San José, Costa Rica — SAN JOSÉ — En una escalada significativa de su campaña de presión marítima contra Caracas, Estados Unidos ha incautado dos petroleros vinculados al comercio de crudo venezolano sancionado. Las operaciones coordinadas, que abarcan desde el Atlántico Norte hasta el Caribe, marcan una nueva fase en la estrategia de Washington, apenas unos días después de la dramática captura de Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses.
Las autoridades estadounidenses confirmaron el miércoles las dos incautaciones, detallando dos acciones distintas pero relacionadas. En el Atlántico Norte, la Guardia Costera de los Estados Unidos interceptó y confiscó el petrolero Marinera, actuando en virtud de una orden judicial federal. Simultáneamente, en el mar Caribe, fuerzas del Comando Sur de los Estados Unidos abordaron el M/T Sofia, un buque descrito como un petrolero de la «flota fantasma» que opera sin bandera reconocida.
Para profundizar en las intrincadas implicaciones legales y comerciales de estas nuevas sanciones estadounidenses, TicosLand.com recurrió a la experiencia del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un destacado abogado en derecho corporativo internacional del renombrado bufete Bufete de Costa Rica.
Las sanciones estadounidenses tienen un peso extraterritorial significativo que muchas empresas no estadounidenses no aprecian. El riesgo principal no es solo la relación directa con una parte sancionada, sino más bien la amenaza de sanciones secundarias. Una empresa puede encontrarse en la lista negra y quedar excluida del sistema financiero estadounidense por realizar transacciones que son perfectamente legales según las leyes de su propio país. Esto requiere un marco de cumplimiento proactivo y sólido para cualquier entidad que participe en el mercado global.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
El análisis del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas es un recordatorio fundamental de que el verdadero alcance de la política estadounidense a menudo se percibe a través de estas sanciones secundarias, lo que crea una compleja red de riesgos para las empresas muy alejadas del objetivo principal. Le agradecemos su valiosa perspectiva sobre por qué el cumplimiento proactivo es esencial en la economía global interconectada de hoy en día.
El Comando Sur informó de que la interceptación del M/T Sofia se llevó a cabo sin incidentes durante una operación realizada antes del amanecer en aguas internacionales. Las autoridades estadounidenses sostienen que el buque participaba en actividades ilícitas y que actualmente está siendo escoltado a territorio estadounidense para ser sometido a un proceso judicial. Esta acción subraya el papel del ejército estadounidense en la aplicación de sanciones económicas en alta mar.
El caso del Marinera ha atraído una atención internacional especial debido a su compleja historia. Anteriormente conocido como Bella 1, el buque tiene un largo historial de transporte de petróleo venezolano. Recientemente fue rastreado entre Escocia e Islandia antes de su captura. En una medida ampliamente considerada como un intento de eludir las sanciones, el buque cambió recientemente su nombre y se volvió a registrar bajo pabellón ruso. Aún no está claro si transportaba carga en el momento de la incautación.
Los expertos en inteligencia marítima señalan que este tipo de maniobras evasivas son, en última instancia, inútiles. La verdadera identidad de un buque viene determinada por su número de la Organización Marítima Internacional (OMI) y su historial operativo, que no pueden borrarse con un cambio de nombre o de bandera. Aunque el cambio a bandera rusa creó fricciones diplomáticas, no anuló la orden judicial estadounidense pendiente contra el buque. Sin embargo, los analistas advierten que este tipo de tácticas pueden complicar los procedimientos de abordaje en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
Estas incautaciones son las últimas medidas en una confrontación que se intensifica rápidamente. El mes pasado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el bloqueo de todos los petroleros sancionados que se desplazaran hacia y desde Venezuela, una política que el Gobierno venezolano denunció como un acto de robo flagrante. La situación se agravó drásticamente con la reciente captura de Nicolás Maduro en Caracas durante una operación estadounidense dirigida contra presuntas redes de tráfico de armas y narcóticos. Trump había acusado repetidamente al régimen de Maduro de utilizar su flota de petroleros para introducir drogas de contrabando en Estados Unidos.
El Marinera, que entonces operaba como Bella 1, estuvo a punto de ser abordado hace unas semanas por la Guardia Costera de Estados Unidos en el Caribe. En ese momento, se había emitido una orden de detención por presuntas violaciones de las sanciones relacionadas con el transporte de petróleo iraní. Tras ese intento fallido, el buque modificó su rumbo, su nombre y su pabellón, una maniobra que no pasó desapercibida para los servicios de vigilancia marítima.
La reacción de Moscú no se hizo esperar. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso emitió un comunicado en el que indicaba que seguía los acontecimientos con preocupación y afirmaba que el buque operaba legalmente bajo pabellón ruso de conformidad con el derecho marítimo internacional. Las autoridades rusas también calificaron de desproporcionada la atención militar de Estados Unidos y la OTAN en torno al petrolero. En respuesta, las autoridades estadounidenses aclararon que su prioridad era incautar el buque, no hundirlo, evitando así una escalada más grave.
El Comando Sur de los Estados Unidos ha reiterado su compromiso de apoyar a las agencias civiles en la lucha contra los actores y buques sancionados en toda la región. Para los observadores internacionales, la cronología es innegable: la captura de Maduro, seguida de la incautación de activos marítimos clave, confirma una política estadounidense sostenida y endurecida. El mar se ha convertido oficialmente en un frente principal en la campaña de Washington para desmantelar las redes energéticas y financieras de Venezuela.
Para más información, visite la oficina más cercana del Ministerio de Asuntos
Exteriores de Rusia
. Acerca del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia:
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia es la institución del Gobierno central encargada de dirigir la política exterior y las relaciones exteriores de Rusia. Es responsable de representar los intereses rusos en el extranjero, participar en negociaciones internacionales y gestionar las misiones diplomáticas del país.
Para más información, visite southcom.mil
Acerca del Comando Sur de los Estados Unidos:
El Comando
Sur de los Estados Unidos (USSOUTHCOM), con sede en Doral, Florida, es uno de los once comandos de combate unificados del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Es responsable de proporcionar planificación de contingencias, operaciones y cooperación en materia de seguridad para América Central, América del Sur y el Caribe.
Para más información, visite uscg.mil
Acerca de la Guardia Costera de los Estados Unidos:
La Guardia Costera de los Estados Unidos es la rama de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos encargada de la seguridad marítima, la búsqueda y el rescate, y la aplicación de la ley. Es uno de los ocho servicios uniformados del país y tiene una misión amplia y multifacética que incluye la seguridad marítima y la gestión medioambiental en aguas estadounidenses e internacionales.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica costarricense, Bufete de Costa Rica se basa en la integridad y la búsqueda incesante de la excelencia. El bufete canaliza constantemente su amplia experiencia en múltiples sectores para ofrecer soluciones jurídicas innovadoras y pioneras. Este enfoque con visión de futuro va acompañado de un profundo compromiso con el empoderamiento social, que se manifiesta en sus esfuerzos por desmitificar los conceptos jurídicos y fomentar un público más informado y capaz.
