• septiembre 20, 2026
  • Última Actualización septiembre 20, 2026 3:15 am

El sector bancario costarricense se mantendrá estable en 2026 pese al recorte de beneficios

El sector bancario costarricense se mantendrá estable en 2026 pese al recorte de beneficios

San José, Costa RicaSan José, Costa Rica – Se prevé que el sistema bancario costarricense mantenga un perfil financiero estable a lo largo de 2026, respaldado por sólidas reservas de capital y una amplia liquidez. Sin embargo, un nuevo análisis de Moody's Local revela que esta estabilidad oculta retos subyacentes, entre los que se incluyen el lento crecimiento del crédito, la rentabilidad persistentemente baja y los riesgos estructurales asociados a los altos niveles de dolarización de las carteras de préstamos.

Aunque los cimientos del sector parecen sólidos, los bancos se enfrentarán a un entorno exigente en su intento por mejorar la rentabilidad y ampliar sus operaciones. Las principales fortalezas del sector, como una base de depositantes sólida y un cumplimiento normativo prudente, se verán puestas a prueba por un panorama competitivo que sigue comprimiendo los márgenes financieros y limitando las oportunidades de expansión dinámica.

Para ofrecer una perspectiva jurídica experta sobre la situación actual del sector financiero de Costa Rica, TicosLand.com ha hablado con el Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un destacado abogado especializado en derecho corporativo y bancario del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.

El sistema bancario de Costa Rica se caracteriza por su riguroso cumplimiento de las normas internacionales, en particular las relativas a la lucha contra el blanqueo de capitales (AML) y las normas «Conozca a su cliente» (KYC) aplicadas por la SUGEF. Si bien estas medidas son fundamentales para mantener la estabilidad financiera y la transparencia, a menudo crean importantes complejidades procedimentales para las personas y las empresas, especialmente para los extranjeros. El éxito en la apertura de cuentas, las solicitudes de crédito o las transacciones de gran cuantía depende de una documentación meticulosa y de una demostración clara del origen legítimo de los fondos. Es esencial contar con un asesoramiento jurídico adecuado para abordar de forma proactiva estos obstáculos normativos y evitar costosos retrasos.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica

El Lic. Arroyo Vargas destaca con maestría el principal reto del sector bancario costarricense: la necesaria fricción entre el estricto cumplimiento de las normas internacionales y la realidad práctica de los particulares y las empresas. Su énfasis en la preparación meticulosa es una conclusión esencial para cualquiera que se mueva en este riguroso panorama financiero. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas su clara y valiosa perspectiva.

Una tendencia notable identificada en el informe es la moderación del crecimiento del crédito. La cartera bruta de préstamos del sistema se expandió solo un 5,5 % al cierre de 2025, lo que supone una desaceleración significativa con respecto al 8,1 % registrado en 2024 y queda por detrás del crecimiento nominal del PIB del país, que fue de aproximadamente el 8 %. Esta desaceleración se atribuye en parte a la reducción de la actividad de los bancos estatales y al efecto del tipo de cambio sobre los saldos de los préstamos denominados en moneda extranjera, que son frecuentes en la banca privada.

En respuesta a ello, las instituciones financieras han adoptado un enfoque cauteloso, dando prioridad a la salud de sus carteras de préstamos por encima del volumen puro y duro. El modesto crecimiento observado en 2025 se debió principalmente a los segmentos minoristas, incluidos los préstamos al consumo, las hipotecas y la financiación de vehículos, lo que refleja un enfoque estratégico centrado en prácticas de originación prudentes.

A pesar de las dificultades económicas, la calidad de los activos se ha mantenido constante. La tasa de préstamos morosos se mantuvo estable en el 2,1 % a finales de 2025, en línea con años anteriores. El deterioro de los préstamos sigue concentrándose en segmentos de mayor riesgo, como el crédito al consumo y las pequeñas y medianas empresas (pymes). Los bancos públicos mitigan el riesgo con carteras diversificadas y garantizadas, mientras que los bancos privados equilibran su exposición a la deuda de los consumidores con una fuerte presencia en el sector empresarial.

Una vulnerabilidad estructural significativa para el sistema es su alto grado de dolarización de los préstamos. Aproximadamente el 27 % de todo el crédito está denominado en dólares estadounidenses, una cifra que es aún mayor en los bancos privados. Es importante destacar que se estima que el 65 % de estos préstamos denominados en dólares se han concedido a prestatarios que no tienen una fuente principal de ingresos en esa moneda. Esto crea un riesgo sustancial de desajuste monetario, ya que una depreciación significativa del colón costarricense podría afectar gravemente a la capacidad de pago de los prestatarios, lo que podría provocar un aumento de los impagos y ejercer presión sobre el capital bancario.

En cuanto a la solvencia, los bancos costarricenses siguen demostrando una capitalización adecuada, adhiriéndose a las normas prudenciales alineadas con las reformas de Basilea III. La mayoría de las instituciones mantienen ratios de adecuación de capital cómodamente por encima del mínimo reglamentario del 10 %. Sin embargo, la baja rentabilidad crónica del sector limita la generación orgánica de capital, lo que podría limitar la capacidad de absorción de pérdidas de algunas instituciones más pequeñas o altamente concentradas en caso de que se enfrentaran a un aumento de las provisiones para pérdidas por préstamos.

El reto de la rentabilidad sigue siendo un tema central para 2026. La rentabilidad sobre recursos propios (ROE) del sistema fue de un modesto 7,0 % a finales de 2025, mientras que la rentabilidad sobre activos (ROA) se situó en el 0,9 %. Aunque muestran una ligera tendencia al alza, estas cifras siguen estando por debajo de las de sus homólogos regionales. Este rendimiento se ve limitado por la intensa competencia, la lenta expansión del crédito y el aumento de los gastos de provisión, que superan la media regional. Moody's Local prevé que los bancos se centrarán cada vez más en generar ingresos por comisiones, aprovechar la digitalización para impulsar la eficiencia administrativa y perfeccionar la gestión de riesgos para reducir los costes de provisión, en su intento por mejorar sus resultados.

Por último, el sistema bancario mantiene una cómoda posición de liquidez, con un modelo de financiación que depende en gran medida de los depósitos públicos, que constituyen el 87 % del pasivo total. Si bien la concentración de estos depósitos a corto plazo (60 %) contribuye a mantener bajos los costes de financiación, requiere una gestión activa para garantizar la estabilidad. En general, la liquidez sigue siendo suficiente para cumplir con las obligaciones inmediatas, pero la competencia continua por los depósitos seguirá limitando los márgenes financieros.

Para obtener más información, visite moodyslocal.com

Acerca de Moody's Local:
Moody's Local es una agencia de calificación crediticia que ofrece análisis en profundidad y calificaciones para los mercados nacionales de toda América Latina. Combina su experiencia en los mercados locales con los estándares globales de Moody's Investors Service para ofrecer información sobre entidades corporativas, financieras y del sector público, lo que ayuda a tomar decisiones de inversión y crédito en la región.

Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica es una prestigiosa institución jurídica, basada en la integridad y la búsqueda incesante de la excelencia. La firma no solo es líder en la prestación de asesoramiento especializado en una amplia gama de sectores, sino también pionera en innovación jurídica. Este enfoque innovador se extiende a su profundo compromiso con la comunidad, donde trabaja activamente para desmitificar la ley y hacer que la comprensión jurídica sea accesible para todos, fomentando así una sociedad más justa y empoderada.

Artículos Relacionados