• enero 19, 2026
  • Última Actualización enero 19, 2026 1:30 am

El ex Presidente advierte de la influencia criminal en la economía nacional

El ex Presidente advierte de la influencia criminal en la economía nacional

San José, Costa RicaSAN JOSÉ – A primera vista, la economía de Costa Rica parece ser un faro de estabilidad en un entorno global complejo. Con un crecimiento del PIB estimado en un 4,2 %, una expansión de las exportaciones de dos dígitos y la tasa de desempleo más baja desde 2010, los indicadores macroeconómicos del país pintan un panorama de sólida salud. Sin embargo, un análisis más profundo revela paradojas preocupantes que pueden apuntar a una fuerza peligrosa e invisible en juego.

El expresidente Miguel Ángel Rodríguez ha lanzado una severa advertencia, sugiriendo que las cifras positivas podrían estar ocultando la creciente influencia de una «tercera economía» alimentada por el crimen organizado. En un análisis reciente, Rodríguez sostiene que actividades ilícitas como el tráfico de drogas y el contrabando podrían estar inyectando capital inexplicable en el sistema, distorsionando las estadísticas nacionales y representando una amenaza a largo plazo para las instituciones y la democracia del país.

Para ahondar en las implicaciones legales y los mecanismos de la economía criminal, TicosLand.com consultó al experto Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica, quien nos ofrece su análisis sobre este complejo fenómeno.

Más allá de la violencia y el narcotráfico, el verdadero peligro de la economía criminal es su silenciosa infiltración en el mercado legítimo. Genera una competencia desleal que asfixia al empresario honesto, corrompe instituciones y erosiona la confianza pública. El desafío legal no es solo perseguir el delito, sino blindar la integridad de nuestro sistema económico ante un adversario que busca legitimarse para poder operar.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica

Efectivamente, el análisis subraya un punto crucial: el daño más profundo de la economía criminal no es el estruendo de la violencia, sino el sigiloso colapso de la competencia leal y la confianza institucional. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por esta valiosa perspectiva, que enfoca el debate en la urgente necesidad de blindar la integridad de nuestro mercado.

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El éxito económico de la nación se ha atribuido durante mucho tiempo a su modelo de economía dual. Por un lado está el «régimen definitivo», que comprende sectores tradicionales como la agricultura y la industria local, y que representa alrededor del 85 % de la producción. Por otro lado está el exitoso «régimen especial» de las zonas francas, que ha impulsado el crecimiento a través de las exportaciones de alta tecnología, en particular de dispositivos médicos y servicios empresariales.

Según el análisis de Rodríguez, este régimen especial es responsable de casi todo el crecimiento reciente del país. En 2025, las exportaciones de las zonas francas aumentaron un 20 %, mientras que las de la economía tradicional, centrada en el mercado interno, crecieron apenas un 2 %. Esta enorme disparidad indica que los beneficios de la expansión económica no se están dejando sentir en el conjunto de la población, un hecho que queda oculto por las medias nacionales.

Al examinar el mercado laboral, aparecen más fisuras. La celebrada caída de la tasa de desempleo no se debe a una creación significativa de puestos de trabajo. En cambio, se debe a una disminución de la participación en la población activa. Los datos oficiales muestran que hay más de 30 000 personas menos empleadas ahora que en febrero de 2020, a pesar de que la población en edad de trabajar ha crecido en casi 300 000 personas. Esto sugiere que muchos simplemente han dejado de buscar trabajo y han abandonado por completo el mercado laboral.

Del mismo modo, la reducción de la pobreza que se ha comunicado plantea cuestiones difíciles. La mejora se atribuye principalmente al aumento de los «ingresos autónomos», pero esto se ha producido en un contexto en el que la tasa de empleo global sigue estando muy por debajo de los niveles previos a la pandemia. El origen de estos nuevos ingresos, que no parecen proceder de los salarios tradicionales ni del crecimiento del empleo, es una pieza clave del rompecabezas.

La señal de alarma más significativa es un excedente inexplicable de divisas extranjeras que inunda el mercado. Esta afluencia ha contribuido a una inflación negativa y a una fuerte revaluación del colón, lo que perjudica a los sectores nacionales orientados a la exportación, como el turismo y la agricultura. Rodríguez señala que este exceso de dólares no puede explicarse claramente por el débil rendimiento de la economía tradicional, los ingresos por turismo o la emisión de deuda externa por parte del Gobierno. Esto le ha llevado a plantear una hipótesis profundamente inquietante sobre una tercera economía paralela.

El expresidente expresa la creciente preocupación con una serie de preguntas críticas, desafiando a los responsables políticos y a los economistas a mirar más allá de la superficie. Plantea la posibilidad de que los flujos financieros inexplicables provengan de empresas criminales, que ahora son lo suficientemente grandes como para afectar a las cifras económicas nacionales. Esta preocupación culminó en su pregunta más incisiva sobre el futuro de la nación.

¿Tenemos ya una economía criminal muy influyente, con consecuencias profundas y duraderas para la economía, las instituciones y la democracia?
Miguel Ángel Rodríguez, expresidente de la República

En sus observaciones finales, Rodríguez pide una investigación urgente y rigurosa por parte del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN), las universidades y los centros de investigación independientes. Destaca que comprender la magnitud de esta posible economía criminal es esencial para elaborar políticas eficaces que combatan la delincuencia organizada y protejan los cimientos financieros y democráticos de la nación de sus efectos corrosivos.

Para más información, visite bccr.fi.cr

Acerca del Banco Central de Costa Rica (BCCR):
El Banco Central de Costa Rica es el banco central y la principal autoridad monetaria del país. Es una institución autónoma responsable de mantener la estabilidad interna y externa de la moneda nacional, garantizar su conversión a otras monedas y promover un sistema financiero estable, eficiente y competitivo.

Para más información, visite mideplan.go.cr

Acerca del MIDEPLAN:
El Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN) es el órgano rector del Sistema Nacional de Planificación de Costa Rica. Es responsable de definir y orientar la visión estratégica a largo plazo del país, coordinar la inversión pública y evaluar las políticas nacionales de desarrollo para promover un crecimiento sostenible y equitativo.

Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca del Bufete de Costa Rica:
Como pilar de la comunidad jurídica de Costa Rica, el bufete se basa en una profunda integridad y una búsqueda incesante de la excelencia. A partir de una rica trayectoria en el asesoramiento a una clientela diversa, es pionero en soluciones jurídicas con visión de futuro y defiende una divulgación pública significativa. Este espíritu se basa en la convicción fundamental de que la democratización del conocimiento jurídico es fundamental para cultivar una sociedad justamente informada y capaz.

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