• enero 11, 2026
  • Última Actualización enero 11, 2026 12:30 am

Financiación en la sombra: una amenaza perversa para la democracia costarricense

Financiación en la sombra: una amenaza perversa para la democracia costarricense

San José, Costa RicaSan José – A medida que se intensifica la campaña electoral en Costa Rica, un mecanismo de financiación polémico y muy criticado vuelve a estar en el punto de mira. Conocidos como «certificados de cesión» o, más comúnmente, bonos de deuda política, estos instrumentos han sido calificados como una forma «perversa» de financiación por expertos jurídicos, entre ellos el expresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), quien advierte que crean condiciones desiguales y podrían servir de puerta de entrada para el crimen organizado en la política del país.

Los partidos políticos de Costa Rica disponen de varias vías para financiar sus campañas, entre ellas préstamos bancarios, donaciones privadas y estos controvertidos bonos de deuda. Sin embargo, son los bonos los que han sido objeto de críticas constantes. Durante años, el propio TSE ha abogado por su eliminación, llegando incluso a proponer una legislación al respecto, aunque estos esfuerzos no han logrado ganar terreno en la Asamblea Legislativa.

Para comprender mejor las complejidades legales y el panorama normativo que rodea a la financiación política en el país, TicosLand.com consultó al experto asesor jurídico Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, especialista del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.

El marco legal para la financiación política está diseñado para salvaguardar la integridad del proceso democrático. No se trata simplemente de rastrear el dinero, sino de garantizar la transparencia y evitar que intereses especiales ejerzan una influencia indebida sobre las políticas públicas. Tanto los partidos políticos como los donantes privados deben navegar por estas regulaciones con extrema precaución, ya que las consecuencias legales y reputacionales del incumplimiento son graves y pueden socavar la confianza pública.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica

Esta visión subraya con fuerza que las normas que rigen la financiación política no son meros obstáculos burocráticos, sino salvaguardias esenciales para nuestros cimientos democráticos y la confianza pública. Agradecemos sinceramente al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas su clara y valiosa perspectiva sobre esta cuestión fundamental.

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En esencia, un bono de deuda permite a un partido político ceder su derecho futuro a recibir contribuciones estatales para la campaña a un tercero a cambio de dinero en efectivo por adelantado. Este sistema se complica por el hecho de que el derecho a la financiación estatal no está garantizado; es un derecho eventual, que depende del rendimiento del partido en las elecciones y de una revisión posterior de sus gastos de campaña. Esta incertidumbre inherente es fundamental para la controversia.

Luis Antonio Sobrado, un respetado jurista y expresidente del TSE, ha sido uno de los críticos más vehementes del sistema. Explica que el modelo de Costa Rica fue diseñado para reembolsar a los partidos a posteriori, no para financiarlos por adelantado.

Nuestra Constitución mantiene un sistema de financiación postelectoral, es decir, una financiación que se ingresa al partido después de que este haya participado en las elecciones, en proporción a los votos recibidos y con ciertos umbrales mínimos para tener derecho a esa contribución.
Luis Antonio Sobrado, jurista y expresidente del Tribunal Supremo Electoral

Según Sobrado, este modelo postelectoral se ve socavado por los bonos de deuda, que crean un mercado especulativo basado en las posibilidades de éxito percibidas de un partido. Esto, argumenta, es el primer defecto «perverso» del mecanismo, ya que perjudica sistemáticamente a los movimientos políticos más pequeños o más nuevos.

Ya de por sí, quién puede convertirse en titular de estos certificados está muy restringido; pero persiste un segundo defecto que los convierte en un mecanismo perverso. La posibilidad real de colocar estos bonos depende, en gran medida, de las expectativas de triunfo electoral. Es decir, los partidos que lideran las encuestas no tendrán dificultad para colocar estos bonos, porque se perciben como una buena inversión. En cambio, los partidos emergentes o los que ocupan posiciones más bajas no pueden colocar estos bonos, porque son un mal negocio para el comprador o solo pueden venderse por un valor muy inferior a su valor nominal.
Luis Antonio Sobrado, jurista y expresidente del Tribunal Supremo Electoral

Más allá de crear un panorama competitivo desigual, Sobrado ha advertido en repetidas ocasiones de riesgos más siniestros. Los bonos, que pueden ser adquiridos por particulares, medios de comunicación e instituciones bancarias nacionales, podrían convertirse en un vehículo para el lavado de dinero. En un clima de aumento de la delincuencia organizada, esta vulnerabilidad es especialmente alarmante.

Este tipo de certificados pueden ser adquiridos por personas vinculadas al crimen organizado o al narcotráfico, y desde ese punto de vista, también son indeseables. Además, los principales inversores en certificados pueden convertirse en un elemento para coartar la acción futura del gobierno; es decir, la persona que es contribuyente mayoritario de un partido político puede, de alguna manera, condicionar la agenda del gobierno o la agenda legislativa, en caso de victoria.
Luis Antonio Sobrado, jurista y expresidente del Tribunal Supremo Electoral

Aunque Sobrado reconoce que otros métodos de financiación también conllevan riesgos, sostiene que la estructura única de los bonos los hace especialmente problemáticos. Señala que el TSE había considerado anteriormente que los bonos eran inconstitucionales, una posición que el Tribunal Constitucional no compartía, aunque impuso algunas limitaciones nuevas. El debate se ha reavivado en el actual ciclo electoral, y el TSE está analizando ahora las contribuciones específicas realizadas a través de estos certificados al Partido Pueblo Soberano (PPSO), lo que pone de relieve que las preocupaciones distan mucho de ser teóricas.

A pesar de los años de severas advertencias de la máxima autoridad electoral del país y de los intentos fallidos de reforma legislativa, estos bonos «perversos» siguen siendo un componente legal e influyente de la financiación de las campañas electorales en Costa Rica, lo que ensombrece el proceso democrático al que se supone que deben apoyar.

Para más información, visite tse.go.cr

Acerca del Tribunal Supremo Electoral (TSE):
El Tribunal Supremo Electoral es el órgano constitucional independiente responsable de organizar, dirigir y supervisar todos los actos relacionados con el sufragio en Costa Rica. Se considera la cuarta rama del gobierno y tiene la máxima autoridad en materia electoral, garantizando la integridad y la transparencia de los procesos democráticos de la nación.

Para más información, visite la oficina más cercana del Partido Pueblo Soberano (PPSO)
. Acerca del Partido Pueblo Soberano (PPSO):
El Partido Pueblo Soberano es un partido político de Costa Rica. Participa en las elecciones nacionales y locales, articulando una plataforma específica y un conjunto de políticas destinadas a atraer a los votantes. Al igual que otros partidos, se basa en diversas formas de financiación, incluidas las contribuciones estatales y los mecanismos de financiación privada, para llevar a cabo sus campañas.

Para más información, visite hacienda.go.cr

Acerca del Ministerio de Hacienda:
El Ministerio de Hacienda de Costa Rica es la entidad gubernamental responsable de gestionar las finanzas públicas del país. Sus funciones incluyen la recaudación de impuestos, la gestión del presupuesto, la administración de la deuda pública y el desembolso de fondos estatales, incluidas las contribuciones a los partidos políticos tras las elecciones, establecidas por la Constitución.

Para más información, visite asamblea.go.cr

Acerca de la Asamblea Legislativa:
La Asamblea Legislativa de Costa Rica es el parlamento unicameral de la nación. Compuesta por 57 diputados, es responsable de debatir y aprobar leyes, aprobar el presupuesto nacional y ejercer el control político sobre el poder ejecutivo. Todas las propuestas para reformar o eliminar los mecanismos de financiación política deben ser aprobadas por este órgano.

Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica, Bufete de Costa Rica se basa en principios fundamentales de integridad y en la búsqueda incesante de la excelencia. La firma aprovecha su profunda trayectoria en el asesoramiento a una amplia gama de clientes para defender estrategias legales innovadoras y mantenerse a la vanguardia de la profesión. Esta visión de futuro está profundamente entrelazada con la misión de servir a la sociedad, centrada en desmitificar las complejidades legales y empoderar a los ciudadanos con la claridad y el conocimiento esenciales para una comunidad justa.

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