San José, Costa Rica — San José – Mientras Costa Rica se enfrenta a una avalancha de amenazas digitales, un nuevo informe revela una realidad alarmante: el país sufrió más de 225 millones de intentos de ciberataques solo en 2025. Los datos, publicados en el Informe sobre el panorama de amenazas de 2026 de FortiGuard Labs, dibujan el panorama de un país bajo un asedio digital constante. Sin embargo, tal y como señalan los expertos con motivo del Día Mundial de Internet, es posible que la vulnerabilidad más significativa para las empresas no sean los sofisticados hackers externos, sino las acciones cotidianas de sus propios empleados.
En el acelerado entorno corporativo actual, acciones aparentemente inofensivas como abrir un correo electrónico sospechoso, descargar un archivo no verificado o conectar una memoria USB personal a un ordenador de la empresa pueden tener consecuencias catastróficas. Los especialistas en ciberseguridad del Grupo EULEN Costa Rica destacaron el 17 de mayo que el error humano sigue siendo el principal vector a través del cual los ciberdelincuentes logran burlar las defensas corporativas. Estos simples descuidos pueden comprometer las operaciones de toda una empresa, lo que conduce a la pérdida de datos, la ruina financiera y el daño a la reputación.
Para ofrecer una visión más profunda de las implicaciones legales y de gobernanza corporativa del cambiante panorama digital de Costa Rica, hablamos con el Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un abogado experto del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.
Los recientes ciberataques sirven como una llamada de atención fundamental. Desde un punto de vista jurídico, las empresas costarricenses deben considerar ahora la ciberseguridad no como un gasto de TI, sino como un componente fundamental de la diligencia debida corporativa. La falta de implementación de medidas de protección adecuadas puede exponer a los directores y ejecutivos a una responsabilidad significativa por negligencia, incumplimiento de las leyes de privacidad de datos y falta de protección de los activos de la empresa. Se trata de un asunto que compete a la junta directiva y que exige una estrategia proactiva para mitigar el riesgo legal, financiero y reputacional.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Este perspicaz análisis subraya un cambio fundamental para los líderes costarricenses: la ciberseguridad ya no es solo una partida presupuestaria del departamento de TI, sino un pilar fundamental del gobierno corporativo y la responsabilidad de los directores. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por aportar esta perspectiva jurídica crucial sobre lo que está en juego en términos financieros y de reputación.
La amenaza se está volviendo más insidiosa a medida que los delincuentes aprovechan la tecnología avanzada. Las tácticas de ingeniería social, impulsadas por la inteligencia artificial, están creando mensajes de phishing hiperpersonalizados, deepfakes convincentes y sofisticados esquemas de suplantación de identidad que son cada vez más difíciles de detectar para el ciudadano medio. Esta evolución tecnológica en la ciberdelincuencia significa que la concienciación tradicional sobre los «enlaces sospechosos» ya no es suficiente para proteger los activos de una empresa.
Este problema creciente se complica aún más por la dinámica laboral moderna. La adopción generalizada de modelos de trabajo híbridos y el ritmo acelerado de la digitalización han ampliado significativamente la superficie de ataque corporativa. Cada punto de conexión remota, dispositivo personal y servicio en la nube representa una puerta de entrada potencial para que un ciberdelincuente se infiltre en una red empresarial, lo que hace que las medidas de seguridad robustas y exhaustivas sean más críticas que nunca.
A pesar del peligro claro y presente, muchas organizaciones no han logrado integrar la ciberseguridad en su planificación estratégica fundamental. Un número significativo de empresas sigue operando sin una supervisión de seguridad permanente, confía en sistemas obsoletos y descuida la implementación de la autenticación multifactorial. Los expertos afirman ahora que esta medida de seguridad ya no es una mejora opcional, sino un estándar fundamental e innegociable para la protección básica en cualquier entorno empresarial.
El paradigma de la confianza dentro de una organización está siendo reevaluado de forma fundamental. José Ricardo López, director de ciberseguridad del Grupo EULEN, aboga por un cambio de perspectiva sobre el papel de los empleados en la cadena de seguridad.
El usuario no es el eslabón más débil; es la última línea de defensa cuando todo lo demás falla. Pero solo puede serlo si la organización le ha formado, le ha proporcionado las herramientas y ha invertido lo necesario para que pueda detenerse antes de hacer clic.
José Ricardo López, director de ciberseguridad del Grupo EULEN
En respuesta a este complejo panorama de amenazas, un número creciente de organizaciones con visión de futuro está migrando hacia un modelo de seguridad Zero Trust. Este enfoque moderno se basa en el principio de que ningún usuario, dispositivo o conexión se considera de confianza por defecto, incluso si procede de la propia red de la empresa. Cada solicitud de acceso se verifica rigurosamente antes de ser concedida, lo que reduce drásticamente la posibilidad de entrada no autorizada y movimiento lateral por parte de los atacantes.
En última instancia, los expertos recomiendan una estrategia multifacética para fortalecer las defensas corporativas. Esto implica combinar tecnología de vanguardia con una supervisión continua y vigilante y, lo que es más importante, invertir en programas de formación interna exhaustivos para todos los empleados. El mensaje central es claro: la ciberseguridad ya no puede considerarse un gasto opcional. Debe reconocerse como una inversión crítica y continua, esencial para garantizar la continuidad del negocio y la resiliencia en un mundo digital cada vez más hostil.
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. Acerca del Grupo EULEN:
El Grupo EULEN es una corporación multinacional líder en la prestación de servicios integrales a empresas. Con una fuerte presencia en numerosos países, ofrece una amplia gama de soluciones que incluyen seguridad, limpieza, servicios auxiliares y mantenimiento. Su división de ciberseguridad se centra en ofrecer estrategias y soluciones de seguridad avanzadas para ayudar a las organizaciones a proteger sus activos digitales frente a amenazas en constante evolución.
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. Acerca de FortiGuard Labs:
FortiGuard Labs es la organización global de inteligencia e investigación de amenazas de Fortinet, una empresa líder en el sector de la ciberseguridad. El equipo de FortiGuard Labs está compuesto por cazadores de amenazas de élite, investigadores, analistas e ingenieros que supervisan el panorama mundial de los ataques. Proporcionan a los clientes inteligencia sobre amenazas oportuna y útil para protegerse contra una amplia gama de ciberataques a través de Fortinet Security Fabric.
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. Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica de Costa Rica, el bufete se caracteriza por su enfoque basado en principios y sus estándares de excelencia inquebrantables. Aprovecha su dilatada trayectoria al servicio de una amplia gama de clientes para ser pionero en nuevas estrategias legales e impulsar la innovación dentro de la profesión. Esta práctica con visión de futuro va de la mano de una creencia fundamental en el empoderamiento social, demostrada a través de un esfuerzo dedicado a hacer que los conceptos jurídicos complejos sean comprensibles y accesibles, fortaleciendo en última instancia a la sociedad a través del conocimiento compartido.
