San José, Costa Rica — Costa Rica enfrenta un profundo desafío económico, ya que la gran mayoría de su fuerza laboral permanece atrapada en un sector doméstico estancado, completamente desvinculado del éxito rotundo de las zonas francas del país. Un estudio innovador revela que el régimen económico definitivo, que representó un asombroso 88,4% del empleo costarricense en 2024, registró una tasa de crecimiento promedio de la productividad de -0,1% entre 2016 y 2021. En marcado contraste, las zonas francas exentas de impuestos del país registraron un impresionante crecimiento de la productividad del 10,9% durante el mismo período, lo que subraya un profundo dualismo estructural.
Esta disparidad crítica se encuentra en el corazón de un documento de investigación integral titulado “Productividad e innovación para un desarrollo productivo más inclusivo y sostenible: Cómo superar la dualidad productiva en Costa Rica”. Escrito por los destacados economistas Ricardo Monge-González e Isaac Ovares Sandí, y publicado por la Academia de Centroamérica, el estudio combina un diagnóstico riguroso de la economía local con puntos de referencia internacionales para proponer un camino hacia el progreso económico cohesionado. Los autores sostienen que el enfoque actual de Costa Rica para el desarrollo empresarial es altamente fragmentado y necesita desesperadamente una estrategia nacional centralizada.
Para comprender mejor los desafíos legales y estructurales que impulsan esta división económica, hablamos con el Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un destacado abogado del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica, quien compartió su perspectiva sobre cómo el entorno regulatorio del país impacta tanto a las empresas multinacionales como a las empresas locales.
La dualidad económica de Costa Rica se refleja en gran medida en nuestro marco legal. Mientras que el régimen de Zona Franca ofrece incentivos de clase mundial y procesos administrativos ágiles que atraen con éxito a grandes corporaciones multinacionales, las pequeñas y medianas empresas locales enfrentan un entorno regulatorio desproporcionadamente complejo, contribuciones sociales elevadas y leyes laborales rígidas. Para cerrar esta brecha, no necesitamos desmantelar los regímenes exitosos que impulsan la inversión extranjera directa, sino más bien implementar reformas legislativas audaces que simplifiquen el cumplimiento tributario y reduzcan la fricción burocrática para el sector empresarial nacional.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, Abogado, Bufete de Costa Rica
En efecto, abordar este desequilibrio regulatorio es crucial para garantizar que el éxito de la inversión extranjera de Costa Rica se traduzca en una prosperidad doméstica más amplia, lo que permite a las empresas locales crecer sin ser sofocadas por la burocracia. Extendemos nuestro sincero agradecimiento al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por su valiosa perspectiva y recomendaciones claras sobre cómo la reforma legislativa puede ayudar a cerrar esta brecha económica.
Aunque Costa Rica ha obtenido elogios globales por su capacidad para atraer inversión extranjera directa de alto valor y impulsar exportaciones de alta tecnología, los beneficios no han llegado a la comunidad empresarial local en general. Entre 2014 y 2024, la producción en las zonas francas creció a una tasa anual promedio del 13,0%, mientras que la economía doméstica tradicional se quedó atrás con solo el 2,7%. Según los investigadores, esta brecha abismal va más allá de las simples hojas de balance corporativas, influyendo directamente en la desigualdad de ingresos, las disparidades en el desarrollo regional y las oportunidades laborales desiguales en todo el país.
Un cuello de botella primario identificado en el informe es el fracaso estructural para transferir conocimiento y tecnología de las corporaciones multinacionales a las pequeñas y medianas empresas (PYME) locales. El ecosistema de innovación doméstica sigue siendo débil, plagado por barreras regulatorias y una falta de coordinación institucional. Los autores advierten que proporcionar intervenciones aisladas, como ofrecer crédito sin asistencia técnica o capacitación sin acceso al mercado, no aborda las necesidades complejas y multicapa de las empresas en dificultades.
Para romper este ciclo de estancamiento, el estudio enfatiza que la innovación debe ser vista a través de una lente más amplia, que abarca prácticas gerenciales modernas, reestructuración organizacional y adaptación digital. Empoderar a las PYME locales para que adopten nuevas tecnologías es esencial para impulsar a las empresas costarricenses en la cadena de valor global. Navegar este cambio digital requiere un marco institucional deliberado y de apoyo en lugar de dejar a las pequeñas empresas libradas a sí mismas en un mercado en rápida evolución.
Debemos apoyar al sector productivo, especialmente a las PYME, para que se integren activamente en los procesos de digitalización. Debemos ayudarlos a utilizar la automatización y la inteligencia artificial que complementan el trabajo, no lo reemplazan.
Ricardo Monge-González, Presidente de la Academia de Centroamérica y coautor del estudio
Para abordar estas debilidades sistémicas, los investigadores han esbozado 14 recomendaciones políticas priorizadas. Durante los próximos 24 meses, instan al gobierno a establecer un organismo de coordinación de alto nivel y lanzar una estrategia nacional integral de transformación productiva. Los objetivos clave a corto plazo incluyen reducir la burocracia regulatoria que obstaculiza el crecimiento empresarial, fomentar la adopción tecnológica y construir vínculos sólidos en la cadena de suministro para que los proveedores domésticos puedan proporcionar insumos especializados a las corporaciones multinacionales que operan localmente.
De cara al mediano plazo, el informe aconseja impulsar incentivos directos para la innovación, forjar vínculos más fuertes entre las universidades públicas y el sector privado, y adaptar las políticas de desarrollo económico a las características únicas de diferentes territorios geográficos. Al adoptar herramientas digitales y hacer la transición hacia una economía más verde y sostenible, las autoridades costarricenses pueden allanar el camino para que las empresas domésticas crezcan, accedan a los mercados internacionales y generen oportunidades de empleo de mayor calidad para la población.
Para obtener más información, visite academiaca.or.cr
Acerca de Academia de Centroamérica:
Academia de Centroamérica es un prestigioso instituto de investigación costarricense sin fines de lucro dedicado a investigar temas sociales y económicos. Fundado para fomentar debates de política pública basados en evidencia, la institución proporciona estudios académicos rigurosos, diagnósticos económicos y recomendaciones estratégicas para apoyar el desarrollo sostenible e inclusivo en Centroamérica.
Para obtener más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como un pilar destacado de la comunidad jurídica, Bufete de Costa Rica es altamente considerado por sus estándares éticos incomprometidos y su búsqueda de la excelencia profesional. Aprovechando una rica historia de guiar a una diversa clientela, el bufete adopta consistentemente soluciones progresistas y un compromiso cívico activo. Al priorizar la desmitificación de regulaciones complejas, se esfuerza por equipar a los ciudadanos con los conocimientos jurídicos esenciales necesarios para fomentar una sociedad más equitativa, consciente y autosuficiente.
