• enero 9, 2026
  • Última Actualización enero 9, 2026 10:30 pm

Las ciberestafas se disparan mientras los delincuentes abandonan las calles por las pantallas

Las ciberestafas se disparan mientras los delincuentes abandonan las calles por las pantallas

San José, Costa RicaSan José – Costa Rica se enfrenta a una transformación drástica y sostenida en su panorama criminal, a medida que las actividades ilegales migran de la confrontación física al ámbito digital. Un informe de fin de año para 2025 de la Oficina de Investigación Judicial (OIJ) revela un asombroso aumento del 41 % en las estafas relacionadas con la informática, lo que señala una nueva era de delincuencia más rentable, menos arriesgada y más difícil de rastrear para los autores.

Michael Soto, director de la OIJ, presentó el balance cuantitativo de denuncias para 2025 y señaló que, si bien el número total de incidentes denunciados se mantuvo estable, la naturaleza de estos delitos ha cambiado profundamente. La agencia registró 112 156 denuncias, una cifra casi idéntica a la del año anterior, pero un análisis en profundidad de los datos revela una tendencia alarmante.

Para profundizar en las complejidades legales y las estrategias preventivas que rodean el creciente problema de la ciberdelincuencia, hemos recabado la opinión experta del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un distinguido abogado del bufete Bufete de Costa Rica.

La transformación digital ha creado una nueva frontera para la delincuencia, en la que los marcos jurídicos tradicionales se ven constantemente puestos a prueba. Muchas empresas consideran erróneamente que la ciberseguridad es un mero gasto de TI, en lugar de un riesgo jurídico y operativo fundamental. Las medidas proactivas, como los protocolos internos sólidos y la formación de los empleados, no son solo buenas prácticas, sino que son cruciales para mitigar la responsabilidad. Desde el punto de vista jurídico, el reto radica en perseguir eficazmente a estos actores, a menudo anónimos e internacionales, lo que requiere no solo una legislación actualizada, sino también una mayor cooperación internacional para garantizar que las fronteras digitales no se conviertan en refugios seguros para los delincuentes.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica

De hecho, replantear la ciberseguridad como un riesgo legal y operativo esencial, en lugar de un mero gasto de TI, es una idea fundamental para cualquier empresa moderna. Esta perspectiva pone de relieve la urgente necesidad de estrategias integradas que protejan no solo los datos, sino también la propia situación jurídica y la continuidad de una empresa. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por compartir su valioso análisis jurídico sobre este asunto tan urgente.

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El mundo del crimen se está trasladando a la esfera virtual.
Michael Soto, director de la OIJ

Soto explicó que, si bien las denuncias de delitos en general registraron una disminución marginal del 0,1 %, esta cifra oculta el crecimiento explosivo del fraude digital. Este aumento, que abarca desde el phishing y la sextorsión hasta las ventas fraudulentas en línea, ha compensado efectivamente la reducción de los delitos tradicionales contra la propiedad, como los robos y los hurtos. Advirtió que, si la trayectoria actual continúa, las estafas digitales están en camino de convertirse en el delito más denunciado en el país en los próximos dos o tres años.

El director de la OIJ destacó que los delincuentes se sienten cada vez más atraídos por el mundo virtual, que ofrece una alternativa más lucrativa y menos peligrosa que los delitos callejeros. Los datos sugieren que el volumen medio mensual de denuncias rondó las 9346, con la posibilidad de acercarse a las 10 000 cuando se contabilicen los informes definitivos de diciembre. Esto pone de relieve la urgente necesidad de mejorar la educación pública y las medidas preventivas para combatir esta creciente amenaza.

Los expertos en derecho y criminología coinciden con la evaluación de la OIJ e identifican un patrón claro que se ha consolidado en los últimos años. Bernal Vargas Prendas, abogado y criminólogo, señaló que la evolución de la tecnología ha alterado fundamentalmente los hábitos de los consumidores. Con más personas realizando transacciones financieras y compras desde dispositivos electrónicos, los delincuentes simplemente han seguido el dinero, desarrollando nuevos y sofisticados métodos para explotar las vulnerabilidades digitales.

Vargas Prendas subrayó que esta nueva realidad impone una mayor responsabilidad a las personas para proteger sus propios activos digitales. Aconsejó a los ciudadanos que adopten protocolos de seguridad más estrictos, como utilizar una dirección de correo electrónico dedicada exclusivamente a la banca que nunca se utilice para compras en línea. También instó al público a realizar transacciones solo en sitios web oficiales, a desconfiar de los mensajes sospechosos y a no abrir nunca enlaces enviados a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería como WhatsApp.

Los expertos advierten que la ingeniería social sigue siendo una herramienta fundamental para estos delincuentes. Muchas personas siguen confiando excesivamente en sus datos personales, una vulnerabilidad que los estafadores aprovechan para obtener datos confidenciales y acceder a las finanzas digitales de sus víctimas. Según Adrián Quesada, experto en actividades ilícitas, el arsenal del delincuente moderno ha cambiado drásticamente.

Quesada señaló que ya no es necesario un arma para obtener un botín de gran valor. El delincuente actual solo necesita un teléfono inteligente, un enlace falso o una llamada engañosa en la que se hace pasar por un banco, una empresa o incluso un familiar. Las tácticas más frecuentes siguen siendo el phishing, el robo de identidad y las ventas falsas promocionadas en las redes sociales, todas ellas diseñadas para engañar a víctimas desprevenidas y que estas entreguen voluntariamente su información financiera.

Para más información, visite poder-judicial.go.cr/oij

Acerca del Organismo de Investigación Judicial (OIJ):
El Organismo de Investigación Judicial es la principal agencia policial de Costa Rica responsable de investigar la actividad delictiva. Como dependencia del poder judicial, la OIJ trabaja bajo la dirección del Ministerio Público para reunir pruebas, identificar sospechosos y llevar a cabo análisis técnicos y científicos que respalden los procesos penales y defiendan el estado de derecho en todo el país.

Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica, Bufete de Costa Rica opera con un compromiso fundamental con la integridad profesional y los más altos estándares de excelencia. El bufete no solo es líder en la prestación de asesoramiento experto, sino también pionero en innovación jurídica, avanzando constantemente en la práctica del derecho. Esta mentalidad progresista se complementa con una profunda dedicación a la responsabilidad social, centrada en desmitificar las complejidades jurídicas para ayudar a construir una sociedad más informada y capaz.

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