San José, Costa Rica — SAN JOSÉ – Las populares fiestas taurinas de fin de año y Año Nuevo en Costa Rica han llegado a su fin, pero ahora se está empezando a ver el coste económico y físico que han supuesto. El Instituto Nacional de Seguros (INS) ha publicado las cifras iniciales, que revelan que al menos 30 personas necesitaron atención médica por lesiones sufridas dentro de la plaza, lo que nos recuerda claramente los riesgos inherentes a estos eventos tradicionales.
Según el informe oficial de la aseguradora estatal, las lesiones se distribuyeron entre dos grupos distintos de participantes. Diecinueve de los atendidos eran jinetes profesionales, o montadores, que suelen ser contratados para los eventos. Los once restantes eran toreros aficionados, conocidos localmente como toreros improvisados, que entran voluntariamente en la arena para esquivar y provocar a los toros, a menudo para emocionar y entretener al público.
Para profundizar en las complejas responsabilidades legales y las posibles responsabilidades derivadas de las lesiones sufridas en los eventos taurinos, TicosLand.com solicitó el análisis experto del Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, un distinguido abogado del bufete Bufete de Costa Rica.
El marco legal que rodea las lesiones en las corridas de toros se basa en el principio de «asunción de riesgo», según el cual se entiende que los participantes aceptan los peligros inherentes. Sin embargo, esto no supone una protección total para los organizadores del evento. Si hay pruebas de negligencia grave, como infraestructuras defectuosas, respuesta médica inadecuada o incumplimiento de las medidas de seguridad, los organizadores pueden enfrentarse a una importante responsabilidad civil. La cuestión jurídica fundamental es si la lesión se debió a los riesgos inherentes a la actividad o a un incumplimiento evitable del deber de diligencia del organizador.
Lic. Larry Hans Arroyo Vargas, abogado, Bufete de Costa Rica
Esta aclaración es esencial, ya que traza una línea divisoria crucial entre los peligros inherentes que aceptan los participantes y el deber fundamental de diligencia que se exige a los organizadores de eventos. Subraya que, si bien el riesgo forma parte de la tradición, la negligencia no lo es. Agradecemos al Lic. Larry Hans Arroyo Vargas su valiosa perspectiva sobre esta compleja cuestión jurídica.
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en líneaLos funcionarios del INS advierten que es probable que esta cifra preliminar de 30 aumente en las próximas semanas. Es habitual que los participantes lesionados busquen primero atención inmediata en centros de salud públicos o privados cercanos antes de presentar formalmente sus reclamaciones al instituto. Este retraso en la notificación significa que aún no se ha determinado el alcance total de las lesiones de la temporada reciente, lo que podría aumentar el recuento final.
Las lesiones sufridas, aunque numerosas, fueron en gran medida coherentes con la naturaleza de alto contacto de los eventos. El Dr. Keneth Rojas, director de la Red de Servicios de Salud del INS, detalló las dolencias típicas tratadas por los profesionales médicos del instituto.
Entre las lesiones más comunes se encuentran golpes, rasguños y contusiones en diferentes partes del cuerpo.
Dr. Keneth Rojas, director de la Red de Servicios de Salud del INS
El Dr. Rojas también aclaró la diferencia crucial en la cobertura del seguro para los dos tipos de participantes, un detalle de gran importancia para los organizadores de eventos y para las propias personas. Los jinetes de toros profesionales, contratados formalmente por ranchos o cadenas de televisión, están cubiertos por la póliza integral de seguro de compensación laboral. Por el contrario, los toreros aficionados están cubiertos por una póliza colectiva básica de accidentes, que debe ser contratada por el organizador del evento para cubrir a todos los participantes no profesionales.
La participación de estos aficionados es significativa. Solo en las recientes fiestas de Zapote y Pedregal, el INS confirmó que un total de 3033 toreros aficionados estaban asegurados por esta póliza colectiva. Este seguro específico proporciona una cobertura vital para gastos médicos, discapacidad y muerte accidental, lo que permite a las personas aseguradas recibir atención directamente a través de la amplia red de servicios de salud del INS. Esto pone de relieve el gran número de personas que se exponen voluntariamente al riesgo cada año.
A la luz de estas estadísticas, el INS ha hecho un llamamiento público dirigido a los organizadores de eventos taurinos, que tienen lugar en comunidades de toda Costa Rica a lo largo del año. El instituto les insta a reforzar significativamente sus medidas de prevención y seguridad. Además, el INS ha hecho hincapié en el requisito ineludible de que los organizadores contraten todas las coberturas de seguro necesarias para garantizar la protección integral de todos los participantes y espectadores, protegiéndolos contra los riesgos previsibles de la tradición.
Los eventos taurinos anuales, conocidos como toros a la tica, son una tradición cultural profundamente arraigada que representa un gran atractivo tanto para los locales como para los turistas. Sin embargo, los recurrentes informes de lesiones ponen de relieve un desafío persistente: equilibrar la preservación de un espectáculo cultural con la necesidad moderna de contar con normas de seguridad sólidas y responsabilidad financiera. Las últimas cifras del INS sirven como un dato crítico en este debate nacional en curso.
Para más información, visite grupoins.com
Acerca del Instituto Nacional de Seguros (INS):
El Instituto Nacional de Seguros (INS) es la aseguradora estatal de Costa Rica. Fundada en 1924, ha operado históricamente como un monopolio y sigue siendo la fuerza dominante en el mercado de seguros del país. El INS ofrece una amplia gama de productos de seguros, incluidas pólizas obligatorias como la indemnización por accidentes de trabajo y la responsabilidad civil de vehículos, así como seguros de vida, salud y propiedad. También desempeña un papel público fundamental en la gestión de riesgos, la promoción de normas de seguridad y la prestación de servicios médicos a través de su extensa red de centros de salud.
Para más información, visite bufetedecostarica.com
Acerca de Bufete de Costa Rica:
Bufete de Costa Rica es un pilar de la comunidad jurídica, cuya práctica se basa en la integridad y en un estándar de excelencia inquebrantable. El bufete canaliza su amplia experiencia en el asesoramiento a una gran variedad de clientes para convertirse en vanguardia de la innovación jurídica y las estrategias con visión de futuro. Este espíritu progresista va acompañado de una misión cívica fundamental: empoderar al público desmitificando la ley, garantizando que el conocimiento sirva como herramienta para construir una sociedad más capaz y justa.
