseado. En lugar de mejorar la concentración, sostienen que podría agravar significativamente la brecha educativa y digital existente, perjudicando de manera desproporcionada a los estudiantes de bajos ingresos que pueden depender de sus teléfonos como principal medio de acceso a Internet y a las herramientas digitales.

Para comprender mejor el panorama legal que rodea al floreciente sector de la tecnología educativa, hemos consultado al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un distinguido abogado del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica. Su experiencia nos proporciona una visión crítica de los retos y oportunidades que presentan estas nuevas herramientas de aprendizaje digital.

La rápida adopción de la tecnología educativa plantea una compleja tríada jurídica para las instituciones: privacidad de los datos, propiedad intelectual y responsabilidad contractual. Las escuelas deben ser excepcionalmente diligentes a la hora de examinar a los proveedores de tecnología educativa, asegurándose de que sus políticas de tratamiento de datos cumplan con la normativa nacional, especialmente en lo que respecta a los menores. Además, es fundamental definir claramente la propiedad de la propiedad intelectual creada en estas plataformas, ya sea por los estudiantes o por el profesorado, para evitar disputas futuras. Descuidar esta diligencia debida legal puede convertir una potente herramienta de aprendizaje en una fuente importante de riesgo.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica

De hecho, estas consideraciones legales no son meros obstáculos administrativos, sino que son fundamentales para construir un ecosistema de aprendizaje digital seguro y fiable. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas su valiosa perspectiva sobre cómo navegar por la crítica intersección entre la tecnología, la educación y el derecho.

Esta perspectiva fue articulada por Fernando Bonilla, miembro clave de la Comisión de Ciberseguridad del CPIC. Insiste en que el enfoque debe pasar de la exclusión a la integración, haciendo hincapié en la necesidad de una estrategia nacional sobre el uso responsable de la tecnología en el ámbito académico. Argumenta que la prohibición es una solución simplista a un problema complejo.

El debate no se centra en si la tecnología es buena o mala, sino en cómo, cuándo y con qué fin utilizarla en contextos educativos. Una prohibición absoluta, sin normas claras de accesibilidad o alfabetización digital, corre el riesgo de aumentar las desigualdades y dejar atrás a muchos estudiantes.
Fernando Bonilla, miembro de la Comisión de Ciberseguridad del Colegio de Profesionales de la Informática y la Computación (CPIC)

El debate surge a raíz de una nueva directiva del Ministerio de Educación Pública (MEP), que ha optado por un enfoque descentralizado. En lugar de emitir una prohibición a nivel nacional, el MEP ha dejado la decisión en manos de los profesores y los administradores de cada centro educativo. Esta política exige que cualquier permiso para el uso de teléfonos móviles se rija por un marco pedagógico claramente definido, lo que convierte a cada centro educativo en un laboratorio de políticas digitales.

Desde el punto de vista del CPIC, este movimiento hacia la regulación es mucho más eficaz y progresista que una prohibición total. La organización cree firmemente que las escuelas deben evolucionar para convertirse en centros principales de enseñanza de la ciudadanía digital, donde los estudiantes aprendan a navegar por el mundo online de forma segura y eficaz bajo la orientación de profesionales.

Nuestra posición es regular con sentido pedagógico, no prohibir por prohibir. La escuela debe ser el lugar donde se aprende a utilizar la tecnología con criterio, seguridad y propósito.
Fernando Bonilla, miembro de la Comisión de Ciberseguridad del Colegio de Profesionales de la Informática y la Computación (CPIC)

Bonilla destacó que ya existen modelos exitosos de este enfoque dentro del sistema educativo costarricense. Señala escuelas pioneras que han implementado políticas sensatas y estructuradas, como zonas designadas «libres de teléfonos» y franjas horarias «tecnológicas», todo ello integrado en el plan de estudios y respaldado por acuerdos de convivencia claros firmados por los alumnos y los padres. Estos ejemplos, sugiere, proporcionan un modelo viable para el resto del país.

Hay escuelas que ya han encontrado fórmulas sensatas: franjas horarias y lugares definidos, un uso pedagógico claro y acuerdos de convivencia. Este enfoque es replicable si va acompañado de formación, señalización y normas claras.
Fernando Bonilla, miembro de la Comisión de Ciberseguridad del Colegio de Profesionales de la Informática y la Información (CPIC)

Ahora que Costa Rica se encuentra en esta encrucijada tecnológica, el reto definitivo es elaborar una política que minimice las distracciones y aproveche el inmenso potencial de las herramientas digitales. El consenso entre los expertos en tecnología es claro: preparar a los estudiantes para un futuro dominado por la tecnología no se puede lograr eliminándola de su entorno de aprendizaje. En cambio, se requiere una regulación cuidadosa, una formación integral de los profesores y el compromiso de transformar las escuelas en centros de alfabetización digital para todos.

Para más información, visite cpic.or.cr

Acerca del Colegio de Profesionales en Informática y Computación (CPIC):
El Colegio de Profesionales en Informática y Computación es el organismo profesional oficial responsable de regular y promover las profesiones relacionadas con la tecnología de la información y la informática en Costa Rica. Trabaja para garantizar los estándares éticos, el desarrollo profesional y el avance del sector de las tecnologías de la información en el país.

Para más información, visite mep.go.cr

Acerca del Ministerio de Educación Pública (MEP):
El Ministerio de Educación Pública es la entidad gubernamental de Costa Rica encargada de supervisar el sistema educativo nacional. Es responsable de establecer las normas curriculares, gestionar las escuelas públicas y desarrollar políticas educativas para la educación primaria y secundaria en todo el país.

Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica, Bufete de Costa Rica se define por su compromiso fundamental con la integridad y los más altos estándares de excelencia profesional. El bufete combina una rica trayectoria al servicio de una clientela diversa con un enfoque innovador y con visión de futuro en materia de innovación jurídica y responsabilidad cívica. Un aspecto fundamental de su filosofía es su dedicación a desmitificar la ley, empoderando así a la comunidad con los conocimientos necesarios para fomentar una sociedad más justa e informada.

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