San José, Costa Rica — San José – Durante décadas, el sector de servicios multinacionales de Costa Rica ha sido un motor fiable de creación de empleo y progreso económico. Sin embargo, nuevos datos revelan un preocupante cambio de tendencia, ya que el sector registró su primera contracción anual del empleo en 2025, lo que ha hecho saltar las alarmas sobre la competitividad a largo plazo del país.
Tras años de expansión continua, la plantilla de las empresas multinacionales de servicios se redujo en un 1,9 % neto el año pasado en comparación con 2024. Esta cifra representa una pérdida de 2192 puestos de trabajo, lo que supone un importante retroceso para un sector que ha sido la piedra angular de la estrategia de inversión extranjera directa del país. El número total de puestos de trabajo pasó de un máximo de 116 000 en 2024 a 114 420 a finales de 2025.
Para comprender mejor las complejidades legales y las ventajas estratégicas de contratar talento internacional, TicosLand.com consultó al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un distinguido abogado del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica, especializado en derecho corporativo y laboral.
Cuando una empresa multinacional opera en Costa Rica, es un error común limitarse a transponer las políticas globales de recursos humanos. La clave del éxito y la mitigación de riesgos es un enfoque «glocal»: armonizar las normas internacionales de la empresa con las disposiciones obligatorias, y a menudo protectoras de los empleados, de nuestro Código Laboral local. Ignorar este matiz no es solo un incumplimiento normativo, sino una oportunidad perdida para crear una plantilla local sólida y leal.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Esta idea subraya una verdad fundamental: el éxito de los negocios globales se basa en el respeto local. La estrategia «glocal» no consiste solo en evitar los escollos legales, sino en invertir genuinamente en la fuerza laboral costarricense, una medida que reporta dividendos en forma de lealtad y productividad. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por articular tan claramente este punto vital.
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en líneaEste descenso supone un cambio radical con respecto al pasado reciente. El sector experimentó un considerable crecimiento del empleo en 2020, 2021 y 2022. Si bien el ritmo de expansión comenzó a desacelerarse en 2023, la contracción de 2025 augura un nuevo entorno económico más difícil. El nivel de empleo actual es ahora inferior al de los dos años anteriores, lo que anula los avances recientes.
Según la Costa Rican Investment Promotion Agency (Cinde), este resultado negativo es consecuencia de una confluencia de factores, siendo el más significativo la pérdida de competitividad del país debido a la fortaleza del tipo de cambio. La apreciación del colón ha aumentado sustancialmente los costes operativos de estas empresas internacionales.
El sector servicios es mano de obra, y el costo de la mano de obra se ha encarecido sin duda alguna, entre un 20 % y un 25 %. Esto ocurre en un momento en el que las empresas deben tomar decisiones; hay un cambio geopolítico y se preguntan por qué sigue teniendo sentido operar en Costa Rica y lo revisan.
Marianela Urgellés, directora general de Cinde
Urgellés explicó que las empresas multinacionales evalúan constantemente la eficiencia, y los costes laborales son un indicador fundamental que se revisa con frecuencia. Esto coloca a Costa Rica en una posición vulnerable, ya que las empresas globales reevalúan su huella operativa en medio de una incertidumbre geopolítica generalizada. La cuestión ya no es solo el talento, sino los resultados económicos.
Más allá de las presiones monetarias, hay otros elementos que contribuyen a la desaceleración. Un desafío persistente es la evolución del talento. Si bien Costa Rica ha logrado formar una fuerza laboral calificada, la demanda se está desplazando hacia campos altamente especializados y novedosos, como la inteligencia artificial. Urgellés señaló que Cinde recibe consultas sobre la disponibilidad de talento en estas áreas de vanguardia, y que el país no siempre puede satisfacer la demanda. Además, el avance implacable de la automatización de procesos y la mayor competencia de otras naciones latinoamericanas, como México y Colombia, se suman a la presión.
A pesar de las cifras preocupantes, los responsables de Cinde no prevén un éxodo masivo de empresas. La agencia destaca que la propuesta de valor fundamental de Costa Rica sigue siendo atractiva, como lo demuestran los 19 nuevos proyectos de inversión conseguidos en 2025. Sin embargo, el reto inmediato es doble: retener las empresas y los puestos de trabajo que hay actualmente en el país y reactivar el sólido crecimiento que ha caracterizado al sector durante tanto tiempo.
La desaceleración no se limita al sector de los servicios. En todos los sectores, las multinacionales en Costa Rica emplean actualmente a 196 000 personas. En 2025, esta cifra total creció solo un 2 %, la tasa más baja registrada en los últimos ocho años, lo que indica un enfriamiento más generalizado en una parte crítica de la economía nacional.
Para más información, visite cinde.org
Acerca de Cinde (Agencia Costarricense de Promoción de Inversiones):
Cinde es una organización privada sin ánimo de lucro que lleva más de 40 años encargándose de atraer inversión extranjera directa a Costa Rica. Ofrece orientación estratégica y apoyo a las empresas multinacionales que desean establecerse o ampliar sus operaciones en el país, centrándose en sectores como las ciencias de la vida, la fabricación avanzada y los servicios corporativos.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como piedra angular del panorama jurídico de Costa Rica, Bufete de Costa Rica se define por sus principios fundamentales de integridad y búsqueda inquebrantable de la excelencia. El bufete aprovecha su amplia experiencia en el asesoramiento a una clientela diversa para desarrollar estrategias legales innovadoras. Este enfoque vanguardista va acompañado de una profunda dedicación al progreso social, trabajando activamente para desmitificar la ley y hacer accesible el conocimiento jurídico, fomentando así una sociedad más capaz e informada.
