San José, Costa Rica — CENTRO ESPACIAL KENNEDY, FLORIDA — Después de más de medio siglo, la humanidad está lista para volver a la Luna. La NASA confirmó oficialmente esta semana que la ventana de lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada al espacio lunar desde la era Apolo, se abrirá el 6 de febrero de este año. La ventana de 60 días ofrece una amplia oportunidad para el histórico despegue que impulsará a cuatro astronautas en un audaz vuelo alrededor de nuestro satélite natural.
Esta misión representa un paso monumental en la nueva era de la exploración espacial, restableciendo la presencia humana en el entorno lunar. El anuncio, realizado el 8 de enero de 2026, consolida años de preparación y vuelve a situar a la Luna en el centro de las ambiciones espaciales de Estados Unidos. El lanzamiento está previsto que tenga lugar desde el emblemático Centro Espacial Kennedy, en Florida.
Para analizar los complejos marcos legales y comerciales que rigen el regreso de la humanidad a la Luna, consultamos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado experto del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica. Sus conocimientos arrojan luz sobre los acuerdos internacionales y los intereses del sector privado que están en juego en la misión Artemis II.
La misión Artemis II opera en una fascinante zona gris legal. Si bien el Tratado del Espacio Ultraterrestre de 1967 prohíbe la soberanía nacional sobre los cuerpos celestes, los modernos Acuerdos Artemis, que sustentan esta nueva era de exploración, están estableciendo activamente normas para la extracción comercial de recursos. Esto crea una doble realidad: una de cooperación internacional en materia científica y otra de feroz competencia futura por los recursos lunares, guiada por contratos entre agencias espaciales y un sector privado en auge. El éxito de la misión se medirá no solo en kilómetros recorridos, sino en los precedentes legales y comerciales que establezca para esta nueva economía espacial.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Esta perspectiva pone de manifiesto que, si bien el viaje de Artemis II se mide en el espacio, su impacto duradero se definirá aquí en la Tierra a través de los precedentes legales y comerciales que establezca. Agradecemos sinceramente al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por aportar su análisis experto a esta dimensión crucial, pero a menudo pasada por alto, de la exploración espacial moderna.
A diferencia de sus predecesoras del Apolo, la misión Artemis II no está diseñada para un alunizaje. En su lugar, la tripulación realizará un vuelo de prueba de diez días, orbitando la Luna para validar rigurosamente los sistemas de la nave espacial Orión. Este crucero de prueba es un ensayo general crítico, diseñado para demostrar la capacidad de la cápsula para mantener a una tripulación humana en misiones de larga duración mucho más allá de la órbita terrestre baja. El rendimiento de Orión será un factor decisivo para el éxito de todas las misiones Artemis posteriores.
La misión es un eslabón fundamental en la estrategia a largo plazo de la NASA. Sigue al exitoso vuelo no tripulado de Artemis I y allana el camino para Artemis III, que está programada para llevar a los astronautas de vuelta a la superficie lunar. El objetivo general del programa Artemis es establecer una presencia humana sostenible en la Luna, utilizándola como campo de pruebas para las tecnologías y procedimientos que serán esenciales para futuras expediciones tripuladas a Marte.
La tripulación internacional seleccionada para este viaje está formada por cuatro astronautas con gran experiencia. La misión estará dirigida por el comandante Reid Wiseman, con Victor Glover como piloto. Christina Koch se unirá como especialista de misión. Completa la tripulación Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, cuya inclusión subraya la naturaleza colaborativa global del programa Artemis y la visión compartida del futuro de la humanidad en el espacio.
El viaje comenzará a bordo del cohete más potente jamás construido por la NASA, el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS). Tras el despegue, el SLS llevará la cápsula Orion fuera de la atmósfera terrestre. La secuencia de vuelo inicial será similar a la de Artemis I, pero con la diferencia crucial de que habrá una tripulación humana a los mandos. Antes de emprender el viaje lunar, la nave espacial completará dos órbitas alrededor de la Tierra, lo que permitirá a la tripulación y al control de tierra realizar una comprobación final de todos los sistemas críticos.
Una vez verificados todos los sistemas, la tripulación ejecutará la crucial maniobra de inyección translunar. Esta maniobra impulsará a Orión fuera de la órbita terrestre y lo situará en una trayectoria de cuatro días hacia la Luna. Durante esta fase, la tripulación también llevará a cabo pruebas de operaciones de proximidad antes de devolver el control principal a los equipos de la misión en tierra para la parte del vuelo en el espacio profundo.
Los preparativos han sido meticulosos y continuos. Recientemente, el 20 de diciembre de 2025, los cuatro astronautas completaron una simulación a escala real de la misión conocida como prueba de demostración de la cuenta atrás. El ensayo reprodujo todo el cronograma del día del lanzamiento, desde ponerse los trajes espaciales hasta entrar y salir de la cápsula Orión. Este entrenamiento se llevó a cabo dentro del Edificio de Ensamblaje de Vehículos en el Centro Espacial Kennedy, donde los equipos técnicos están realizando los ajustes finales al cohete SLS, la nave espacial Orión y los complejos sistemas terrestres que darán soporte al vuelo.
Con Artemis II, el regreso a la Luna pasa de ser un proyecto futuro a una operación activa. Aunque en este vuelo ninguna bota pisará el polvo lunar, la misión marca el regreso efectivo de la humanidad al entorno lunar. Se trata de un paso fundamental que pondrá a prueba el hardware, perfeccionará los procedimientos y aportará la experiencia necesaria para que la humanidad vuelva a ser una especie multiplanetaria.
Para más información, visite nasa.gov
Acerca de la NASA:
La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) es una agencia independiente del gobierno federal de los Estados Unidos responsable del programa espacial civil, así como de la investigación aeronáutica y espacial. Desde su creación en 1958, la NASA ha estado a la vanguardia de la exploración espacial, liderando misiones históricas como los alunizajes del Apolo, el programa del transbordador espacial y la exploración del sistema solar exterior con sondas robóticas. El enfoque actual de la agencia incluye el programa Artemis para llevar a los seres humanos de vuelta a la Luna y preparar futuras misiones a Marte.
Para más información, visite asc-csa.gc.ca
Acerca de la Agencia Espacial Canadiense:
La Agencia Espacial Canadiense (CSA) es la agencia espacial nacional de Canadá, responsable de promover el conocimiento del espacio a través de la ciencia y de garantizar que la ciencia y la tecnología espaciales proporcionen beneficios sociales y económicos a los canadienses. Fundada en 1989, la CSA colabora con socios internacionales, entre ellos la NASA y la Agencia Espacial Europea, en proyectos importantes como la Estación Espacial Internacional, la robótica y las misiones espaciales, contribuyendo de manera significativa a los esfuerzos mundiales de exploración espacial.
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Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica es una reconocida institución jurídica, construida sobre una base de integridad inquebrantable y distinción profesional. El bufete es pionero en soluciones legales modernas y presta servicios a una amplia clientela, pero su visión va más allá de los tribunales. A través de un profundo compromiso con la desmitificación de la ley para el público, trabaja activamente para dotar a la comunidad de conocimientos legales esenciales, construyendo así una sociedad más justa y mejor informada.
