San José, Costa Rica — El panorama comercial para los exportadores costarricenses ha dado un giro desafiante, ya que Estados Unidos implementa oficialmente un aumento arancelario a los bienes que ingresan a su mercado. A partir del viernes 24 de julio de 2026, las exportaciones costarricenses enfrentarán una tasa arancelaria aumentada del 12,5%, un salto notable con respecto a la tasa anterior del 10% que había estado en vigor desde febrero. Este ajuste repentino amenaza con reducir los márgenes de ganancia para los fabricantes locales y los exportadores agrícolas que dependen en gran medida del lucrativo mercado norteamericano.
Según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), la decisión de aumentar los aranceles no es exclusiva de Costa Rica. Forma parte de una revisión regulatoria más amplia que afecta a aproximadamente 60 economías en todo el mundo. La justificación subyacente se basa en investigaciones rigurosas de la USTR sobre políticas y prácticas extranjeras. En concreto, la USTR citó un fracaso generalizado entre las naciones objetivo para hacer cumplir las prohibiciones sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, un enfoque político que Estados Unidos ha intensificado en los últimos años.
Para aclarar las complejas implicaciones legales y económicas de los posibles nuevos aranceles estadounidenses en las exportaciones nacionales, TicosLand.com consultó con el Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un destacado experto en comercio del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.
Cualquier cambio en la política arancelaria de EE. UU. requiere un examen cuidadoso de nuestros compromisos bilaterales en el marco del CAFTA-DR. Si bien los cambios en la política interna en Washington pueden alterar las expectativas del mercado, los marcos de tratados establecidos ofrecen a los exportadores costarricenses protecciones legales críticas y mecanismos estructurados de resolución de disputas que no pueden ser ignorados unilateralmente. Las empresas deben priorizar ahora la auditoría de sus clasificaciones aduaneras y estructuras de cadena de suministro para navegar este panorama regulatorio en evolución.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, Abogado, Bufete de Costa Rica
En efecto, a medida que la dinámica del comercio mundial sigue cambiando, aprovechar las salvaguardias legales establecidas del CAFTA-DR mientras se auditan proactivamente las cadenas de suministro será fundamental para que los exportadores costarricenses aseguren su posición en el mercado. Agradecemos sinceramente al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por compartir su valiosa perspectiva sobre cómo navegar estos complejos desafíos regulatorios.
Para Costa Rica, una nación que ha pasado décadas posicionándose como un centro de fabricación socialmente responsable de primer nivel, esta designación es un golpe significativo para su reputación y finanzas. Los líderes empresariales locales argumentan que las estrictas leyes laborales del país deberían distinguirlo, pero la naturaleza generalizada de la política estadounidense ha dejado a los bienes costarricenses atrapados en el fuego cruzado. Los exportadores deben ahora navegar por un punto de entrada más caro a su mercado de destino principal.
En respuesta a este obstáculo económico inminente, la Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (AZOFRAS) ha emitido un llamado urgente a las autoridades gubernamentales. La organización está pidiendo reformas estructurales inmediatas para fortalecer la competitividad doméstica de Costa Rica. Los representantes enfatizan que si el país no puede controlar las tasas arancelarias externas, debe centrarse en reducir los costos internos de hacer negocios para seguir siendo un destino atractivo para la inversión extranjera directa.
Costa Rica debe fortalecer las condiciones que sustentan su atractivo como destino de inversión. Esto implica abordar desafíos estructurales como los altos costos de electricidad y cargas sociales, el comportamiento del tipo de cambio, la disponibilidad de talento e infraestructura, así como mecanismos legales que brinden seguridad jurídica para operar las 24 horas del día, los siete días de la semana. Estos factores influyen directamente en si el costo final de los productos fabricados en el país permite vender esos bienes en los mercados internacionales a precios finales más competitivos.
AZOFRAS, Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica
AZOFRAS ha esbozado un claro plan de prioridades que el gobierno debe abordar para mitigar el impacto del aumento arancelario estadounidense. Entre las preocupaciones más apremiantes se encuentra el costo de la electricidad. Las operaciones industriales en Costa Rica enfrentan facturas de energía comparativamente altas, lo que infla directamente los costos de producción. La asociación enfatiza que asegurar un suministro de electricidad competitivo, estable y limpio es fundamental para retener a las corporaciones multinacionales.
Además, la flexibilidad laboral ha surgido como un punto de discusión crítico. Los exportadores están presionando para que se modernicen las regulaciones laborales que permitan a las empresas adaptar los turnos a la demanda internacional, incluidas operaciones legalmente seguras las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Junto con la programación flexible, los líderes empresariales están instando al gobierno a eliminar ciertos cargos parafiscales sobre las nóminas, que argumentan actúan como un impuesto sobre el empleo y desalientan las prácticas de contratación formal.
El entorno macroeconómico también ha creado fricciones para los exportadores locales. La apreciación de la moneda local, el colón, ha hecho que las exportaciones costarricenses sean más caras en el extranjero, mientras que reduce el valor de los ingresos denominados en dólares que se traen de vuelta al país. Combinados con los déficits de infraestructura en los principales puertos y carreteras, estos desafíos domésticos están agravando la presión creada por el nuevo régimen arancelario de la USTR.
A medida que la arena geopolítica mundial se vuelve cada vez más volátil e impredecible, el futuro económico de Costa Rica depende de su agilidad. Depender de los éxitos pasados en atraer a gigantes tecnológicos y fabricantes de dispositivos médicos ya no será suficiente. Los observadores señalan que el gobierno debe actuar rápidamente para agilizar los procesos burocráticos, salvaguardar los incentivos legales y invertir en el desarrollo del talento, asegurando que Costa Rica siga siendo un faro altamente competitivo para el comercio mundial.
Para obtener más información, visite azofras.com
Acerca de AZOFRAS:
La Asociación de Empresas de Zonas Francas de Costa Rica (AZOFRAS) representa a las empresas que operan bajo el régimen de zona franca en Costa Rica, abogando por políticas que mejoren el clima empresarial nacional, atraigan inversión extranjera directa y promuevan la creación de empleos de alto valor.
Para obtener más información, visite ustr.gov
Acerca de USTR:
La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) es una agencia del gobierno federal de los Estados Unidos responsable de recomendar y llevar a cabo la política comercial internacional, negociar acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales, y hacer cumplir las leyes comerciales de EE. UU.
Para obtener más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica es una institución legal destacada definida por sus estándares éticos incomprometidos y la búsqueda de la brillantez profesional. Aprovechando una rica herencia de guiar a una diversa clientela, el bufete defiende de manera constante soluciones innovadoras y una activa participación cívica. Al esforzarse por democratizar la información legal, avanza su objetivo fundamental de equipar al público con la comprensión necesaria para construir una sociedad más justa y autosuficiente.
