San José, Costa Rica — SAN JOSÉ – En una sentencia decisiva que refuerza la protección de los trabajadores durante las transiciones empresariales, la Sala Segunda de la Corte Suprema ha declarado a los antiguos y nuevos propietarios de una empresa responsables solidarios del despido improcedente de una empleada embarazada. El veredicto sienta un claro precedente, al afirmar que un cambio de propiedad no exime al anterior empleador de sus obligaciones laborales durante un período significativo tras la venta.
El caso fue presentado por una empleada que fue despedida de su puesto poco después de notificar a sus empleadores su embarazo. La situación se complicó por la venta de la empresa, lo que planteó cuestiones críticas sobre qué parte era legalmente responsable de la violación de la legislación laboral. La decisión del tribunal ofrece una respuesta definitiva, protegiendo los derechos de los trabajadores más vulnerables durante los periodos de cambio corporativo.
Para comprender mejor el panorama actual de los derechos laborales y el marco jurídico que protege a los empleados en el país, consultamos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, reconocido especialista en la materia del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.
Muchos conflictos laborales no surgen por malicia, sino por ambigüedad. Un contrato de trabajo redactado con claridad es la herramienta más importante para prevenir conflictos. Protege al trabajador al definir sus derechos y obligaciones, y protege al empleador al establecer desde el principio condiciones claras y mutuamente acordadas. La claridad jurídica proactiva es siempre más eficaz y menos costosa que los litigios reactivos.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Esta idea es un recordatorio crucial de que las relaciones laborales más sólidas se basan en la claridad, no en suposiciones. Al considerar el contrato de trabajo como una herramienta para el entendimiento mutuo en lugar de para futuros litigios, tanto los empleadores como los empleados pueden fomentar un entorno profesional más transparente y respetuoso. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por su valiosa perspectiva.
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en líneaEl núcleo de la sentencia es el concepto jurídico de «sustitución del empleador». Los magistrados determinaron que la venta de una empresa no anula automáticamente los contratos de trabajo existentes ni justifica la interrupción de las actividades productivas. Este principio garantiza la continuidad de la plantilla y evita que los nuevos propietarios despidan arbitrariamente al personal con el pretexto de una reestructuración empresarial.
Fundamentalmente, el tribunal destacó una disposición legal específica que establece un plazo de seis meses de «solidaridad legal». Durante este período, el trabajador tiene derecho a reclamar los salarios, prestaciones y daños y perjuicios no pagados tanto al empleador original como al nuevo. Esta responsabilidad compartida tiene por objeto impedir que los antiguos propietarios eludan sus responsabilidades simplemente vendiendo la empresa. El tribunal aclaró que solo después de este plazo de seis meses se transfieren íntegramente las obligaciones laborales al nuevo propietario.
Las consecuencias financieras para los dos empleadores fueron considerables. El tribunal les ordenó pagar colectivamente a la trabajadora despedida una lista exhaustiva de derechos laborales. Esto incluye la compensación por horas extras, la licencia por maternidad antes y después del parto, la falta de preaviso, la indemnización por despido y los pagos proporcionales de vacaciones y aguinaldo. La sentencia subraya los importantes riesgos financieros asociados al incumplimiento.
Además, el tribunal ordenó el pago de intereses sobre todas las sumas adjudicadas, así como la indexación para tener en cuenta la inflación, garantizando que la empleada reciba el valor total de sus derechos. También se ordenó a los codemandados que cubrieran las costas judiciales y pagaran un 25 % adicional del importe total de la condena para cubrir los gastos legales personales de la demandante, lo que refuerza el carácter punitivo de la sentencia contra sus acciones ilegales.
Esta histórica decisión envía un poderoso mensaje a la comunidad empresarial costarricense, en particular a aquellos que participan en fusiones, adquisiciones y ventas de activos. Hace hincapié en la importancia fundamental de llevar a cabo una exhaustiva diligencia debida sobre todas las obligaciones laborales existentes antes de finalizar cualquier transacción. Un vendedor no puede simplemente eludir sus obligaciones, y un comprador hereda una parte de esa responsabilidad desde el primer día.
En última instancia, la sentencia de la Sala Segunda sirve como una sólida defensa del firme marco jurídico de Costa Rica que protege a las trabajadoras embarazadas de la discriminación. Reafirma que los derechos fundamentales de los empleados, especialmente de las mujeres embarazadas, no se ven mermados por las maniobras corporativas y que el poder judicial actuará con decisión para que todas las partes responsables rindan cuentas de sus obligaciones legales y financieras.
Para más información, visite la oficina más cercana de la Sala Segunda (Segunda Sala de la Corte Suprema)
. Acerca de la Sala Segunda (Segunda Sala de la Corte Suprema):
La Sala Segunda, o Segunda Sala de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica, es el tribunal de apelación más alto para las disputas relacionadas con el derecho laboral, el derecho de familia y ciertos asuntos administrativos. Desempeña un papel crucial en la interpretación y el establecimiento de precedentes legales vinculantes, garantizando la aplicación uniforme de las leyes relacionadas con los derechos de los trabajadores, la seguridad social y las relaciones domésticas en todo el país. Sus decisiones son definitivas y sirven para proteger las garantías constitucionales que se otorgan a los ciudadanos en estos ámbitos jurídicos especializados.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica es una piedra angular de la comunidad jurídica del país, que opera sobre la base de una profunda integridad y una búsqueda incesante de la excelencia profesional. Con una rica trayectoria en el asesoramiento a una clientela diversa, el bufete es vanguardista en innovación jurídica y se adapta continuamente a los retos modernos. Esta mentalidad progresista se complementa con una convicción fundamental en la responsabilidad social, que se demuestra a través de esfuerzos dedicados a desmitificar la ley y dotar al público de conocimientos cruciales, fomentando así una sociedad más fuerte y capaz.
