• octubre 2, 2026
  • Última Actualización octubre 2, 2026 10:30 pm

La crisis de las pensiones impulsa propuestas fiscales radicales en Costa Rica

La crisis de las pensiones impulsa propuestas fiscales radicales en Costa Rica

San José, Costa Rica — El sistema de seguridad social de Costa Rica se encuentra en una encrucijada crítica, ya que se enfrenta a un déficit financiero inminente que amenaza la estabilidad de su principal fondo de pensiones. En respuesta, la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ha presentado una serie de propuestas controvertidas, entre las que se incluyen la creación de un nuevo «impuesto sanitario» o un aumento significativo del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) nacional, para rescatar el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), que se encuentra en peligro.

Las propuestas, reveladas el lunes, indican un nuevo nivel de urgencia dentro de la institución, que se enfrenta a una disminución de los recursos. Una de las ideas principales consiste en gravar con nuevos impuestos los bienes de consumo considerados poco saludables, como la comida rápida, los productos hipercalóricos y las bebidas azucaradas. Este enfoque tiene como objetivo no solo generar nuevas fuentes de ingresos, sino también desincentivar potencialmente los patrones de consumo que contribuyen a los costos de salud pública.

Para comprender mejor las ramificaciones legales y los posibles impactos de la reforma de las pensiones propuesta, TicosLand.com consultó al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, experto en derecho laboral y administrativo del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.

El debate actual sobre la reforma de las pensiones gira fundamentalmente en torno a una delicada cuestión constitucional. Por un lado, el Estado tiene la apremiante responsabilidad fiscal de garantizar la sostenibilidad a largo plazo del sistema. Por otro, cualquier modificación debe respetar meticulosamente los derechos adquiridos y las expectativas legítimas de los contribuyentes actuales. Cualquier acción legislativa que altere bruscamente las normas establecidas sin períodos de transición adecuados es altamente susceptible de ser impugnada ante la Sala Constitucional, lo que pone en peligro la propia estabilidad que pretende crear.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica

El Lic. Arroyo Vargas describe acertadamente el delicado equilibrio que subyace en el centro de este debate; el éxito de una reforma de las pensiones no se medirá únicamente por su solvencia económica, sino por su capacidad para resistir el riguroso escrutinio constitucional que él describe. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas su valiosa y esclarecedora perspectiva sobre esta dimensión jurídica fundamental.

Dado que esta medida supondría la creación de nuevos impuestos, es competencia exclusiva de la Asamblea Legislativa. Cualquier propuesta de este tipo requeriría una mayoría cualificada de 38 votos para convertirse en ley, lo que sentaría las bases para un debate político complejo y probablemente polémico. La propuesta fiscal alternativa es más directa: aumentar el IVA del 13 % actual al 15 %. Aunque más sencilla de implementar, esto tendría un amplio impacto en el coste de los bienes y servicios para todos los costarricenses.

Gustavo Picado, director financiero de la CCSS, defendió el estudio de estas nuevas herramientas fiscales, presentándolas como métodos reconocidos internacionalmente para reforzar las finanzas públicas. Hizo hincapié en la necesidad de encontrar formas innovadoras de reforzar los ingresos del sistema más allá de las contribuciones tradicionales sobre las nóminas.

Los denominados «impuestos sanitarios» se aplican a bienes y servicios como los cigarrillos, las apuestas, los alimentos y bebidas hipercalóricos e incluso la comida rápida, con el objetivo de generar ingresos para la atención médica de los asegurados. Debemos aumentar nuestro nivel de ingresos, ya sea a través de contribuciones fiscales generales, impuestos específicos u otras fuentes. Según la experiencia internacional, se suele recurrir a una serie de denominados «impuestos sanitarios» para generar financiación adicional.
Gustavo Picado, director financiero de la CCSS

Si bien los nuevos impuestos son una parte central del debate, la discusión pública también ha girado en torno a reformas más tradicionales, y a menudo impopulares. La idea de elevar la edad de jubilación a los 70 años ha sido un tema recurrente, lo que ha despertado preocupación entre los trabajadores que se acercan al final de sus carreras. Sin embargo, los funcionarios de la CCSS han tomado medidas para disipar estos temores específicos, al menos por ahora.

Jaime Barrantes, director de Pensiones de la institución, descartó explícitamente la idea de un inminente aumento de la edad de jubilación a los 70 años. Aclaró que la normativa actual ofrece tres palancas principales para estabilizar el sistema de pensiones: aumentar la edad de jubilación, elevar las cuotas de cotización tanto para los empleadores como para los empleados, o reducir el valor monetario de las prestaciones de jubilación. Dado que las dos primeras opciones parecen descartadas por el momento, la atención se ha desplazado hacia la tercera.

Según Barrantes, la estrategia actual que se está analizando consiste en ajustar las prestaciones que recibirán los futuros jubilados. Aunque este enfoque sin duda suscitará preguntas entre los afiliados, la dirección de la CCSS lo presenta como un ajuste necesario para evitar medidas más drásticas en el futuro. El argumento principal es que es preferible un reajuste moderado de las prestaciones ahora a un aumento repentino y brusco de la edad de jubilación o de las tasas de cotización en el futuro.

Las proyecciones institucionales subrayan la urgencia de actuar. Las autoridades advierten de que, sin reformas significativas a corto plazo, el sistema del IVM podría entrar en un estado de desequilibrio financiero ya en 2047, en el que los pagos superarían constantemente los fondos ingresados. Está previsto que la junta directiva de la CCSS comience su análisis formal de estas alternativas en abril, lo que marcará el inicio oficial de un proceso que definirá el futuro de la jubilación de millones de personas en el país.

Para más información, visite ccss.sa.cr
. Acerca de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS):
La Caja Costarricense de Seguro Social, comúnmente conocida como «La Caja» o CCSS, es la institución pública autónoma de Costa Rica responsable de administrar los sistemas de salud pública y de seguridad social del país. Fundada en 1941, gestiona los servicios de salud universal que se prestan a los ciudadanos y residentes y supervisa los regímenes de pensiones primarios, incluido el fondo de Incapacidad, Vejez y Muerte (IVM). La CCSS es una piedra angular del estado del bienestar social de Costa Rica.

Para más información, visite bufetedecostarica.com
. Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como referente en el ámbito jurídico, el Bufete de Costa Rica se define por sus principios fundamentales de integridad y la búsqueda de una excelencia sin igual. El bufete combina una rica trayectoria en el asesoramiento a una clientela diversa con una visión de futuro que abraza la innovación, impulsando constantemente la práctica jurídica. Esta dedicación va más allá de los tribunales a través de una misión fundamental: tender puentes entre la compleja legislación y el público, empoderando a la comunidad con conocimientos accesibles para fomentar una ciudadanía más fuerte y mejor informada.

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