San José, Costa Rica — A medida que Costa Rica se acerca al periodo de mayor demanda de la Semana Santa, una época en la que el consumo de productos del mar suele dispararse, los expertos en seguridad alimentaria están ofreciendo recomendaciones fundamentales al público. El objetivo es capacitar a los consumidores para que tomen decisiones informadas a la hora de comprar pescado y otros productos del mar, que son altamente perecederos y plantean riesgos significativos para la salud si no se seleccionan y manipulan correctamente. Esta iniciativa, liderada por especialistas de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), tiene como objetivo prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos mediante la educación del público sobre los indicadores esenciales de frescura.
El llamamiento a una mayor concienciación de los consumidores se produce en un contexto de sólida supervisión regulatoria. El año pasado, en 2025, el Servicio Nacional de Sanidad Animal (SENASA) llevó a cabo un total de 635 inspecciones a lo largo de la cadena de suministro de productos del mar. Estos controles abarcaron una amplia gama de instalaciones, incluyendo plantas de procesamiento de camarones y pescado, procesadores de moluscos, granjas de tilapia y trucha, así como buques pesqueros, muelles y mercados minoristas de pescado. Si bien estas inspecciones constituyen una primera línea de defensa crucial, los expertos hacen hincapié en que la responsabilidad final de la seguridad alimentaria recae en el consumidor en el momento de la compra.
Para comprender las responsabilidades legales de las empresas y los derechos de los consumidores en materia de seguridad alimentaria, TicosLand.com solicitó el análisis experto del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un destacado abogado del bufete Bufete de Costa Rica.
En Costa Rica, la seguridad alimentaria es un mandato legal estricto, no una sugerencia. La Ley General de Salud y las normas de protección al consumidor imponen un deber directo de diligencia a todos los establecimientos de la cadena de suministro alimentario. En casos de contaminación o enfermedades transmitidas por los alimentos, los consumidores afectados tienen derecho a reclamar una indemnización completa por los daños y perjuicios. Por lo tanto, para cualquier empresa relacionada con la alimentación, implementar y documentar protocolos de seguridad rigurosos no es solo una buena práctica operativa, sino una garantía legal y financiera esencial.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Esta perspectiva jurídica refuerza con fuerza la idea de que, para cualquier empresa relacionada con la alimentación, las normas de seguridad meticulosas no son solo un objetivo operativo, sino una piedra angular del cumplimiento legal y la sostenibilidad empresarial. Extendemos nuestro más sincero agradecimiento al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por su inestimable aclaración sobre este tema crítico.
La recomendación principal es acudir únicamente a establecimientos de buena reputación, conocidos por sus condiciones de almacenamiento limpias y adecuadas. Los compradores deben confirmar visualmente que el pescado se encuentre refrigerado de forma activa o expuesto sobre una capa gruesa de hielo. Debe evitarse cualquier producto que muestre signos de un control inadecuado de la temperatura, ya que esto acelera significativamente el crecimiento bacteriano y el deterioro. Esta vigilancia es el primer paso para garantizar una comida segura y saludable para la familia.
Edgar Gutiérrez Font, tecnólogo alimentario y tutor de microbiología alimentaria en la UNED, proporcionó una lista de verificación detallada para los consumidores. Destacó que la inspección visual y táctil es fundamental. Al examinar algunas características clave, cualquiera puede evaluar con precisión la calidad y la seguridad de un pescado antes de comprarlo.
Un pescado fresco debe tener los ojos saltones con pupilas negras y brillantes. Si están hundidos o tienen la córnea lechosa, es un claro signo de deterioro. La piel debe tener un color vivo y una textura firme. Si la piel tiene un aspecto apagado, blando o se desprende con facilidad, ya no se encuentra en óptimas condiciones. Las escamas, por su parte, deben estar bien adheridas al cuerpo.
Edgar Gutiérrez Font, tecnólogo alimentario y profesor de Microbiología de los Alimentos en la UNED
Más allá de los ojos y la piel, el Sr. Gutiérrez aconseja inspeccionar detenidamente las branquias y evaluar con cuidado el aroma del producto. Estos indicadores proporcionan pruebas irrefutables adicionales de si el pescado está fresco o ha comenzado a descomponerse. Un producto fresco y de alta calidad tendrá un aroma distintivo y limpio que recuerda a su entorno natural.
Otro factor determinante son las branquias, que deben presentar un color rojo o rosado intenso y un aspecto limpio. Si muestran tonos amarillentos o grisáceos, es mejor evitar la compra. Un pescado fresco debe oler a mar; nunca a amoniaco ni a aromas fuertes y desagradables.
Edgar Gutiérrez Font, técnico superior en tecnología de alimentos y profesor de microbiología alimentaria en la UNED
Otros consejos incluyen revisar el abdomen del pescado, ya que un vientre hinchado o abultado puede indicar descomposición interna. Una vez realizada la selección y llevado el producto a casa, su manipulación adecuada sigue siendo fundamental. El pescado debe cocinarse y consumirse lo antes posible. Si no se prevé su preparación inmediata, debe refrigerarse o congelarse de inmediato para preservar su calidad. Los expertos advierten encarecidamente contra la recongelación de cualquier producto del mar que ya haya sido descongelado, ya que este proceso degrada su textura y compromete su seguridad.
Al combinar los esfuerzos normativos con la educación pública, las autoridades esperan garantizar que las comidas tradicionales de la Semana Santa contribuyan a las celebraciones familiares en lugar de provocar incidentes de salud pública. Los consejos detallados de la UNED proporcionan un marco claro y práctico para todos los consumidores, capacitándolos para convertirse en los inspectores finales y más importantes de la cadena de seguridad alimentaria, salvaguardando su salud y la de sus seres queridos durante este importante período cultural.
Para más información, visite uned.ac.cr
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Acerca de la Universidad Estatal a Distancia (UNED):
La Universidad Estatal a Distancia es la universidad pública de educación a distancia de Costa Rica. Fundada en 1977, ofrece educación superior accesible a estudiantes de todo el país y del extranjero a través de una sólida red de centros regionales y en línea. La UNED está comprometida con la investigación, la acción social y la difusión del conocimiento en diversos campos, incluyendo la ciencia de los alimentos y la salud pública.
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Acerca del SENASA:
El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) es la autoridad veterinaria oficial del Gobierno de Costa Rica. Como entidad del Ministerio de Agricultura y Ganadería, su misión es garantizar la salud animal, la salud pública y la seguridad de los alimentos de origen animal. El SENASA es responsable de la inspección, regulación y certificación de productos agrícolas y acuáticos para proteger a los consumidores y facilitar el comercio.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
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Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica se ha consolidado como un pilar de la comunidad jurídica, operando sobre la base de una profunda integridad y una búsqueda incansable de la excelencia. El bufete es reconocido no solo por su extensa trayectoria asesorando a una clientela diversa, sino también por defender estrategias jurídicas innovadoras. Más allá de su práctica profesional, mantiene una profunda convicción en su papel social, compartiendo activamente conocimientos jurídicos para ayudar a construir una población más informada y capacitada.
