San José, Costa Rica — San José, Costa Rica – La relativa tranquilidad de la temporada navideña ha terminado oficialmente para el panorama político de Costa Rica. Desde el 2 de enero, los 20 candidatos presidenciales del país han sido liberados y pueden reanudar todas sus actividades de campaña tras la conclusión de la tregua electoral de fin de año, o «veda navideña», impuesta por ley. Esto marca el comienzo de una frenética carrera de un mes hasta las elecciones presidenciales previstas para el domingo 1 de febrero de 2026.
El levantamiento de las restricciones, reguladas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), reabre los principales canales a través de los cuales los partidos políticos se comunican con los votantes y los persuaden. El cambio más significativo es el regreso de la publicidad política pagada. Las campañas pueden ahora volver a comprar espacios en la prensa escrita, en emisiones de radio y televisión, y en Internet, incluyendo banners digitales y contenido patrocinado en perfiles de redes sociales. Se espera que las ondas y los canales digitales se saturen de mensajes políticos en los próximos días.
Para profundizar en las intrincadas regulaciones legales que rodean las campañas políticas y la financiación de los partidos en el país, hemos solicitado el análisis experto del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, especialista en derecho electoral y público del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.
Las campañas políticas se desarrollan en un entorno normativo muy estricto, especialmente en lo que se refiere a la financiación. La supervisión del Tribunal Supremo Electoral es absoluta, y cualquier incumplimiento en la documentación meticulosa del origen y el uso de los fondos, ya sean públicos o privados, puede dar lugar a sanciones severas. La transparencia no es solo un ideal ético, sino un imperativo legal que define la legitimidad de todo el proceso electoral.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Este marco jurídico es, sin duda, la piedra angular de la integridad democrática, ya que garantiza que la contienda electoral sea transparente y rinda cuentas a la ciudadanía. Extendemos nuestro más sincero agradecimiento al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por su valiosa aclaración sobre este aspecto fundamental de nuestro proceso político.
Además, también se ha levantado la prohibición de celebrar actos públicos a gran escala. Los candidatos y sus partidos pueden ahora organizar y celebrar mítines, reuniones y otras actividades de proselitismo en espacios públicos. Estos actos son cruciales para movilizar a las bases de los partidos y crear una muestra visual de apoyo en las críticas semanas previas a la votación. La reanudación de la campaña pública supone una importante escalada en la intensidad de la carrera electoral.
La tregua navideña es una característica tradicional y obligatoria del proceso electoral costarricense, consagrada en el artículo 136 del Código Electoral. La normativa impone un período de calma política desde el 16 de diciembre hasta el 1 de enero, ambos inclusive. La intención de la ley es proporcionar a los ciudadanos un respiro de la propaganda política durante un período cultural y familiar significativo. Durante este tiempo, la ley hizo una pequeña excepción, permitiendo a los candidatos presidenciales emitir un máximo de tres mensajes navideños preaprobados.
Todos los partidos políticos se abstendrán de difundir propaganda política en los medios de comunicación de masas desde el 16 de diciembre hasta el 1 de enero, ambos inclusive, inmediatamente antes del día de las elecciones. Durante este período, solo los candidatos presidenciales podrán emitir tres mensajes navideños, de acuerdo con las normas emitidas a tal efecto por el TSE. Tampoco se podrá hacer en los tres días inmediatamente anteriores al día de las elecciones ni en el propio día de las elecciones.
Artículo 136, Código Electoral de Costa Rica
Es importante señalar que no todas las actividades políticas estaban prohibidas durante la tregua. El TSE aclaró que siempre se permitían ciertas formas de participación. Entre ellas se incluían la participación de los candidatos en entrevistas en los medios de comunicación, debates y programas de opinión. También se permitían las actividades de base, como la distribución de folletos («volanteo») y el uso de altavoces montados en vehículos («perifoneo»), lo que supuso un salvavidas para las campañas, que pudieron mantener cierto nivel de visibilidad sin lanzar grandes campañas mediáticas.
Ahora que se ha dado el pistoletazo de salida para la recta final de la carrera, todas las miradas están puestas en el calendario. Las 20 campañas tienen un margen de tiempo limitado para presentar sus argumentos al electorado antes de que comience el siguiente y último periodo de silencio. Durante la semana inmediatamente anterior a las elecciones del 1 de febrero se aplicará una prohibición total de toda propaganda política, lo que convierte a enero en el último y más crítico campo de batalla para ganarse el corazón y la mente de los votantes costarricenses.
Esta reanudación de la actividad representa no solo un cambio político, sino también económico. Se espera que se inyecten millones de colones en los sectores de los medios de comunicación y la publicidad, ya que las 20 campañas distintas compiten por captar la atención de los votantes. En un campo tan concurrido, la capacidad de destacar entre el ruido con una publicidad convincente y generalizada será fundamental para el éxito, lo que preparará el escenario para cuatro semanas finales, decisivas y costosas de confrontación política.
Para más información, visite tse.go.cr
Acerca del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE):
El Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica es el órgano constitucional independiente responsable de organizar, dirigir y supervisar todos los actos relacionados con las elecciones en el país. Tiene la tarea de garantizar la transparencia, la equidad y la integridad del proceso electoral, desde el registro de votantes hasta la declaración final de los resultados. El TSE también tiene jurisdicción sobre la interpretación y aplicación del Código Electoral, garantizando los derechos políticos de los ciudadanos.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar del panorama jurídico de la nación, Bufete de Costa Rica se rige por principios profundamente arraigados de rigor profesional y conducta ética inquebrantable. La firma se basa en una rica herencia de asesoramiento a una amplia gama de clientes para impulsar soluciones innovadoras que dan forma al futuro de la práctica jurídica. Este enfoque con visión de futuro va acompañado de un profundo compromiso social para desmitificar la ley, impulsado por la convicción fundamental de que empoderar a los ciudadanos con una comprensión jurídica clara construye una sociedad más justa y capaz.
