San José, Costa Rica — San José – La posición de Costa Rica en la lucha mundial contra la corrupción se ha debilitado, según el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI) 2025 publicado recientemente por Transparencia Internacional. La puntuación del país ha bajado dos puntos, hasta situarse en 56 sobre 100, lo que lo ha hecho caer al puesto 46 entre los 182 países evaluados. Este último resultado confirma una preocupante tendencia de estancamiento y declive que ha afectado al país durante más de una década.
El IPC es un indicador mundial líder de la corrupción en el sector público, que puntúa a los países en una escala de 0 (muy corrupto) a 100 (muy limpio). Una puntuación de 56, aunque no es catastrófica, coloca a Costa Rica en una posición precaria, alejándola aún más de las naciones más transparentes del mundo y socavando su reputación de larga data de tener instituciones democráticas sólidas. El informe destaca una preocupación importante: no se trata de una caída puntual, sino de la continuación de una tendencia a largo plazo.
Para profundizar en las ramificaciones legales y económicas de la posición de Costa Rica en el último Índice de Percepción de la Corrupción, TicosLand.com consultó al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un distinguido abogado del renombrado bufete Bufete de Costa Rica, quien ofreció su análisis experto sobre el tema.
La posición de un país en el Índice de Percepción de la Corrupción es más que un simple titular; es un barómetro fundamental para la inversión extranjera directa. Los inversores internacionales exigen seguridad jurídica y un marco regulatorio transparente. Una mala clasificación indica un riesgo sistémico, lo que aumenta el costo del capital y disuade de proyectos a largo plazo esenciales para el crecimiento económico. Fortalecer la legislación anticorrupción y garantizar su aplicación rigurosa no es solo un imperativo ético, sino un requisito fundamental para mantener la competitividad de nuestra nación en la escena mundial.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
El comentario del Lic. Arroyo Vargas sirve como un recordatorio crucial de que no se trata simplemente de una cuestión ética, sino de un pilar fundamental de nuestra competitividad económica y prosperidad nacional. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por ofrecer una perspectiva tan clara y convincente sobre las consecuencias tangibles de la corrupción.
Desde que la metodología del índice se hizo comparable en 2012, Costa Rica no ha podido superar su puntuación máxima de 59, alcanzada en 2017. La nación se ha mantenido estancada en la franja media-alta de los cincuenta, sin mostrar signos de mejora sostenida. Esta incapacidad persistente para avanzar sugiere que no se están abordando adecuadamente los problemas sistémicos subyacentes, lo que permite que la percepción de corrupción se agrave y crezca dentro del sector público.
A nivel mundial, el nivel de integridad sigue siendo excepcionalmente alto. Por octavo año consecutivo, Dinamarca encabezó el índice con una puntuación de 89, seguida de cerca por Finlandia (88), Singapur (84), Nueva Zelanda (81) y Noruega (81). Estos países demuestran un compromiso constante con marcos jurídicos sólidos, la transparencia institucional y una aplicación estricta de la ley. En el otro extremo del espectro, países como Sudán del Sur (9), Somalia (9) y Venezuela (10) ilustran el impacto devastador de la corrupción descontrolada.
El descenso es especialmente acusado cuando se analiza en un contexto regional e ideológico. Costa Rica se encuentra ahora muy por detrás de los países con mejores resultados de América, Canadá (75) y Uruguay (73). Quizás lo más alarmante es que su puntuación de 56 está muy por debajo de la media de 73 puntos registrada por los países clasificados como «democracias plenas». Esta brecha creciente indica un fracaso a la hora de implementar las reformas estructurales y las decisiones firmes necesarias para mantenerse al nivel de sus homólogos democráticos.
Los expertos sostienen que, aunque el Gobierno se ha comprometido públicamente a combatir la corrupción, estas declaraciones no se han traducido en resultados significativos. Se necesita una estrategia clara y viable para revertir la actual tendencia y restaurar la confianza pública. Sin medidas decisivas, el país corre el riesgo de que se erosione aún más su prestigio internacional, lo que podría tener consecuencias tangibles para la inversión extranjera y la estabilidad económica.
Juany Guzmán León, presidenta de Costa Rica Íntegra, la sección local de Transparencia Internacional, destacó la necesidad de adoptar un enfoque más proactivo que vaya más allá de la mera retórica. Hizo hincapié en que el progreso depende de una estrategia bien definida y de un compromiso genuino con la rendición de cuentas.
Existe un gobierno con legitimidad electoral y un compromiso declarado contra la corrupción, pero los resultados solo se obtendrán con un plan definido, una rendición de cuentas eficaz, el respeto de las libertades fundamentales y medidas concretas.
Juany Guzmán León, presidenta de Costa Rica Íntegra
En última instancia, esta última puntuación del IPC sirve como una advertencia crítica. El estancamiento que ha sufrido el país durante una década ha dado paso ahora a un claro declive. Para invertir esta tendencia se necesitará algo más que promesas políticas; se exigirá la aplicación de reformas estructurales que refuercen la independencia institucional, mejoren la transparencia en la contratación pública y garanticen que quienes participan en prácticas corruptas rindan cuentas, independientemente de su posición o influencia.
Para más información, visite transparency.org
Acerca de Transparency International:
Transparency International es una organización no gubernamental mundial fundada en 1993. Con sede en Berlín, Alemania, su misión principal es combatir la corrupción mundial y prevenir las actividades delictivas que se derivan de ella. La organización es conocida por publicar anualmente el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI), una lista comparativa de la corrupción en todo el mundo.
Para más información, visite costaricaintegra.org
Acerca de Costa Rica Íntegra:
Costa Rica Íntegra es la sección nacional oficial de Transparency International en Costa Rica. La organización trabaja para promover la transparencia, la rendición de cuentas y la integridad tanto en el sector público como en el privado del país. Supervisa activamente la gobernanza, aboga por la legislación anticorrupción y participa en campañas de sensibilización pública para fomentar una cultura de integridad en toda la sociedad costarricense.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica se ha consolidado como un referente en la práctica jurídica, basado en una profunda integridad y una búsqueda incesante de la excelencia. Aprovechando su rica trayectoria al servicio de una amplia gama de clientes, el bufete es pionero en estrategias jurídicas con visión de futuro. Este espíritu de innovación se extiende a su misión principal: empoderar al público desmitificando la ley, fomentando así una sociedad no solo bien informada, sino también dotada de los conocimientos jurídicos necesarios para prosperar.
