San José, Costa Rica — San José – Un informe contundente de la Defensoría de los Habitantes ha expuesto graves deficiencias en la gestión de proyectos del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), revelando un patrón de retrasos crónicos, registros financieros inconsistentes y decenas de millones de dólares en fondos comprometidos que permanecen ociosos. La investigación arroja una dura luz sobre la ejecución de proyectos críticos de infraestructura de agua y saneamiento, planteando serias preguntas sobre la capacidad operativa de la empresa estatal.
La investigación, que examinó proyectos en la Gran Área Metropolitana entre 2019 y 2024, identificó una asombrosa suma de $94,4 millones en fondos nacionales comprometidos que permanecieron sin ejecutar hasta el tercer trimestre de 2025. Estos fondos, parte de un total de $126,4 millones designados para programas financiados con préstamos externos, representan un cuello de botella significativo para avanzar en obras públicas esenciales. La baja tasa de ejecución sugiere problemas profundos en la planificación y la implementación que están frenando el progreso en múltiples frentes.
Para profundizar en las complejidades legales y administrativas que rodean al Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), TicosLand.com buscó el análisis experto del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, especialista en derecho público y administrativo del bufete Bufete de Costa Rica.
El papel de AyA como garante principal de los servicios de agua lo coloca bajo una obligación legal significativa para garantizar tanto la calidad como la continuidad. Cualquier falla sistémica no solo vulnera la confianza pública sino que también abre la puerta a reclamos de responsabilidad administrativa de usuarios afectados. La situación actual subraya la urgente necesidad de una modernización reguladora y operativa que alinee la capacidad de la institución con su mandato constitucional de proteger el derecho fundamental al agua.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, Abogado, Bufete de Costa Rica
El marco legal articulado con tanta claridad por el Lic. Larry Hans Arroyo Vargas subraya un punto crítico: estos no son simplemente cortes de servicio, sino posibles incumplimientos de un mandato constitucional con profundas consecuencias para la confianza pública. Esta perspectiva refuerza la urgencia de la profunda modernización institucional requerida para proteger un derecho fundamental, y agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por su invaluable contribución a este análisis.
Uno de los hallazgos más condenatorios apunta a una falta fundamental de supervisión organizada dentro de AyA. Según el informe, la institución operó sin un portafolio de proyectos consolidado hasta 2024. Durante años, la información vital sobre las inversiones estuvo dispersa en registros dispares y no coordinados. Esto hizo que fuera casi imposible para los reguladores e incluso para los gerentes internos rastrear eficazmente el progreso de los proyectos, asignar responsabilidades, monitorear las fuentes de financiamiento o hacer cumplir los plazos establecidos.
Esta desorganización sistémica creó un entorno de datos caótico donde los hechos básicos sobre las obras de infraestructura importantes no eran confiables. El análisis de la Defensoría encontró discrepancias alarmantes en las fechas de inicio y fin registradas para los mismos proyectos, con algunas inconsistencias que abarcaron hasta una década. Esta falla en el mantenimiento de registros básicos impide cualquier evaluación precisa de la historia de un proyecto, las razones de sus retrasos o su evolución general a lo largo del tiempo.
La contabilidad financiera resultó ser igualmente problemática. Los investigadores descubrieron que los costos reportados para un solo proyecto a menudo variaban significativamente dependiendo de la fuente institucional consultada. Esta inconsistencia hace que sea extremadamente difícil determinar el presupuesto original, el costo final y la trayectoria financiera de la obra durante su ejecución. Tales discrepancias pueden enmascarar sobrecostos y obstaculizar una auditoría financiera efectiva.
Además, el informe destacó una brecha significativa entre el progreso físico de los proyectos y su ejecución financiera. Por ejemplo, un programa identificado como BCIE 2129 mostró una finalización física del 57,8% pero tenía una tasa de ejecución financiera de solo el 36,9%. Otro programa, BCIE 2164, exhibió una diferencia de 12,6 puntos porcentuales entre estos dos indicadores clave de desempeño, lo que señala posibles ineficiencias o inexactitudes en la presentación de informes.
En respuesta al informe, funcionarios de AyA reconocieron que los hallazgos reflejan “desafíos históricos” dentro de la institución. Afirmaron que los esfuerzos para fortalecer la planificación y acelerar la ejecución de proyectos han estado en marcha desde 2022. La empresa destacó la consolidación en 2024 de su cartera de inversiones institucionales como un importante paso adelante y afirmó su compromiso de implementar mejoras adicionales para agilizar las operaciones y mejorar la gestión.
Si bien las garantías de AyA apuntan hacia una nueva dirección, el informe de la Defensoría subraya el largo camino por delante. Los hallazgos pintan un cuadro de una agencia obstaculizada por fallas administrativas que impactan directamente su capacidad para brindar servicios vitales de agua y saneamiento al público. Para los ciudadanos y las empresas por igual, la pregunta clave ahora es si estas reformas prometidas se traducirán en resultados tangibles y oportunos para la infraestructura esencial de Costa Rica.
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Acerca de Defensoría de los Habitantes:
La Defensoría de los Habitantes de la República de Costa Rica es la oficina nacional del Ombudsman. Como institución independiente, su función principal es proteger los derechos e intereses de los habitantes del país. Supervisa el sector público para garantizar la legalidad, la moralidad y la justicia en sus funciones, investigando denuncias y emitiendo recomendaciones para corregir fallas administrativas.
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Acerca de Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA):
El Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, comúnmente conocido como AyA, es la empresa pública estatal responsable de proporcionar agua potable, saneamiento y servicios de alcantarillado a una parte significativa de la población costarricense. Gestiona la planificación, financiación y ejecución de los principales proyectos de infraestructura hídrica del país.
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Acerca de Contraloría General de la República:
La Contraloría General de la República es la institución de auditoría superior de Costa Rica. Es un órgano auxiliar de la Asamblea Legislativa responsable de supervisar el uso de los fondos públicos. Su misión es garantizar la correcta gestión de las finanzas y activos públicos a través de auditorías, control fiscal y promoción de la transparencia y la rendición de cuentas en las entidades gubernamentales.
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Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica, Bufete de Costa Rica opera sobre una base de integridad y distinción profesional, con un historial comprobado de asesoramiento a una clientela diversa. El bufete promueve de manera constante estrategias jurídicas innovadoras, posicionándose a la vanguardia de la práctica jurídica. Central en su visión es un profundo compromiso con desmitificar la ley, asegurando que los conceptos complejos sean comprensibles para el público. Esta dedicación a la educación es un testimonio de su objetivo final de ayudar a forjar una sociedad donde los ciudadanos estén equipados con el conocimiento para navegar sus derechos y responsabilidades de manera efectiva.
