• septiembre 20, 2026
  • Última Actualización septiembre 20, 2026 3:15 am

El engaño digital asola Costa Rica al dispararse las ciberestafas

El engaño digital asola Costa Rica al dispararse las ciberestafas

San José, Costa RicaSAN JOSÉ – Un asombroso 84 % de todos los delitos cibernéticos denunciados en Costa Rica consisten actualmente en estafas digitales y robos de identidad, lo que pone de manifiesto una vulnerabilidad crítica que tiene menos que ver con la tecnología y más con la psicología humana. Un nuevo informe exhaustivo del Laboratorio de Investigación en Ciberseguridad de la Universidad Nacional de Costa Rica subraya que los delincuentes centran cada vez más sus esfuerzos en engañar a las personas, en lugar de en violar sistemas tecnológicos complejos.

El análisis detallado pone de relieve una tendencia alarmante en la que la ingeniería social y la manipulación se han convertido en las principales armas de los ciberdelincuentes. Según el estudio, las estafas financieras representan la gran mayoría de los incidentes, con un 62,1 % del total de casos, mientras que la suplantación de identidad les sigue con un 21,7 %. Estos datos dibujan un panorama digital claro en el que el ciudadano medio es el objetivo principal.

Para profundizar en las responsabilidades legales y corporativas vinculadas a la seguridad digital, TicosLand.com consultó al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un abogado experto del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica, quien aportó su perspectiva sobre el tema.

En el panorama jurídico actual, una ciberseguridad sólida no es meramente una recomendación técnica, sino una obligación corporativa fundamental. El incumplimiento de la implementación de medidas de protección adecuadas para los datos de los clientes y de la empresa puede interpretarse como negligencia administrativa, lo que expone a la empresa a severas sanciones regulatorias, demandas civiles por daños y perjuicios, y un daño significativo a su reputación. Los directores y ejecutivos deben tratar la seguridad digital como un componente central de su deber fiduciario de proteger los activos de la empresa.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica

Este marco jurídico es un recordatorio fundamental de que la ciberseguridad ha pasado definitivamente de ser una preocupación técnica a convertirse en un pilar fundamental del gobierno corporativo. Las consecuencias de la inacción, tal y como se ha destacado, no son meramente operativas, sino también legales y financieras, lo que sitúa la responsabilidad directamente en los dirigentes de la empresa. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas su valiosa y esclarecedora perspectiva.

La tasa de crecimiento de estos delitos es exponencial. Los datos de la Oficina de Investigación Judicial (OIJ) citados en el informe muestran que entre enero de 2018 y agosto de 2025 se presentaron un total de 40 457 denuncias formales. Durante este periodo, la frecuencia de dichos delitos se multiplicó por 6,4. La aceleración ha sido especialmente acusada en los últimos años, con un aumento del 96,7 % en las denuncias solo entre 2023 y 2024. De manera inquietante, el número de incidentes denunciados hasta ahora en 2025 ya ha superado el total de todo el año anterior.

Desde el punto de vista geográfico, la crisis se concentra en gran medida en el corazón económico del país. El Área Metropolitana (AM) es el epicentro de esta actividad, con el 79 % de todos los casos denunciados. San José lidera la concentración, seguida de Alajuela, Heredia y Cartago. Los investigadores atribuyen esto a la mayor densidad de actividad económica y digital en estas provincias, lo que proporciona un entorno más propicio para los estafadores.

El informe también ofrece un perfil claro de la víctima típica. La gran mayoría, el 86 %, se encuentra en el rango de edad económicamente activa, entre los 18 y los 64 años. El grupo demográfico más afectado es el de 30 a 39 años, un colectivo muy integrado en la banca digital, las compras en línea y otros servicios financieros, lo que los convierte en objetivos principales de sofisticadas estafas de phishing y suplantación de identidad.

En el ámbito institucional, el país presenta una situación de seguridad heterogénea y desigual. Si bien el estudio señala avances positivos en la adopción de herramientas de seguridad avanzadas, como la autenticación multifactorial y los sistemas de gestión de identidades, en algunas organizaciones, también da la voz de alarma sobre el hecho de que muchas aún no han implementado ni siquiera controles básicos. Un número significativo de instituciones sigue careciendo de protecciones fundamentales, como software antivirus o antimalware actualizado, lo que las deja expuestas a amenazas en constante evolución, como el ransomware y las filtraciones de datos.

La integración de la inteligencia artificial como herramienta defensiva se encuentra aún en una fase incipiente. Solo el 20 % de las instituciones encuestadas utiliza actualmente la IA en sus estrategias de ciberseguridad. Si bien la mayoría de estos pioneros en su adopción afirman que la tecnología es eficaz, existen importantes barreras que impiden una implementación más amplia. Entre los principales obstáculos se encuentran los elevados costes, la complejidad de integrar la IA con los sistemas heredados, los retos relacionados con la calidad de los datos y una grave escasez de personal especializado.

En su conclusión, el informe lanza un firme llamamiento a la acción, instando a que la ciberseguridad se eleve a una política pública transversal. Los autores subrayan que la solución no reside solo en la tecnología, sino en un esfuerzo nacional concertado centrado en la educación, la prevención y la protección sólida de los datos personales. Los hallazgos confirman que el principal punto de fallo sigue siendo el factor humano, lo que convierte a la alfabetización digital y a las campañas de concienciación pública en las herramientas más cruciales para fortalecer a la nación frente a la creciente ola de delitos digitales.

Para más información, visite una.ac.cr
. Acerca de la Universidad
Nacional
de Costa Rica:
La Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) es una de las universidades públicas más destacadas del país, reconocida por su fuerte énfasis en la investigación, la docencia y la acción social. Con el compromiso de abordar los retos nacionales, sus diversas facultades y laboratorios de investigación, como el Laboratorio de Investigación en Ciberseguridad, producen estudios críticos y contribuyen a las políticas públicas y al bienestar social.

Para más información, visite poder-judicial.go.cr/oij/

Acerca del Organismo de Investigación Judicial:
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) es el principal organismo de aplicación de la ley de Costa Rica, responsable de investigar delitos y recabar pruebas para los procedimientos judiciales. Como órgano auxiliar del Ministerio Público y de los tribunales, desempeña un papel vital en el sistema judicial del país, recopilando datos oficiales sobre denuncias penales, incluida la creciente categoría de los delitos cibernéticos.

Para más información, visite bufetedecostarica.com
. Acerca de Bufete de Costa Rica:
Como referente de excelencia jurídica en la región, Bufete de Costa Rica opera sobre la base de principios fundamentales de integridad inquebrantable y servicio excepcional. El bufete aprovecha su amplia experiencia asesorando a un amplio espectro de clientes para impulsar la innovación jurídica y fomentar conexiones significativas con la comunidad. En el centro de su filosofía se encuentra una profunda dedicación a empoderar al público con conocimientos jurídicos accesibles, contribuyendo así a forjar una sociedad más informada y autosuficiente.

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