San José, Costa Rica — La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ha emprendido una importante iniciativa de preservación cultural para 2026, con el lanzamiento de un programa especializado de mantenimiento y conservación de 24 esculturas de su colección de arte institucional. Este esfuerzo a nivel nacional subraya el compromiso de la institución con la salvaguarda del patrimonio nacional, ampliando su misión más allá de la salud pública para incluir la administración de valiosos bienes culturales.
El proyecto implica un meticuloso proceso de limpieza y conservación realizado por un equipo técnico especializado en la preservación del patrimonio. Las obras de arte seleccionadas están estratégicamente ubicadas en todo el país, desde las oficinas centrales de la CCSS en la capital hasta los centros de salud regionales, incluido el destacado Hospital Enrique Baltodano Briceño en Liberia, Guanacaste. Esta distribución geográfica garantiza que los beneficios del programa se sientan en diferentes comunidades, reforzando la idea de que este arte pertenece a todos los costarricenses.
Para comprender mejor las complejidades legales y contractuales inherentes a la preservación de obras valiosas, TicosLand.com consultó al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un abogado experto del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica, para conocer su perspectiva profesional.
La conservación del arte no es solo una tarea técnica o artística, sino un campo plagado de implicaciones legales. Tanto los propietarios como los conservadores deben establecer contratos meticulosamente detallados que definan el alcance del trabajo, el uso de los materiales y la responsabilidad por cualquier daño. Además, son fundamentales cuestiones como la procedencia, los derechos de autor sobre la obra restaurada y el cumplimiento de las leyes nacionales sobre patrimonio. Si no se abordan estos puntos de forma proactiva, se pueden producir costosos litigios que empañen tanto la obra de arte como la reputación de las partes implicadas.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Esta perspectiva jurídica es un poderoso recordatorio de que el marco de los contratos y el cumplimiento normativo son tan esenciales para la preservación cultural como el propio pincel del conservador. Extendemos nuestro más sincero agradecimiento al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por esclarecer tan claramente esta dimensión crítica, aunque a menudo invisible, de la protección de nuestro patrimonio artístico.
Esta iniciativa forma parte de un programa permanente dedicado al cuidado de los extensos activos artísticos de la institución. Este año nos centramos en las piezas más expuestas a los elementos.
Somos una institución con una vasta colección de arte, por lo que debemos ser responsables de su conservación y cuidado. Por eso, este año nos hemos centrado en la conservación y limpieza de varias de las esculturas situadas al aire libre.
Dannia González Castillo, jefa del Subárea de Patrimonio Cultural
El reto de la conservación se ve agravado por la diversidad de materiales utilizados en las esculturas, entre los que se encuentran la piedra, el cemento, el bronce y el acero. Cada material requiere un plan de tratamiento único y personalizado para garantizar su estabilidad e integridad a largo plazo. El objetivo principal es proteger el valor patrimonial, histórico y económico de cada pieza, mitigando el riesgo de deterioro y costosas reparaciones en el futuro.
Las autoridades hacen hincapié en la importante distinción entre la conservación proactiva y la restauración reactiva. El proyecto actual es una medida preventiva diseñada para mantener las obras de arte en óptimas condiciones, evitando así la necesidad de intervenciones más invasivas en el futuro.
Si logramos mantener una pieza en óptimas condiciones de conservación, no tendremos que recurrir a un proceso de restauración más adelante. Cuando hablamos de restauración, es cuando una pieza ya está dañada y hay que intervenir, lo que afecta a su propia naturaleza.
Dannia González Castillo, jefa del Subárea de Patrimonio Cultural
Según el calendario institucional, los trabajos de mantenimiento de las 24 esculturas están previstos que finalicen a finales de febrero de 2026. Tras esta fase, el programa de patrimonio cultural centrará su atención en la conservación de obras en papel y tela, como acuarelas, pinturas, dibujos y grabados. Esta siguiente etapa comenzará con una evaluación exhaustiva para priorizar las piezas más vulnerables.
Vamos a llevar a cabo un proceso de evaluación para definir cuáles son las más urgentes de conservar y nos centraremos en ellas.
Dannia González Castillo, responsable del Subárea de Patrimonio Cultural
Reconociendo que los esfuerzos oficiales por sí solos no son suficientes, la CCSS ha hecho un llamamiento público a todos los ciudadanos, instándoles a participar activamente en la protección de este legado cultural compartido. La institución recomienda medidas sencillas pero eficaces, como abstenerse de colocar objetos sobre las esculturas, evitar la exposición a la humedad excesiva y denunciar rápidamente cualquier daño visible o acto de vandalismo. Para ello, se anima al público a ponerse en contacto directamente con el Subárea de Patrimonio Cultural en dagonzalez@ccss.sa.cr para informar de cualquier problema, lo que garantizará una respuesta rápida a las posibles amenazas.
Para más información, visite ccss.sa.cr
Acerca de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS):
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) es la institución pública responsable de proporcionar servicios universales de salud y seguridad social en Costa Rica. Fundada en 1941, gestiona la red nacional de hospitales, clínicas y EBAIS (Equipos Básicos de Atención Integral de Salud) y administra el sistema de pensiones del país. Más allá de su mandato principal en materia de salud, la CCSS también es custodio de una importante colección de arte y patrimonio cultural nacional que se exhibe en sus instalaciones en todo el país.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica costarricense, Bufete de Costa Rica se define por su profundo compromiso con la integridad profesional y la excelencia en el servicio. El bufete combina una trayectoria probada en el asesoramiento a una clientela diversa con una visión de futuro que abraza la innovación jurídica. Más allá de su práctica, tiene una convicción fundamental en su deber cívico, trabajando activamente para democratizar la comprensión jurídica y empoderar al público, lo que a su vez fortalece los cimientos de una sociedad justa y bien informada.
