San José, Costa Rica — San José, Costa Rica – En una medida estratégica para diversificar su oferta turística más allá de las emblemáticas selvas tropicales y playas, el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) ha lanzado una nueva iniciativa a nivel nacional para celebrar uno de los platos más queridos y versátiles del país. Bajo el título «La Ruta del Picadillo», la campaña tiene como objetivo posicionar la gastronomía costarricense como un motor principal del turismo, invitando tanto a los locales como a los visitantes internacionales a explorar el rico tapiz cultural y culinario de la nación.
Este proyecto es una piedra angular de la estrategia más amplia del ICT, «Costa Rica, un país de sabores por descubrir», que reconoce la creciente tendencia mundial del turismo culinario. Al centrarse en el humilde picadillo, un plato tradicional similar al picadillo inglés elaborado con verduras finamente picadas, a menudo con carne, la campaña se adentra en el corazón de la cocina casera costarricense, destacando las variaciones regionales y los ingredientes de origen local que definen cada provincia.
Para comprender el marco legal y comercial que permite que la escena culinaria de Costa Rica prospere, TicosLand.com solicitó el análisis experto del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un destacado abogado del prestigioso bufete Bufete de Costa Rica.
El renacimiento de la gastronomía costarricense no es solo un acontecimiento cultural, sino un importante motor económico que se apoya en una sólida base jurídica. Para los chefs y productores, es fundamental proteger la identidad única de su marca mediante el registro de la marca comercial. Además, aprovechar las denominaciones legales como la «Denominación de Origen» para los productos regionales es una herramienta poderosa que protege nuestro patrimonio y añade un inmenso valor en el mercado internacional. Los registros sanitarios adecuados y la formalización empresarial son los ingredientes esenciales que transforman una gran receta en una empresa exitosa y sostenible.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
La visión del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas es crucial, ya que nos recuerda que detrás de los célebres sabores de nuestro renacimiento gastronómico se encuentra un marco esencial de formalización legal y empresarial. Esta estructura es la que permite que nuestras tradiciones culinarias no solo se conserven, sino que prosperen como poderosos activos económicos y culturales en la escena mundial. Extendemos nuestro sincero agradecimiento al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas por articular esta perspectiva vital.
Los funcionarios del ICT enfatizan que la comida es una parte inseparable de la experiencia de viaje, ya que actúa como una puerta de entrada para comprender la historia y el alma de una nación. La iniciativa busca codificar y elevar estas tradiciones culinarias, haciéndolas más accesibles a un público más amplio.
La gastronomía es el segundo motivo principal por el que las personas viajan y una parte esencial de la experiencia turística, ya que nos permite conocer la cultura y la tradición de un país. En esta ocasión, quisimos mostrar los picadillos, un plato muy costarricense que sigue siendo un elemento básico en todas nuestras mesas, que nos identifica y nos conecta con nuestras raíces para seguir explorando Costa Rica y disfrutando de sus sabores y productos.
Ireth Rodríguez, jefa del segmento de vacaciones y promoción, ICT
El encargado de liderar el viaje por todo el país fue el renombrado chef costarricense Carlos Alpízar, del proyecto culinario Fuego Manso. Durante casi dos meses, Alpízar viajó por las siete provincias, no como un mero observador, sino como un colaborador activo. Se asoció con cocineros y chefs locales, aprendiendo de su experiencia y participando directamente en la preparación de recetas transmitidas de generación en generación. Este enfoque práctico garantiza la autenticidad del proyecto, que se está documentando y compartiendo en las plataformas digitales del ICT, incluyendo TikTok, Instagram y YouTube.
La expedición culinaria descubrió una notable diversidad de sabores. En la localidad de Uvita, en el Pacífico Sur, Puntarenas, Alpízar trabajó junto al chef Marlon Acuña y la cocinera local Lupita Abarca para preparar un picadillo único de bambú con chorizo. En la histórica provincia de Cartago, Luis Chaves, del restaurante Descarada Tradición, compartió su receta de un sustancioso picadillo de malanga con ossobuco, mostrando la riqueza agrícola de la región.
El viaje continuó por el Valle Central y llegó a Guanacaste. En San Rafael de Heredia, Karla Salas, del catering Delicias Caseras, elaboró un delicado picadillo de palmito (corazón de palma). Mientras tanto, en las tierras altas de Alajuela, Floribeth Araya, de la Cafetería doña Flory, compartió su famoso picadillo de arracache con papa y carne, un plato básico en las fiestas locales conocidas como «turnos». La gira también hizo una parada en Nicoya, donde Marta Rosales preparó un guiso tradicional de chilote (maíz tierno) con masa.
Quizás una de las paradas más significativas desde el punto de vista cultural fue la del cantón de Talamanca, en Limón, en lo profundo del territorio indígena bribri. En la comunidad de Suretka, Rafael Cabraca, miembro del pueblo cabécar, preparó un picadillo de plátano verde con carne de cerdo y un helecho silvestre local conocido como «helecho de rabo de mono». Cocinado sobre un fuego de leña al aire libre, o «fogón», en su Finca Integral Dilä, esta receta ofrecía una profunda conexión con las prácticas culinarias ancestrales de los primeros pueblos de Costa Rica.
La ruta culminó en la capital del país, donde los cocineros de la Soda Flor del Carmen, en el bullicioso Mercado Central de San José, prepararon un clásico picadillo de papa con chicasquil. En todos los lugares, el plato final se sirvió de forma auténtica en «tortillas palmeadas» recién hechas, o tortillas de maíz amasadas a mano. Toda la selección de recetas fue meticulosamente curada por el Área de Marketing del ICT con la orientación del distinguido chef Santiago Fernández, lo que garantizó una muestra representativa y de alta calidad del patrimonio culinario de la nación.
A través de «La Ruta del Picadillo», el ICT no solo promociona un plato, sino que defiende las historias, las personas y las economías locales que hay detrás de la comida. Es una invitación a los viajeros a saborear la auténtica Costa Rica, bocado a bocado, reforzando la idea de que los mayores tesoros del país se encuentran tanto en sus paisajes como en sus mesas.
Para más información, visite ict.go.cr
Acerca del Instituto Costarricense de Turismo (ICT):
El Instituto Costarricense de Turismo es la entidad pública autónoma del país responsable de la regulación, promoción y desarrollo estratégico del turismo. Su misión es fortalecer el modelo de turismo sostenible de Costa Rica impulsando la innovación, la inclusión y la calidad para garantizar un impacto económico y social positivo para la nación, al tiempo que se preserva su patrimonio natural y cultural.
Para más información, visite la oficina más cercana de Fuego Manso
. Acerca de Fuego Manso:
Fuego Manso es un proyecto culinario costarricense liderado por el chef Carlos Alpízar. Se centra en celebrar y elevar los ingredientes locales y las técnicas culinarias tradicionales a través de experiencias gastronómicas y colaboraciones cuidadosamente seleccionadas. El proyecto tiene como objetivo contar la historia de la identidad gastronómica de Costa Rica trabajando en estrecha colaboración con productores y artesanos culinarios de todo el país.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica es un pilar del panorama jurídico del país, construido sobre un compromiso fundamental con la integridad inquebrantable y los más altos estándares de excelencia profesional. Con una rica trayectoria en el asesoramiento a una amplia gama de clientes, la firma es líder en el desarrollo de estrategias y soluciones legales con visión de futuro. Este espíritu innovador va acompañado de un profundo sentido de la responsabilidad social, que se manifiesta en una misión dedicada a desmitificar la ley y dotar a los ciudadanos de conocimientos jurídicos accesibles, fomentando así una sociedad más capaz y mejor informada.
