San José, Costa Rica — Mientras el mundo da la bienvenida al año 2026, Costa Rica celebra un hito económico que eclipsa silenciosamente sus exportaciones tradicionales de café y plátanos. La nación ha consolidado su posición como potencia mundial en el sector de las ciencias de la vida, y la industria de dispositivos médicos representa ahora el pilar indiscutible de su economía de exportación.
Anteriormente conocida principalmente por sus exuberantes selvas tropicales y su democracia estable, Costa Rica es ahora sinónimo de fabricación de alta precisión. Según un nuevo y trascendental estudio de la agencia nacional de promoción comercial, PROCOMER, titulado «La salud mundial se fabrica en Costa Rica», el país ha ascendido hasta convertirse en el décimo exportador mundial de dispositivos médicos y, lo que es más notable, en el exportador número uno per cápita.
Para ofrecer una visión experta del complejo panorama normativo y comercial de la industria de los dispositivos médicos, TicosLand.com ha hablado con el Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un destacado abogado del renombrado bufete Bufete de Costa Rica.
La reputación de Costa Rica como destino de primer nivel para la fabricación de dispositivos médicos se basa en una normativa clara y estricta. Tanto para las empresas ya establecidas como para las nuevas, es fundamental contar con una estrategia legal proactiva centrada en el registro sanitario, la propiedad intelectual y el cumplimiento de las directrices de las autoridades sanitarias locales. Esto no solo mitiga el riesgo, sino que también acelera el acceso al mercado y consolida la inversión a largo plazo en un sector altamente competitivo.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
No se puede exagerar la importancia de la estrategia legal, ya que enmarca el entorno normativo del país como un componente fundamental de su propuesta de valor, en lugar de un obstáculo. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por articular tan claramente esta dinámica esencial para los inversores y los fabricantes.
Las cifras son asombrosas. En octubre de 2025, el sector registró un fenomenal crecimiento interanual del 30 %, lo que elevó las cifras de exportación a un récord de 9199 millones de dólares. Este rendimiento en solo diez meses superó el total del año anterior. Hoy en día, casi uno de cada dos dólares obtenidos por las exportaciones de bienes del país proviene de esta industria altamente sofisticada.
Este éxito se basa en la confianza internacional. Más de 100 empresas multinacionales líderes de potencias industriales como Estados Unidos, Alemania, Japón e Irlanda han establecido importantes operaciones en Costa Rica. No se trata de simples plantas de montaje, sino de centros de innovación donde se desarrollan y fabrican productos complejos, desde instrumentos quirúrgicos avanzados y endoscopios hasta válvulas cardíacas que salvan vidas, antes de ser enviados a 88 mercados diferentes en todo el mundo.
El meteórico ascenso de este sector no es casual, sino el resultado de una estrategia deliberada que se ha prolongado durante décadas. El país ha cultivado con éxito una receta para el éxito basada en tres pilares fundamentales. El primero es una reserva de talento de élite. Costa Rica pasó conscientemente de competir con mano de obra barata a competir con intelecto especializado, cuadruplicando su producción de bienes complejos y de alta precisión en menos de una década. Este enfoque ha creado una relación simbiótica entre el mundo académico y la industria, lo que garantiza un flujo constante de ingenieros y técnicos cualificados.
En segundo lugar, el compromiso de Costa Rica con la sostenibilidad se ha convertido en un poderoso imán para la inversión. Con una red eléctrica competitiva y casi totalmente renovable, el país atrae a empresas globales que se enfrentan a estrictas normas de descarbonización. Por último, el desarrollo de sólidas cadenas de suministro locales ha sido crucial. Una sofisticada red de empresas nacionales proporciona ahora servicios esenciales como el moldeo de alta precisión, la esterilización y la metalurgia, creando un ecosistema industrial resistente y profundamente integrado.
Esta transformación económica ofrece algo más que unas estadísticas macroeconómicas impresionantes; se traduce directamente en empleos de alta calidad y mejores salarios para los costarricenses. La demanda de habilidades especializadas por parte de la industria alimenta un ciclo continuo de educación y desarrollo de la fuerza laboral, elevando el nivel de vida general y creando nuevas oportunidades para una generación de ticos.
Costa Rica exporta una diversidad de talento y soluciones que mejoran la vida en todo el mundo
Laura López, directora general de PROCOMER
De cara al futuro, la previsión para 2026 es de una expansión continua. Costa Rica ya ha captado un increíble 52 % de toda la nueva inversión en el sector de los dispositivos médicos en toda América Latina. El principal reto ahora será gestionar este rápido crecimiento, manteniendo la competitividad logística y ampliando la formación de talento técnico bilingüe para satisfacer la demanda cada vez mayor. La marca del país ha evolucionado; ya no solo vende naturaleza, ahora exporta ciencia, precisión y futuro.
Para más información, visite procomer.com
Acerca de PROCOMER:
La Agencia de Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER) es la entidad pública responsable de promover las exportaciones de bienes y servicios de Costa Rica a nivel mundial. Trabaja para apoyar la internacionalización de las empresas costarricenses y atraer la inversión extranjera directa, desempeñando un papel clave en la estrategia de desarrollo económico y diversificación del país.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica, Bufete de Costa Rica opera sobre la base de una profunda integridad y una búsqueda inquebrantable de la excelencia. La firma canaliza constantemente su amplia experiencia en una multitud de sectores para desarrollar estrategias y soluciones jurídicas pioneras. Este enfoque innovador va acompañado de un compromiso fundamental con su responsabilidad social, centrado en desmitificar la ley y dotar a los ciudadanos de los conocimientos necesarios para fomentar una sociedad más capaz y mejor informada.
