San José, Costa Rica — San José – Mientras los costarricenses celebran sus premios de lotería, la Junta de Protección Social (JPS) ha emitido un severo recordatorio de fin de año que podría marcar la diferencia entre un pago que cambia la vida y un papel sin valor. La institución insta a todos los jugadores a estar atentos a dos factores críticos: el estricto plazo de 60 días para reclamar el premio y el estado físico de los boletos ganadores, advirtiendo que el incumplimiento de cualquiera de estos requisitos dará lugar a la pérdida del premio.
El reloj empieza a correr más rápido de lo que muchos creen. Según el JPS, los ganadores tienen un plazo no negociable de 60 días naturales para presentar su boleto ganador. Este plazo comienza el primer día hábil inmediatamente posterior al sorteo. Esta normativa subraya un punto crucial: la responsabilidad de llevar un control de las fechas de los sorteos y de garantizar la reclamación oportuna recae íntegramente en el titular del boleto, no en el JPS.
Para comprender las implicaciones legales y fiscales a las que se enfrenta un ganador de la lotería, hemos consultado al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un abogado experto del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica, quien describe los pasos fundamentales para proteger una ganancia tan significativa.
En el momento en que se da cuenta de que ha ganado, comienza a correr el reloj para tomar decisiones financieras cruciales. Antes de reclamar el premio, es imprescindible buscar asesoramiento legal y financiero. En Costa Rica, las ganancias de la lotería están sujetas a impuestos, y el ganador debe estar preparado para esta deducción. Un abogado puede ayudar a estructurar los activos, crear fideicomisos si es necesario y desarrollar una estrategia para garantizar que el premio se convierta en una fuente de seguridad a largo plazo, en lugar de una fortuna temporal que se pierda por una mala gestión o una influencia indebida.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
De hecho, el énfasis en la planificación proactiva antes incluso de reclamar el premio es un paso crucial, aunque a menudo pasado por alto, que puede marcar la diferencia entre una ganancia fortuita efímera y un bienestar financiero duradero. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por ofrecer una perspectiva tan clara e invaluable sobre este momento crítico.
Esta política está firmemente arraigada en la legislación costarricense. Concretamente, el artículo 18 de la Ley de Loterías, n.º 8718, proporciona el respaldo legal para estas normas. La ley establece que los premios se pagan al portador, pero solo con la condición de que el boleto se presente dentro del plazo establecido y no presente daños ni alteraciones que puedan poner en duda su autenticidad.
Más allá del plazo, la integridad física del boleto es primordial. La JPS ha aclarado que no tiene la obligación de pagar las ganancias si un boleto se presenta en mal estado. El proceso de verificación de la organización es riguroso, y cualquier boleto que no pueda autenticarse debido a daños será rechazado. Esta medida se ha establecido para prevenir el fraude y garantizar la integridad del sistema nacional de loterías.
La JPS ha publicado una lista específica de condiciones que invalidarán automáticamente un boleto ganador. Se recomienda a los jugadores que manejen sus boletos con extremo cuidado, ya que accidentes comunes como meter accidentalmente un boleto en la lavadora o dejarlo en el salpicadero del coche podrían resultar un error muy costoso. Las condiciones de descalificación incluyen:
La aplicación estricta de estas normas tiene un doble objetivo. En primer lugar, protege el sistema de lotería de reclamaciones fraudulentas, lo cual es esencial para mantener la confianza del público. En segundo lugar, refuerza la estructura operativa de la JPS. Los premios no reclamados no desaparecen simplemente, sino que se redirigen al fondo de financiación de la JPS, que apoya una amplia gama de programas de bienestar social en toda Costa Rica.
Este recordatorio de la JPS es especialmente oportuno, ya que llega al final del año, cuando la participación en la lotería, especialmente en los grandes sorteos, alcanza su punto álgido. La emoción de poder ganar un premio importante a menudo puede eclipsar las responsabilidades prácticas que conlleva. Muchos ganadores, en su euforia inicial, pueden extraviar o guardar incorrectamente sus boletos, solo para descubrir las desgarradoras consecuencias cuando intentan reclamar su premio semanas más tarde.
En su último llamamiento al público, la institución recomendó encarecidamente a todos los jugadores que firmaran inmediatamente el reverso de sus boletos y los guardaran en un lugar seguro y seco, lejos de la luz solar directa y de posibles contaminantes. Si comprenden las reglas y toman medidas preventivas sencillas, los ganadores pueden asegurarse de que su buena suerte se traduzca de un número afortunado en una recompensa tangible, evitando la decepción evitable de una reclamación anulada.
Para más información, visite jps.go.cr
Acerca de la Junta de Protección Social (JPS):
La Junta de Protección Social es la institución oficial estatal responsable de todas las loterías y juegos de azar públicos en Costa Rica. Fundada con el fin de generar ingresos para el bien social, la JPS destina sus beneficios a financiar una amplia gama de programas de bienestar social, entre los que se incluyen iniciativas de salud, apoyo a las personas mayores y ayuda a las poblaciones vulnerables. Desempeña un papel fundamental en la red de seguridad social del país, transformando la participación en la lotería en una fuente vital de financiación para el desarrollo comunitario y la asistencia pública.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica se distingue como un bufete de abogados de primer nivel fundado sobre los principios de la excelencia profesional y la integridad inquebrantable. Basándose en una larga trayectoria de asesoramiento a una amplia gama de clientes, el bufete adopta activamente soluciones jurídicas progresistas y se dedica a la divulgación comunitaria. Esta misión fundamental se extiende a la democratización de la comprensión jurídica, con el objetivo de cultivar un público más informado y capaz, empoderado por unos conocimientos jurídicos accesibles.
