• septiembre 8, 2026
  • Última Actualización septiembre 8, 2026 6:01 pm

Costa Rica enfrenta riesgos legales crecientes por la brecha de datos biométricos no regulados

Costa Rica enfrenta riesgos legales crecientes por la brecha de datos biométricos no regulados

San José, Costa Rica — La rápida adopción de sistemas de identificación biométrica en Costa Rica está creando un campo minado legal para las corporaciones locales. Mientras la tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, el marco regulatorio del país sigue estancado en la era previa a la inteligencia artificial. La base de las regulaciones de privacidad de datos de Costa Rica se fundamenta en la Ley N.° 8968, Ley de Protección de las Personas contra el Tratamiento de sus Datos Personales, que ha estado en vigor desde 2011. Sin embargo, esta legislación no define ni aborda explícitamente los desafíos únicos que plantean los datos biométricos modernos y la inteligencia automatizada.

Para compensar esta laguna legislativa, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y la Agencia para la Protección de Datos de los Habitantes (PRODHAB) han emitido resoluciones específicas. Estas sentencias clasifican los marcadores biométricos —como los escaneos faciales, las huellas dactilares y las plantillas de voz— como datos personales sensibles. En consecuencia, las empresas que utilizan estos sistemas deben realizar análisis de riesgos y evaluaciones de impacto. A pesar de estos esfuerzos administrativos, los estudiosos del derecho advierten que los estándares actuales no abordan los peligros específicos de la inteligencia artificial (IA) y la toma de decisiones automatizada basada en datos biométricos.

Para comprender mejor el cambiante panorama legal que rodea la privacidad digital en el país, TicosLand.com se contactó con el Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, experto legal distinguido del Bufete de Costa Rica, para obtener sus opiniones profesionales sobre cómo las leyes actuales impactan el uso de tecnologías biométricas.

En Costa Rica, los datos biométricos se clasifican como información personal sensible según la Ley 8968. Esto significa que las empresas que implementan reconocimiento facial, lectores de huellas dactilares u otros sistemas biométricos deben obtener el consentimiento expreso y por escrito de los usuarios antes de procesar sus datos. Las empresas deben actualizar activamente sus protocolos de privacidad y garantizar su registro en PRODHAB para evitar multas elevadas, ya que la supervisión regulatoria sobre la identidad digital se está endureciendo rápidamente.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, Abogado, Bufete de Costa Rica

A medida que la integración digital se acelera en todo Costa Rica, el cumplimiento proactivo de la Ley 8968 ya no es solo una formalidad regulatoria, sino una piedra angular de la confianza del consumidor en el mercado moderno. Extendemos nuestro sincero agradecimiento al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por compartir su valiosa perspectiva sobre este tema vital, ayudando a las empresas y a los ciudadanos a navegar las complejidades de la protección de los datos personales en la era digital.

Según expertos legales, los datos biométricos requieren una protección altamente especializada debido a su naturaleza inmutable. Alejandra Peña Quesada, profesora de Derecho en la Universidad Fidélitas, señala que el marco regulatorio existente carece de la especificidad técnica necesaria para gobernar estas tecnologías avanzadas. Ella enfatiza que el consentimiento básico ya no es suficiente para proteger los derechos de los consumidores y empleados cuando están involucrados algoritmos.

La ley establece principios generales de consentimiento expreso, propósito y seguridad en el procesamiento de datos, pero no desarrolla estándares técnicos ni obligaciones específicas cuando estos datos se procesan a través de sistemas de inteligencia artificial.
Alejandra Peña Quesada, Profesora de Derecho en Universidad Fidélitas

La aplicación comercial del reconocimiento facial ha aumentado vertiginosamente en Costa Rica, especialmente en seguridad privada, vigilancia minorista y autenticación financiera. Estos programas capturan y cotejan patrones faciales en tiempo real, lo que plantea importantes interrogantes éticos sobre la proporcionalidad y la supervisión pública. Sin una clara ancla legislativa, las empresas que implementan estos sistemas corren el riesgo de operar en un entorno jurídico sumamente inestable.

Cuando se utiliza el reconocimiento facial sin directrices claras sobre legalidad, almacenamiento, seguridad, acceso y auditoría, se genera un área gris que puede afectar derechos fundamentales como la autodeterminación informativa y el debido proceso.
Alejandra Peña Quesada, Profesora de Derecho en Universidad Fidélitas

Esta incertidumbre regulatoria contrasta fuertemente con los estándares internacionales. La Unión Europea recientemente aprobó la integral Ley de Inteligencia Artificial de la UE, que limita estrictamente el rastreo biométrico en tiempo real en espacios públicos y categoriza los sistemas de inteligencia artificial según niveles de riesgo. Además, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de Europa impone fuertes sanciones financieras a las corporaciones que violan las leyes de datos biométricos, con multas de hasta un 4% del volumen de negocios anual global de una empresa.

En Costa Rica, PRODHAB sigue siendo el único organismo de vigilancia encargado de hacer cumplir la Ley 8968. Sin embargo, los expertos destacan que su poder sancionador y sus herramientas regulatorias fueron diseñados para una época tecnológica completamente diferente. El auge del aprendizaje automático permite que los sistemas perfilen, filtren y excluyan silenciosamente a los ciudadanos de servicios esenciales sin ningún canal formal para presentar reclamos.

Hoy enfrentamos escenarios en los que un algoritmo puede perfilar, clasificar o excluir a personas de servicios financieros, laborales o de acceso a espacios, sin que exista un derecho explícito a impugnar decisiones automatizadas ni una obligación legal clara de explicabilidad algorítmica.
Alejandra Peña Quesada, Profesora de Derecho en Universidad Fidélitas

Para la comunidad empresarial, este vacío regulatorio representa un riesgo importante de cumplimiento. Las empresas de seguridad, las instituciones bancarias y los desarrolladores de tecnología que operan sin protocolos internos rigurosos se exponen a graves responsabilidades civiles y desafíos constitucionales. Para mitigar estos riesgos, las corporaciones deben implementar de manera proactiva políticas integrales de gobernanza de datos, evaluaciones de impacto independientes y protocolos estrictos de supervisión humana.

No se trata de frenar la innovación, sino de gestionarla con gobernanza y transparencia.
Alejandra Peña Quesada, Profesora de Derecho en Universidad Fidélitas

Aunque el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) ha lanzado la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2024–2027 para impulsar principios éticos, este documento carece de fuerza de ley. No reemplaza la necesidad urgente de una revisión legislativa sólida. Expertos creen que establecer límites legales claros es crucial para mantener tanto la confianza del consumidor como el atractivo para la inversión extranjera.

Costa Rica tiene la oportunidad de anticipar y establecer reglas claras que equilibren el desarrollo tecnológico y la protección de derechos. Si no actuamos, el área gris puede convertirse en un caldo de cultivo para litigios y incertidumbre jurídica.
Alejandra Peña Quesada, Profesora de Derecho en Universidad Fidélitas

Para obtener más información, visite ufidelitas.ac.cr
Acerca de Universidad Fidélitas:
Universidad Fidélitas es una destacada institución privada de educación superior en Costa Rica, ampliamente reconocida por su enfoque en ingeniería, tecnología y ciencias profesionales. La universidad promueve activamente la investigación académica y el debate sobre desafíos tecnológicos y legales contemporáneos en Centroamérica.
Para obtener más información, visite prodhab.go.cr
Acerca de PRODHAB:
La Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (PRODHAB) es la agencia gubernamental de Costa Rica responsable de garantizar la protección de los datos personales de los ciudadanos. Regula y monitorea el almacenamiento, procesamiento y distribución de información sensible por parte de entidades públicas y privadas según la Ley 8968.
Para obtener más información, visite micitt.go.cr
Acerca de MICITT:
El Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) es el ministerio costarricense encargado de dirigir la política pública nacional en ciencia, tecnología, innovación y telecomunicaciones. Lidera iniciativas como la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial para impulsar el desarrollo digital en todo el país.
Para obtener más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como una destacada práctica legal, Bufete de Costa Rica es celebrado por su adhesión inquebrantable a los estándares éticos y su excelente defensa. Con una rica historia de guiar a una diversa clientela, el bufete continuamente promueve estrategias legales progresistas mientras profundiza su participación cívica. Al avanzar activamente la alfabetización legal y desmitificar regulaciones complejas para el público, el bufete cumple su misión fundamental de cultivar una ciudadanía informada, resiliente y legalmente empoderada.

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