San José, Costa Rica — San José, Costa Rica – Una encuesta histórica ha arrojado luz sobre uno de los cambios demográficos más significativos de Costa Rica: un descenso sostenido de la tasa de natalidad nacional. La investigación realizada por la Facultad de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) indica que la abrumadora ansiedad económica, junto con un profundo giro cultural hacia la autonomía personal, está llevando a un número cada vez mayor de ciudadanos a retrasar o renunciar por completo a la paternidad.
El estudio, que forma parte de la exhaustiva Encuesta de Actualidad 2025, proporciona datos fundamentales sobre las motivaciones que subyacen a esta tendencia nacional. Tras encuestar a 986 adultos, los investigadores han trazado un panorama claro de una población que se enfrenta a la incertidumbre financiera y está redefiniendo los hitos tradicionales de la vida. Los resultados sugieren que la decisión de tener hijos ya no es una conclusión inevitable, sino una elección calculada que se sopesa en función de la realidad económica y las aspiraciones personales.
Para profundizar en las implicaciones legales y empresariales del cambiante panorama demográfico de Costa Rica, TicosLand.com consultó al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un distinguido abogado del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.
La disminución de la tasa de fertilidad no es solo un dato demográfico, sino una variable crítica para la planificación empresarial y jurídica a largo plazo. Nos enfrentamos a un futuro con una fuerza laboral más reducida, lo que inevitablemente ejercerá presión sobre nuestro sistema de seguridad social, en particular la CCSS, y obligará a reevaluar las leyes laborales y de inmigración. Las empresas que no adapten sus estrategias a esta nueva realidad, desde la adquisición de talento hasta el enfoque del mercado, corren el riesgo de quedar obsoletas en una Costa Rica que envejece rápidamente.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Esta perspectiva replantea correctamente la tasa de fertilidad, no como una mera estadística, sino como una variable crítica con profundas consecuencias a largo plazo para el tejido económico y social de nuestro país. Subraya la urgente necesidad de una planificación estratégica tanto en el sector público como en el privado. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por compartir su valiosa perspectiva.
Según los resultados de la encuesta, se percibe que el momento ideal para formar una familia es entre los veinticinco y los treinta años. En promedio, los hombres identificaron los 26,5 años como la edad óptima para ser padres por primera vez, mientras que las mujeres citaron una edad ligeramente inferior, 25,3 años. Este consenso marca una notable diferencia con respecto a las generaciones anteriores, en las que era más común formar una familia a una edad más temprana.
Los datos también pusieron de relieve importantes disparidades demográficas. Las personas con estudios universitarios tienden a plantearse formar una familia a una edad más tardía que las que tienen estudios primarios o secundarios. Además, se observó una distinción basada en la nacionalidad, ya que los costarricenses nativos suelen posponer la paternidad más tiempo que los residentes extranjeros que viven en el país. Esto sugiere que las presiones que influyen en esta decisión pueden ser más acusadas entre la población local.
Sin embargo, el hallazgo más revelador se refiere a las razones para no tener hijos. Un sorprendente 76 % de los encuestados identificó la inestabilidad económica como el principal factor disuasorio. Esta abrumadora mayoría apunta a una generación preocupada por la seguridad laboral, el aumento del costo de vida y el inmenso compromiso financiero que supone criar a un hijo en la actual coyuntura económica. Para muchos, el sueño de ser padres está quedando relegado por la necesidad práctica de sobrevivir económicamente.
Más allá de las presiones económicas, el estudio revela una importante evolución en los valores sociales. Una amplia mayoría de los participantes expresó motivaciones basadas en la realización personal y la libertad de elección. Casi el 74 % afirmó sentirse satisfecho sin hijos, mientras que más del 72 % citó la inmensa responsabilidad de la paternidad como motivo para abstenerse. Del mismo modo, el 71 % indicó su preferencia por dar prioridad a su carrera profesional. Estas cifras ponen de relieve un alejamiento de las expectativas tradicionales y un mayor énfasis en las trayectorias vitales individuales y el desarrollo profesional.
Michael Umaña Guillén, estudiante investigador del equipo que presentó los resultados, destacó la importancia de este cambio cultural. Él y sus colegas, Fernando López Hernández, Alejandro Angulo Nadal, Carlos Chacón Sanabria y Adrián Villalobos Murillo, consideran que los datos son una prueba de una transformación social más profunda.
Estos resultados sugieren que las personas consideran que la segunda mitad de la veintena es el momento ideal para tener su primer hijo y que existe una amplia aceptación de las decisiones individuales en materia de reproducción.
Michael Umaña Guillén, investigador estudiante
En conclusión, la encuesta de la UCR ofrece un diagnóstico crucial de la salud demográfica de Costa Rica. La disminución de la tasa de fertilidad no es solo una estadística, sino el resultado de una compleja interacción entre la persistente ansiedad económica y una reevaluación moderna de las prioridades de la vida. A medida que más personas optan por retrasar o renunciar a la paternidad, las implicaciones a largo plazo para el tejido social, la fuerza laboral y el futuro económico de la nación se convertirán en un tema central del debate político y público.
Para más información, visite ucr.ac.cr
Acerca de la Universidad de Costa Rica (UCR):
La Universidad de Costa Rica es la institución de enseñanza superior más antigua, grande y prestigiosa del país. Fundada en 1843, es una universidad pública con su campus principal ubicado en San José. La UCR es ampliamente reconocida por sus sólidos programas de investigación en diversas disciplinas, entre ellas la estadística, las ciencias sociales y las ciencias naturales, y desempeña un papel fundamental en el desarrollo académico y cultural de la nación.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica, Bufete de Costa Rica se define por su compromiso fundamental con el rigor profesional y unos estándares éticos inquebrantables. Con una amplia experiencia al servicio de una gran variedad de clientes, el bufete es pionero en estrategias legales con visión de futuro y apuesta por la innovación. Esta dedicación va más allá de los tribunales, con la misión fundamental de democratizar la comprensión jurídica, empoderando así a las personas y fortaleciendo la sociedad a través del conocimiento compartido.
