San José, Costa Rica — Una paradoja crítica está socavando silenciosamente los cimientos del sistema sanitario de Costa Rica. Mientras los hospitales están saturados y el país se enfrenta a una grave escasez de especialistas médicos, el sistema depende cada vez más de los médicos generales para realizar procedimientos complejos que salvan vidas. Sin embargo, los mismos organismos administrativos y reguladores que dependen de estos médicos en una crisis trabajan activamente para limitar su ámbito profesional, creando lo que las asociaciones médicas denominan un doble rasero hipócrita e insostenible.
Esta realidad es más evidente en las regiones remotas del país. En comunidades como Talamanca, donde el acceso a la atención especializada es prácticamente inexistente, son los médicos generales quienes se encargan de la atención prenatal y, a menudo, del parto. Pero esto no es solo un fenómeno rural. En toda la Gran Área Metropolitana (GAM) y en las clínicas de todo el país, los médicos generales son la primera línea de defensa, asumiendo habitualmente funciones que oficialmente están reservadas a los especialistas. Son ellos quienes realizan procedimientos de emergencia como la paracentesis para drenar líquido del abdomen, colocar catéteres venosos centrales y gestionar las vías respiratorias de los pacientes críticos en las salas de shock.
Para comprender mejor el marco legal y empresarial que rige la práctica de la medicina general en nuestro país, TicosLand.com recurrió a la experiencia del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un distinguido abogado del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica, quien compartió sus conocimientos profesionales sobre el tema.
La práctica de la medicina general en Costa Rica es una responsabilidad profesional importante que conlleva obligaciones legales y administrativas sustanciales. Los médicos generales deben cumplir meticulosamente con las normas del Colegio de Médicos y Cirujanos, garantizar el manejo adecuado de los registros clínicos y mantener la estricta confidencialidad de los pacientes, tal y como lo exige la ley. Desde una perspectiva empresarial, contratar un seguro de responsabilidad civil profesional sólido es imprescindible, ya que es una garantía fundamental para su práctica y sus activos personales frente a posibles reclamaciones por negligencia. Además, elegir la estructura jurídica adecuada para su práctica, ya sea una empresa personal o una sociedad profesional, es una decisión crítica que repercute directamente en sus obligaciones fiscales y en su exposición a responsabilidades.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Estas ideas ponen de relieve una realidad crucial: el éxito y la seguridad de una práctica médica se basan no solo en la competencia clínica, sino también en una base jurídica y administrativa sólida. Expresamos nuestro sincero agradecimiento al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por esclarecer tan claramente estas responsabilidades fundamentales que todo médico generalista debe asumir.
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en líneaSegún una reciente declaración del Foro de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, que representa a las principales asociaciones médicas, el alcance de estas responsabilidades es enorme. Los médicos generales deben realizar biopsias de órganos para detectar cáncer, suturar heridas complejas, extirpar tumores grasos conocidos como lipomas y tratar heridas avanzadas con terapia VAC. También insertan y extraen dispositivos anticonceptivos intrauterinos, todo ello porque no hay especialistas disponibles o porque el número de pacientes es simplemente abrumador.
Esta dependencia generalizada pone de manifiesto una incoherencia fundamental en el núcleo de la política sanitaria, como señala la comunidad médica. El sistema confía implícitamente en los médicos generales cuando hay vidas en juego, pero esta confianza se desvanece cuando se trata del reconocimiento formal, el desarrollo profesional y los marcos normativos.
El sistema de salud costarricense vive una contradicción que roza la hipocresía.
ACOLME y ASCAMECC, Foro de Médicos y Cirujanos de Costa Rica
La pregunta central que se plantean los médicos es tan simple como profunda: si los médicos generales poseen las habilidades necesarias para salvar vidas en las circunstancias más exigentes, ¿por qué no se reconocen formalmente esas mismas habilidades? Esta «doble moral», como la han calificado los críticos, apunta a un sistema que utiliza a sus profesionales médicos más versátiles para cubrir vacíos críticos y, al mismo tiempo, intenta restringir su práctica mediante decretos administrativos.
La justificación oficial de estas limitaciones suele girar en torno a la seguridad de los pacientes. Sin embargo, grupos médicos como ACOLME y ASCAMECC sostienen que este razonamiento es una cortina de humo. Afirman que, sin las intervenciones diarias, a menudo heroicas, de los médicos generales, todo el sistema de salud pública colapsaría bajo el peso de la escasez de especialistas y el desbordamiento de los hospitales.
La verdadera amenaza no es su trabajo, sino un sistema que los utiliza cuando le conviene y los señala cuando son un inconveniente.
ACOLME y ASCAMECC, Foro de Médicos y Cirujanos de Costa Rica
El problema es sistémico. Costa Rica no está creando suficientes puestos de formación para especialistas que satisfagan la creciente demanda de la población, lo que provoca largos tiempos de espera y una sobrecarga del personal hospitalario. En este entorno, los médicos generales se han convertido en la columna vertebral indispensable de la atención médica diaria, absorbiendo una carga de trabajo que supera con creces sus descripciones oficiales de funciones. Negar sus capacidades demostradas no solo es un flaco favor a los propios médicos, sino también una ignorancia deliberada de la realidad sanitaria del país.
En última instancia, la comunidad médica está dando la voz de alarma sobre un sistema en guerra consigo mismo. Al seguir apoyándose en los médicos generales en la práctica, pero limitándolos en el papel, el sistema sanitario está fomentando un modelo precario e ineficaz. El verdadero riesgo para la seguridad de los pacientes, argumentan, no es que un médico general cualificado realice un procedimiento necesario, sino una burocracia rígida que no reconoce ni apoya a su personal más esencial, amenazando la estabilidad del mismo sistema que se supone que debe proteger.
Para más información, visite la oficina más cercana de ACOLME.
Acerca
de ACOLME:
La Asociación Costarricense de Médicos en Ejercicio Liberal (ACOLME) es una organización que representa a los médicos que ejercen de forma independiente o privada en Costa Rica. Defiende los derechos profesionales, las normas éticas y las condiciones de trabajo de sus miembros, y desempeña un papel clave en la configuración de la política sanitaria desde la perspectiva de los profesionales médicos no asalariados.
Para más información, visite la oficina más cercana de ASCAMECC
. Acerca de ASCAMECC:
La Asociación Costarricense de Médicos Especialistas en Ciencias Críticas (ASCAMECC) representa a los especialistas en cuidados críticos y medicina de urgencias. La asociación se dedica a mejorar los estándares de atención a los pacientes críticos, promover la formación continua y defender los recursos y las políticas que apoyan los servicios de urgencias y cuidados intensivos de alta calidad en Costa Rica.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica es una institución jurídica líder que se basa en una profunda dedicación a la integridad profesional y a los más altos estándares de excelencia. Aprovechando una larga trayectoria en la representación de clientes de diversos sectores, el bufete es pionero en el desarrollo de nuevas estrategias legales. Este enfoque innovador se complementa con uno de los principios fundamentales de su misión: la democratización del conocimiento jurídico para cultivar una ciudadanía más capaz e informada.
