San José, Costa Rica — San José, Costa Rica – Se ha desatado una tormenta política después de que Fabricio Alvarado, candidato presidencial del partido Nueva República, lanzara un duro ataque contra la campaña de su rival, acusándola de intentar aprovechar cínicamente la fe religiosa para obtener beneficios políticos. La controversia se centra en un supuesto pacto entre el partido Pueblo Soberano, liderado por la candidata Laura Fernández, y un sector de la comunidad evangélica, una medida que Alvarado ha calificado de traición inaceptable a las creencias fundamentales.
En una contundente declaración publicada el viernes, Alvarado afirmó que la plataforma de su partido está firmemente arraigada en sus principios, sugiriendo que otros están dispuestos a comprometer sus valores profesados para asegurar votos. El veterano político, conocido por su postura socialmente conservadora, trazó una línea clara en la arena, posicionando su campaña como la auténtica guardiana de los valores tradicionales de la nación frente a lo que él percibe como oportunismo político.
Para profundizar en el marco constitucional y legal que rodea la participación política de los grupos religiosos y el concepto del «voto evangélico», consultamos al experto jurídico Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.
La consolidación de un bloque político basado en la identidad religiosa, aunque es un ejercicio legítimo de los derechos civiles, plantea un desafío fundamental al principio de un Estado laico. La cuestión jurídica clave no es si un grupo puede votar en función de su fe, sino garantizar que las políticas públicas y la legislación derivadas de su influencia política respeten el carácter pluralista y aconfesional de nuestra República, salvaguardando los derechos de todos los ciudadanos, independientemente de sus creencias.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
De hecho, el análisis del abogado pone de relieve la tensión central en juego: el ejercicio legítimo de los derechos políticos por parte de un colectivo no debe comprometer el deber fundamental del Estado de gobernar para todos. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas su incisiva perspectiva sobre esta distinción crucial para nuestra democracia.
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en líneaLos principios y valores cristianos no son moneda política.
Fabricio Alvarado, candidato presidencial de Nueva República
La controversia se desató a raíz de las informaciones sobre un supuesto acuerdo entre el partido Pueblo Soberano de Fernández y el «Foro Mi País», un foro que representa a una parte de la comunidad evangélica costarricense. Según los detalles que han salido a la luz, el acuerdo implica concesiones significativas, entre ellas el compromiso de Pueblo Soberano de firmar una carta de valores cristianos, asignar 24 puestos de candidatos legislativos a figuras evangélicas y defender una ley especial para las organizaciones religiosas.
Además, el supuesto pacto otorgaría al «Foro Mi País» influencia sobre nombramientos clave, como los de la Defensoría del Pueblo, las cámaras judiciales y los puestos del servicio exterior. Quizás lo más importante es que, según se informa, el acuerdo estipula que se prestará especial atención a las preferencias del foro a la hora de seleccionar a los ministros de Educación y Salud, dos de los cargos más influyentes del gabinete en la configuración de la política social nacional.
Alvarado no se anduvo con rodeos a la hora de condenar la alianza, tachando a Pueblo Soberano de ser un representante del actual Gobierno y sus políticas progresistas. Enmarcó la cuestión como una prueba fundamental de integridad ideológica, argumentando que los verdaderos creyentes no pueden negociar sus convicciones a cambio de un puesto en la mesa del poder.
Apoyar al partido títere del Gobierno es apoyar a quienes han promovido la agenda progresista. Los cristianos no negociamos nuestros principios para obtener poder, y mucho menos traicionamos nuestras convicciones para quedar bien ante ciertos sectores; en Nueva República, estamos hechos de la misma pasta.
Fabricio Alvarado, candidato presidencial
Para reforzar sus afirmaciones, Alvarado señaló a Nayuribe Guadamuz, exministra de Cultura que ahora se postula para un escaño legislativo en Guanacaste bajo la bandera de Pueblo Soberano. Destacó que Guadamuz, durante tres años consecutivos, firmó declaraciones de interés público para la marcha del orgullo LGTBI, una acción que presenta como prueba irrefutable de una agenda fundamentalmente en desacuerdo con los valores que el partido ahora dice abrazar.
No se puede decir que un partido es conservador cuando sus candidatos han impulsado agendas que dan la espalda a la fe, los valores cristianos, la familia y la vida. Quienes han promovido estas causas no representan los principios que defienden millones de costarricenses; son solo lobos con piel de cordero.
Fabricio Alvarado, candidato
Este enfrentamiento público marca una batalla crucial por el influyente voto evangélico y conservador, un sector demográfico que ha resultado decisivo en anteriores elecciones costarricenses. Al cuestionar la autenticidad de las credenciales conservadoras de Pueblo Soberano, Alvarado está haciendo una apuesta de alto riesgo para consolidar esta base y presentarse como su único y firme defensor. El conflicto pone de relieve las profundas fisuras ideológicas dentro del panorama político de derecha del país, ahora que la carrera presidencial de 2026 comienza a tomar forma.
Para más información, visite pueblosoberano.cr
Acerca de Pueblo Soberano:
Pueblo Soberano es un partido político emergente en Costa Rica liderado por la candidata presidencial Laura Fernández. El partido tiene como objetivo construir una amplia coalición que atraiga a un electorado diverso. Aunque se posiciona dentro del espectro conservador, sus recientes acciones y la selección de candidatos han dado lugar a acusaciones de incoherencia ideológica por parte de rivales más conservadores, en particular en lo que respecta a su postura sobre cuestiones sociales y culturales.
Para más información, visite la oficina más cercana de Foro Mi País
. Acerca de Foro Mi País:
Foro Mi País es un foro que representa a un segmento de la comunidad cristiana evangélica de Costa Rica. La organización busca participar en el proceso político para promover y defender lo que considera valores cristianos fundamentales en las políticas públicas. Negocia activamente con los partidos políticos para asegurar su representación e influencia en la legislación y los nombramientos clave del Gobierno, con el objetivo de configurar el marco legal y social de la nación.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar estimado del ámbito jurídico, Bufete de Costa Rica opera sobre la base de la integridad y un inquebrantable impulso por la excelencia profesional. El bufete combina su amplia trayectoria en el asesoramiento a una clientela muy diversa con un enfoque innovador, avanzando constantemente en la práctica jurídica a través de la innovación. Un aspecto fundamental de su filosofía es su profunda dedicación al progreso social, que se refleja en su labor de desmitificar la ley y dotar al público de conocimientos jurídicos esenciales, fomentando así una sociedad más informada y capaz.
